CAPITULO V

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 "visitas" 


POV WOOHYUN

Mire de reojo al mayor, que aún se encontraba con sus mejillas sonrojadas, ¿acaso estaba incomodo por lo que paso? Reí, por aquello. Él me había dicho que tenía que fingir que era su novio, y eso lo había hecho. Deseaba que no fuera un hombre exigente y al verlo me entro algo de nerviosismos, pero al mirarle hablar, de moverse y pedirme aquel favor, me había equivocado.

Sunggyu se miraba fuerte por fuera, pero por dentro era completamente diferente, era amble y en ocasiones podía mirar los leves pucheros que hacían cuando su madre comenzaba hablarme de lo que hacía de pequeño. Recordando cuando todos me miraron confundidos una vez que me presente, preguntándome que si en verdad era el novio de su hijo.

Sonriendo cuando le conté la forma en que nos habíamos conocido, en ese pequeño restaurante donde me había citado, que fue él culpable de que me llamara la atención, de que me interesara por él, lo mire sonrojado cuando su familia comenzaron a serle burla.

"—el chico rudo de Kim SungKyu por fin lo han domado —"

Esas eran las palabras que habían comentado su hermana, provocando que comenzaran una pelea entre ellos dos, sonriendo al ver lo unidos que estaban toda su familia, deseando por lo menos que mi madre no me hubiera echado de la casa y me apoyara con mi pequeña.

Mire que habíamos llegado, mire como apagaba el automóvil y me miraba apenado, esquivo mi mirada cuando mire más sus mejillas rojas, sonriendo al recordar las últimas palabras que me había susurrado su hermana una vez que me había despedido de ellos, la última vez que los miraría.

"— me alegro que te encontrara, mi hermano buscaba alguien quien lo domine, y sé que tú lo vas hacer perfectamente —"

Mire de nuevo al mayor, así que le gustaban los dominantes, no dudaba que le gustaba, su cuerpo era muy frágil y lo poco que había tocado de su piel era suave, su cintura encajaba perfectamente cuando lo abrace por la cintura y ni se diga aquel casi beso que casi nos dábamos.

Su hermana lo había lanzado a mis brazos y sus labios pararon en mi mentó, provocando que también me sonrojaba, porque era la primera vez que me pasaba esto con un hombre y no me había provocado miedo o asco, era todo lo contrario.

— Yo... lamento por todo los problemas que te dio mi familia — se animó a decir, rompiendo aquel silencio que para nada era incomodo —

— No te preocupes, me he divertido hoy — comente con una sonrisa sincera—

Porque era verdad, me había divertido, saber un poco de Sunggyu sin tener que hacerlo, ya que hoy se terminaba todo, lo mire buscar algo en su saco y extendérmelo, lo tome y me sorprendí por la cantidad de dinero.

— Sé que es más de lo acordado, pero es por agradecerte por todo lo que has hecho — comento con una sonrisa —

— Yo... —

— Tómalo, aparte ayudara para tu pequeña — me sonrió—

Era otro de los temas que había hablado con la familia de los Kim, Sunggyu me había comentado que les comentara si no tenía otra cosa que hacer, ahí fue que la señora Kim me miro con tristeza por la clase de familia que tenía y por la madre irresponsable que tenía mi hija.

— Gracias — susurre feliz, lo mire asentir —

Me dispuse a salir del auto, de seguro Minzy estaría desesperada por que no volvía, escuchando la puerta abrirse y ser detenido de nuevo por Sunggyu.

— WooHyun — me llamo, lo mire curioso — toma por si alguna vez necesitas ayuda o un nuevo empleo llámame —

Tome la tarjeta y ver sus datos, Sunggyu me había comentado si no me interesaba por otro trabajo, uno mejor y darle una vida a mi pequeña, contándole que este trabajo fue mi último recurso a no conseguir nada, le dedique una sonrisa para despedirme de él y encaminarme hasta mi casa, mirando a mi pequeña dormida en la colchoneta mientras miraba a Minzy entretenida con el celular. Le pague y me despedí de ella, me apresure a cambiarme y preparar un biberón para cuando despertara.

