CAPÍTULO 10: "No me lo puedo creer."

129 3 2

Mi corazón empezaba a ir más de mil por hora sin ninguna razón. No entendía nada, no entendía absolutamente nada. ¿Mi mejor amiga esta enamorada de mí? ¿Porqué? Pero, pero si ella no es lesbiana. No entiendo nada.

-¿Cómo? –Dije totalmente sorprendida con el bombazo que me acababa de decir Tania.

-Sí, Vero, sí. Como lo oyes. Te quiero desde siempre. Cuando lo dejé con la zorra de Eli empecé a echarte de menos, no sabía qué hacer sin ti en Barcelona, te necesitaba a mi lado. Y es cuando me di cuenta de que mis sentimientos eran más que una simple amistad hacía ti. Echaba de menos tu mirada, tu sonrisa, tus tonterías, tus llantos, tus momentos de locuras. Nuestras cosas. Y es cuando decidí mentirles a mis padres de que me hacían bullying para volver aquí a Calafell otra vez. Solo por ti, Vero, solo por ti. Debí decírtelo hace mucho tiempo. Soy lesbiana desde, bufff… tanto tiempo. Mi primer amor fue Eli y por eso me jodio tanto volver a verla. Pero, eso es lo de menos ahora, te quiero Vero más que a mi propia vida. Cuando me dijiste que te ibas al instituto de Villa Nueva no pude parar de llorar durante ese día y varios meses. Echaba tanto de menos que me hablarás, que quedaremos. Porque eso es lo único que puedo tener de ti… porque bueno. Ahora tienes novio y eres feliz con él y yo ahora mismo no pinto nada en tu historia. Pero solo quedaría que lo supieras porque no podía callármelo más tiempo. No podía. –Dijo mientras se secaba las lágrimas de las mejillas.

-Ta… -Me arrebató un beso de mi boca, no me dejo ni empezar la frase. Me aparté inmediatamente. La observé de arriba hacia abajo. Estaba confusa por esta situación. No me podía creer nada. No, no era cierto. Le abrasé fuertemente y me marché del lugar sin decir nada mientras escuchaba “Vero, no te vayas. Te necesito. No me dejes.” Pero estaba tan nerviosa y confusa que no sabía qué hacer. Así que empecé a marcharme lo más rápido posible del lugar dirigiéndome a casa de Eli.

*Biiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiip*

-¿Quién es?

-Eli, ábreme por favor. Soy Vero.

-Venga sube.

-¿Qué ha pasado? –Dijo Eli mientras sus ojos estaban hinchados y rojos.

-Eli… ¿Qué paso entre tú y Tania? Necesito saberlo.

-Bueno, haber. Estuve con Tania casi un año, pero luego comencé a sentir cosas por Mack otra vez. Lo necesitaba en mi vida. Y la cosa acabo muy mal. Tanto que nos llegamos a pelear a lo bestia. Tania no quería saber nada de mí. Intenté dejar las cosas como amigas. Pero no quiso. Decía que me quería demasiado. Incluso una noche fui hacía su casa y se estaba cortando por mi culpa. Me sentí fatal. Pero no podía hacer nada, mis sentimientos hacía Mack en esa época era tan grande que Tania me empezó a importar un comino. Todas las noches me llamaba para intentar arreglarlo, me mandaba millones de whats pero nunca le respondía. Hasta que me mandó a la mierda. Más o menos fue eso. Ahora me arrepiento de haberle hecho tanto daño. No se lo merecía… la verdad es que no. –Dijo mientras le recorría una lágrima que salía de su ojo izquierdo.

-¿Pero cómo pudiste hacerle eso Eli? ¿Cómo? ¡¿Cómo?! –Dije desorientada.

-No lo sé Vero. El amor te ciega y no sabes si le estás haciendo daño a las personas de tu alrededor. Y tú lo sabes bien.

-¿Yo porqué?

