~SUPER EXTRA~

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La verdad a mi me encanta esta historia, y me dije ¿por qué no narrar mas a fondo cuando Bea y Jimin se conocieron? Asi que... aqui estamos :) Espero les guste.






La llevaba observando un largo rato y la castaña no le notaba, solo había bebido una coca-cola, por lo que claramente no estaba borracha, por otro lado el ya había rechazado 5 chicas que se le acercaron pidiendo bailar, el problema estaba en que sus ojos ya se habían posado en otra chica. Las latinas eran de su gusto personal, especialmente hablando de la chiquilla que se movía al son de la música a un lado de la pista, hipnotizaba con sus pasos e igual que el, rechazo a una larga lista de hombres que se acercaron, pero él, personalmente, sería especial.

Se acercó lentamente, como si fuese un depredador acorralando a su presa, claro que no del todo... la tomó de la cintura y la acercó, aprecio la manera en que la castaña se estremeció y dio media vuelta para negarle el baile como a los otros.

Bea: alejate ¿si? Vine a divertirme no a salir con chicos calientes - el chico quedó boquiabierto con las palabras de su pareja temporal de baile, aun así por lo contrario se apegó aún más al cuerpo de la más baja.

Jimin: solo un baile y me voy, ¿como te llamas? - al parecer le creyó, puesto que se dejo estar moviendo su cuerpo lentamente al compás del hombre en frente suyo.

Bea: creo que no es de tu incumbencia - en un arranque de seducción llevó sus manos al cuello del más alto, apegándose aún más a su cuerpo, en ese momento una canción más lenta y seductora comenzó a sonar, ambos sabían bailar, se complementaban de una manera impresionante al seguir el ritmo con sus cuerpos.

Jimin: chica ruda - río - soy Jimin, Park Jimin vengo de Corea - el pelirrubio creía que mientras más dijera de él, más confianza tomaria, y así fue al momento de sentir las manos de la chica moverse desde su cuello a su cabello, quedando ambos rostros a escasos centímetros.

Bea: mmm un chino - estalló en risas recargando su frente en el pecho del chico, quien no entendía, pero le era agradable la risa de la belleza entre sus manos - soy Bea, tengo 16 ¿y tu? - se tensó, ella lo sintió, comenzó a dejar suaves caricias en su nuca buscando tranquilizarle.

Jimin: tengo 17 - su sonrisa de presentador de pasta dental la cautivó, por ello no se negó cuando le ofreció una bebida de la que desconocía el contenido, así comenzando ambos a beber, Jimin con una capacidad mayor a la que una menor de edad como ella poseía.

***

Ambos chicos bailaban nuevamente, el alcohol ya inundaba sus organismos desde hace un rato, la chica movía su cuerpo al compás de la música buscando provocar cuando en realidad no tenía idea de que hacia, solo estaba de espaldas a él moviéndose lo mejor que podía, solo se dejaba llevar, pero al parecer algo estaba logrando, pues el chico lentamente se acercó a su oído mientras acercaba su pecho a la espalda de Bea aún más.

Jimin: soy Jimin ¿como te llamas hermosa? - mantuvo su frente en la nuca de ella, no sentía los vasos de alcohol en su organismo, pero ella debía creer que si, por lo tanto trataba de no estallar en risas, aunque aquello caracterizará a la gente borracha.

Bea: yo soy Bea - la castaña estalló en risas tratando de seguirle el juego, pero ambos estaban muy bebidos o eso creía ella, él no quería aprovecharse de la castaña, tan solo quería que se sintiese más libre y de paso que se divirtiera con el - ya te has presentado galán - estiró su cuello para mirarle el rostro, en cambio el planto un beso que la dejó estática por unos segundos.

Jimin: me encantaría tener una hija con tus genes ¿sabes? Hermosa como tu, inteligente como tu, sensual como tu - siguió besando su cuello, estando aun medianamente consciente de lo que hacía, ahora si estaba siendo hipnotizado por la menor.

