Capítulo 19: La escogería a ella

31.3K 2.4K 350


DOS DÍAS DESPUÉS

Cerré mi maleta, ya nos íbamos y mi autobús estaba por llegar.

No he hablado ni con Scott ni Alice y así es mejor, pero lamentablemente hoy no podré ignorarlos ya que son mis compañeros de autobús.

Saqué mi maleta y todos estaban esperándome.

— ¿Qué esperan? Andando—Dije obvia.

—Solo queríamos dar unas palabras antes de irnos—Dijo Tommy sonriendo.

He hablado algunas veces con Tommy y este chico no para de hablar y no pienso escucharlo hoy.

—Yo no quiero escucharlos y no tengo nada que despedirme ya que nos veremos en el internado...Así que, hasta luego—Sonreí irónica.

—Beth—Me advirtió Aarón y yo me crucé de brazos como una niña haciendo un berrinche.

Todos hablaron y hablaron, creo que me dormí por unos segundos cuando habló Tommy.

—Faltas tú—Me dijo Matt.

—Hasta luego—Les sonreí falsamente.

Todos rieron y salimos de la cabaña.

Cuando los autobuses llegaron entré en el mío y había demasiado frío ¿Por qué no encendían la calefacción?

Scott se sentó a mi lado y me miró con su típica sonrisa irónica.

—Hola—Rodé los ojos.

Cuando todos subieron, el autobús se puso en marcha y vi como Alice levantaba el apoya brazos y se acurrucaba en el pecho de Scott.

Bufé y miré la ventana.

Estaba empañada por el frío.

Me abracé e intenté dormir porque el viaje es de cuatro horas y sé que si me mantengo despierta estaré todo el día de mal humor, ni siquiera yo aguanto mi mal humor.

Al frente de mi estaba Alex, no sabía que estaba al frente de mi hasta que se giró.

—Ven aquí conmigo, tienes mucho frío—Me murmuró pero vi como Scott lo miró. —Te sientas en mis piernas—Negué con la cabeza.

—Estoy bien—Mascullé.

Él negó y se levantó, pasó por al frente de Alice y Scott y me levantó, se sentó en mi puesto e hizo que me sentara en sus piernas.

— ¿Te molesta si levanto esto? —Le pregunto Alex a Scott y él negó con la cabeza acariciando a Alice.

Lo levantó y tenía más espacio.

Echó el asiento hacia atrás para acostarse un poco y subimos nuestros pies en su asiento, yo estaba boca arriba sobre él y él rodeaba mi cintura mientras hablaba en mi oído cuando intentaba dormir.

— ¿Podrían callarse? Intentamos dormir—Habló Scott gruñendo.

—Tápate los oídos—Le dije.

Alex besó mi mejilla tiernamente.

Dejó pequeños besos desde mi mejilla hasta mi cuello haciéndome cosquillas, yo reí un poco.

—Tu risa es adorable—Murmuró mordiendo mi oreja con cuidado.

—Basta de ser lindo—Dije levantando la mirada.

—No puedo, me gustas—Besó la punta de mi nariz como alguna vez lo hizo el imbécil que está a mi lado con la zorra de Alice.

—No te gusto—Le dije y él asintió.

—Mucho—Murmuró. — ¿Yo te gusto? —Me preguntó.

—Soy honesta y no, no me gustas—Confesé y él bajó la mirada. —Es que eres muy tierno y amable para mi gusto—él asintió riendo. —Ve a tu puesto y déjame dormir tranquila—Dije parándome.

—Te demostraré que no soy tan tierno como piensas, pero en la cama—Mordió su labio levantándose.

Yo reí y me senté de nuevo en mi puesto, él fue al de él y me dispuse a dormir pero había una mosca molestando.

—Ellie—Escuché los susurros de Scott, giré mi cabeza para verlo y no tenía su sonrisa sarcástica—Estoy seguro que es amigo de Jeff—Rodé los ojos.

Vi a Alice dormida en su pecho y giré mi cabeza a la ventana.

Siento como la mano de Scott me toma de la cintura y me acerca a él.

Lo miro, se había separado de Alice y estaba adaptando la misma posición conmigo.

Negué con la cabeza viendo su rostro.

—Déjame dormir—Y volvió su sonrisa sarcástica.

—Ven aquí y duerme—Me acercó a su pecho y yo subí mi mirada a sus ojos.

—Odio a esa chica—Le confesé, él mordió su labio riendo—No es gracioso.

— ¿Es en serio, Beth? ¿Por eso dijiste que no te gusto, por él? —Dijo Alex mirándonos.

—Piensa lo que quieras—Me limité a decir acomodándome con Scott.

Si piensa que voy a ir a insistirle que no es lo que está pensando o lo que sea que quiera que le diga está equivocado, porque Elizabeth Margaret Murphy Mackenna nunca implora.

Si llegara a suplicar o a implorar a alguien debe ser porque la persona me importa demasiado y Alex no me importa ni en lo más mínimo.

— ¿Te gusta Alice? —Le pregunté trazando líneas sobre su abdomen que lo cubría una camisa gris ¿Cómo era que no tenía frío?

—No lo sé...Tal vez—Susurró y yo lo miré. — ¿Nunca la perdonarás? —Quitó el mechón que me estorbaba en el rostro.

—No lo creo—Él mordió su labio. —Pero es tu problema si quieres estar con ella...Pero, no quiero tener ninguna relación con alguien que esté vinculado con ella—Confesé.

— ¿Me estás diciendo que es ella o tú? —Preguntó acariciando mi cabello.

—No he dicho eso—Bajé la mirada.

Él levantó mi barbilla.

—Pero si fuera así...—Me interrumpió.

—La escogería a ella—Respondió y asentí, me separé de su cuerpo y me acurruque contra la ventana.

  —Imbécil. 

Siempre es ella, tal vez deba considerar que ella es mejor que yo, mi padre siempre estuvo orgulloso de ella y no de mí, Michael estuvo con ella y no conmigo...Siempre ha querido superarme en todo ¿Lo triste de todo esto? Que siempre lo logra

Maldita perra.

Internada Con El Diablo¡Lee esta historia GRATIS!