Mañana tendría que ir a feriar aquel cheque, podría también rentar un lugar en donde vivir, aunque también lo pensaba un poco, Minzy estaba cercas y podía ayudarme en cuidar a mi pequeña. Deje salir un suspiro y me acomode cercas de aquel pequeño cuerpo que se encontraba a mi lado, el único que me mantenía con una sonrisa y ser positivo.

Porque deseaba que mañana fuera un mejor día, y lo deseaba. Levantándome con una sonrisa, había visto a mi pequeña llamarme y decirme que tenía hambre, Minzy me había susurrado que era hora de quitarle el biberón, pero siempre se lo daba en las noches.

— ¿tienes hambre? — pregunte sonriente mientras la miraba asentir —

Aun no hablaba muy bien, se trataba un poco y no podía pronunciar bien las palabras, pero me emocionaba escucharla cuando me contaba lo que había visto en el celular de Minzy o lo que ella le contaba, susurrándome que quería ver esa caricatura que Minzy le había enseñado, que no dude en prestarle mi teléfono y decirme como puso el nombre, lo coloque en mi teléfono y la deje desayunando mientras me iba a lavar la ropa.

Hoy no contestaría ninguna llamada, quería pasar el día con mi pequeña, podía llevarla a comprar aquel peluche que tanto le había gustado cuando salía a buscar trabajo, cuando un cuerpo familiar me llamo la atención, se encontraba enfrente de mi mirándome sonriente y algo avergonzado.

— Sunggyu — susurre confundido, para mirarle suspirar y acercarse a mí —

— Espero que no te moleste, pero tu pequeña me dijo que viniera y te encontraría aquí — susurro avergonzado, mirando Arin asomarse por la puerta y sonreí —

— No pasa nada — susurre, para tomar la canasta de la ropa y adentrarme a mi casa, dejando pasar primero a Sunggyu —

Me encamine a la cocina por algo de jugo, mirando de reojo como se acomodaba en el suelo y miraba alrededor, cuando mi pequeña se le acerco y lo miro curiosa.

— Tiene tus ojos —susurro avergonzado, le dedique una sonrisa y ofrecerle el vaso de jugo —

— Hámster — susurro, mire los pequeños ojos de Sunggyu verla sorprendido y mirarme confundido — él es mío — susurro para acomodarse en sus piernas y abrazarlo por el cuello, provocando que escupiera el jugo —

— Arin, suéltalo — deje el vaso de jugo a un lado y tomarla de la cintura —

— Hámster — susurro —

Sintiendo como comenzaba a llorar y estiraba sus manos para que Sunggyu la abrazara, mire a Sunggyu cargarla de nuevo y colocarla en sus piernas, dedicándole una sonrisa.

— Lo siento —susurre mirando como Arin limpiaba sus mejillas y se aferraba a la camisa de Sunggyu— pero... ¿a qué has venido? — mire su cuerpo tensarse — ¿paso algo con tu familia? —

— Lo que pasa... es que mi madre quiere que vayamos a comer — comento mientras jugaba con el dedo de mi pequeña —

— Ya veo — me cruce de brazo, había decidido en no trabajar, pero por un motivo que no sabía quería estar de nuevo con él —

— Le he dicho que no puedes, que estas ocupado y estarías todo el día con tu hija — lo mire curioso — ella quiere conocer a tu hija — lo mire morder su labio —

Aquello si me había sorprendido, su madre quiere conocer a mi pequeña, ¿no estábamos llevando esto más serio de lo que era? Mire a Sunggyu con sus pequeños ojos mirándome curioso por lo que aceptaría, sabía que aceptaría cual sea que fuera mi respuesta, pero, sentía que todo esto lo estábamos llevando muy lejos, solo esperaba que este día fuera el último en que ayudaría a Sunggyu, aunque aquello me había provocado tristeza en no volverlo ver de nuevo.

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