Bea: eres un asco para los cumplidos, pero esta bien, te lo acepto - dio media vuelta y se acercó lentamente a su oído, su aliento chocando y causando escalofríos en el pelirrubio - ¿que tal si vamos a crear un bebé?

***

Subieron entre risas las escaleras, Bea tuvo la maravillosa idea de "hacer ejercicio" y claro que su gran sueño era subir por las escaleras de incendios con su chico mientras se escondían para que no los atraparan, pero eso Jimin jamás lo sabría, ya que moría de la vergüenza, borracha y mareada, aún mantenía compostura, mayormente cuando esa no era precisamente una escalera de incendios, solo las escaleras para personal autorizado.

Jimin: hey, ven - tomándola de la cintura la estampo en la pared, se acercó peligrosamente a su labios y se detuvo tratando de tomar aire, algo basicamente no posible, mientras mas respiraban mas sentían el olor del contrario, siendo los dos hipnotizados.

Bea: no seas malo, besame - y tan pronto como habló sucedió, sus labios no se juntaron suavemente, pero fue un beso lento, ambos cautivando a su manera, roces y chasquidos sensuales, las manos de Jimin acariciaban la cintura de la menor, mientras que ella le dejaba caricias relajantes en la nuca, convirtiéndose aquella parte de su cuerpo en su favorita y siendo aquella su caricia favorita, estaba seguro que ninguna chica podría igualarla - vamos a la habitación - una vez se separaron habló, el bajo sus manos lentamente de su cintura, pasando por sus caderas, rozando su trasero hasta llegar a sus muslos, dándole un impulso para que así estos abrazaran su cintura, el roce fue significativo, no lo tomo como algo erótico, fue algo tan cautivador pero especial, más aún al ver como Bea se escondía rápidamente en su cuello, era solo una niña en busca de cariño, el tipo de cariño que él planeaba darle.

Una vez en la habitación se besaban lento, incluso las caricias eran con suavidad, de a poco se quitaron las prendas, ella ya había perdido todo signo de su borrachera, siendo completamente consciente de lo que hacía, pasando por alto que no sabia nada mas de él, excepto que al parecer estudiaban juntos, pues estaba en la fiesta de su curso.

Jimin: no pienses tanto, disfruta conmigo, aquí y ahora - beso su cuello y ella se entregó, amando lo delicado que fue con ella, como si supiera que era su primera vez, secretamente el pelirrubio amo cada parte de su cuerpo, pensaba en ella como la mujer mas perfecta que había tocado, de todos modos para él todas eran perfectas e igual de hermosas, aunque ella fuera la única que obtendría esos toques tan delicados.

Bea: fue perfecto ¿sabes? - el sonrio, acercandose lentamente a besarle la frente, tomándola como si de cristal se tratara para dejar que descansara en su pecho.

Jimin: duerme - susurró.

***

Nadie la preparó para despertar por la mañana con la sensación de una caricia que no sabía si era verdad, un beso que no fue y la soledad que la acompañaba, nadie sabria como fue abrir los ojos, encontrarse sola y desnuda aun con la esencia de ese...

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Nadie la preparó para despertar por la mañana con la sensación de una caricia que no sabía si era verdad, un beso que no fue y la soledad que la acompañaba, nadie sabria como fue abrir los ojos, encontrarse sola y desnuda aun con la esencia de ese hombre que se había llevado su primera vez, menos aún para la sorpresa que se llevaría en un mes mas o lo que deparaba su futuro.

Menos aún para el momento que se encontraba viviendo ahora, tres años después en la misma habitación que usaron aquella noche tan especial, aquella habitación que tantos recuerdos guardaba, los que traen consigo a la hermosa niña que ambos crearon en un acto de amor que no fue.

Jimin: ¿que dices? ¿te casas conmigo?

Y ahora en su segundo aniversario con el perfecto padre de su hija era cuando se supone debe decir si ¿verdad? Porque... eso es lo que quería ¿cierto? Una historia de amor para su hija.

Bea: yo...

YOU, MY BELLY AND I - JIMIN Where stories live. Discover now