-Porqué desde que estas con Mack, solo estas con Mack. Solo hablas de él. Dejándome de lado a mí, a Xavi, Eric y Joel e incluido Tania. Solo tienes ojos para él sin saber si le estás haciendo daño a los que te rodean. –Dijo enfadada y con un tono bastante alto que incluso llegué a pensar de que me pegaría.

-¡No lo compares! ¡No es lo mismo! –Dije demasiado cabreada.

-¿Qué no? Y una mierda que no es lo mismo. Incluso ahora le estás haciendo más daño que el que le puede hacer yo. Porque lo que ella y lo que tú no sabes es que me costó un montón coger una decisión. ¿Por qué sabes qué? Tania nunca paraba de hablar de una tal Vero, sí, siempre hablaba de ti. A todas horas. Por el día y por la noche. No paraba de decirme lo mucho que te echaba de menos a ti. Y por eso lo hice. Por su bien. Porque sabía que en el fondo estaba enamorada de esa tal Vero y no de mí. ¿Entiendes? Aunque ahora quedé yo como la mala de la película no lo soy ni mucho menos. Así que la que no debería de comparar eres tú. Porque ahora mismo le habrás dejado el corazón añicos.

Me quede paralizada durante unos segundos y me derrumbé. No aguantaba tanta presión y tantas emociones al mismo tiempo. Me di cuenta de que todo este tiempo la que hacía daño era yo, y solamente yo.

-Eli, lo… lo… si…si…ento… -Dije con la cabeza agachada y muerta de vergüenza.

-Es mejor que te vayas y reflexiones de lo que acabas de hacer. Sabiendo cómo es Tania no deberías de haberla dejado tirada. Porque se volverá a cortar y todo será por tu culpa. Vete de aquí. Lárgate.

Salí corriendo de casa de Eli. Y me dirigí corriendo hacía la de Tania. Pero me empezó a sonar el móvil con la melodía de Castle Of Glass de Linkin Park. Era la madre de Tania.

-¡Hola! ¿Vero?

-Sí, yo.

-Estamos preocupada por Tania. ¿Te haces una idea de donde esta? La estamos llamando pero no coge nuestras llamadas, ni nuestros mensajes por whatsapp.

-Sí, sí que sé donde está. ¿Me podéis recoger en el puente de los patos ahora mismo y os llevo hasta allí?

-Vale en 15 minutos estamos allí. Un beso.

Colgó. Se le notaba bastante nerviosa. Empecé a sentir un escalofrío que justamente pasaba detrás de mí y comencé a ponerme nerviosa. Espero que Tania no se le haya ocurrido hacer alguna chorrada. Espero que no.

--------------------------------------------------

Nos dirigimos hacía el parquecito abandonado donde quedamos Tania y yo hoy. Vemos un cuerpo caído al suelo manchado de sangre. Estaba llena de cortes e inconsciente por perder tanta sangre. Su padre la cogió inmediatamente en brazos llevándola detrás del coche. Mientras yo me puse a llorar y a llorar. Al igual que la madre de Tania. Nos dirigimos lo más rápido posible hacía el hospital. La llevan en camilla mientras nos toca esperar en la sala de urgencias. No me quiero imaginar lo peor, pero es que no puedo en caso de que Tania llegará a morirse todo sería por mi culpa. Por mi puta culpa.

El doctor se acerca con cara de pena hacía nosotros. Ya me estoy imaginando lo peor.

-Lo siento. Su hija ha fallecido por pérdida de sangre. Al parecer se ha cortado en una vena y… lo sentimos mucho.

No me lo podía creer. Tania ha muerto. No puede ser. Su madre me abraza mientras llora desconsoladamente. Se une a nosotras su padre. Ha muerto mi mitad y todo por mi culpa. No puede ser. No me lo puedo creer. Tania ya no está…

«El diario de una adolescente diferente.»¡Lee esta historia GRATIS!