Capitulo 17

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-Sigue con tu huelga, te apoyo con ella, pero ahora debo ir a casa-.
Cuando Luna se retiró y se acercó a Charlotte para irse a casa el padre de Sebastián apareció. Le gritó y cuando Luna volteó para ver lo que sucedía vio el rostro de Sebastián, rojo, y escucho su voz, gritando. El padre de Sebastián lo golpeo, el gran puño en su cara lo derrumbo en el césped. El padre de Sebastián lo dejó ahí tirado, y tomo algunas botellas.
"Corrí hacia él, ya estaba sentado en el césped cuando yo llegué. No hable, el golpe se notaba en su rostro".
-Sebastián-. "Me miró". -La familia es lo más importante, pero sí no cumple los requisitos de una, es mejore que tu...-.
Sebastián bajo la cabeza y dijo. -Me mudaré-.
"No me refería a eso, pero no soporto ver lo que acabo de ver. Extendí la mano y le pedí a Sebastián que nos acompañara a mi y a chart. Se negó".
-Debo hacer una llamada urgente, lo siento, será la próxima-.
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Día de acción de gracias.

Querido padre:
No sabes como te extraño, a tu y a mama. Saben las cosas han cambiado mucho, pero todo esta mejor que antes. No saben lo mucho que extraño su presencia. Los amo.
Att: Luna González Rivers. Su hija.

"El día de acción de gracias, quemaré la carta que acaban de leer, en realidad, hoy quemaré la carta que acaban de leer. En la semana pasaron muchas cosas, chart como siempre hizo locuras, ella me hizo un corte de pelo y tiño un mechón de la parte izquierda de azul claro, mi pelo no es largo, es corto y frondoso, algo hondulado, hace unos días había crecido más rápido que lo de costumbre, le dije a chart que quería un corte y ella sacó de su bolso unas tijeras y (no pregunten por qué tenía lo segundo porque no sé) un tinten azul claro, me gustas mi nuevo look. Sebastián me llamo el mismo día de lo ocurrido, del suceso con su padre y la huelga, y me dijo que le daría una oportunidad más a su familia, hace 2 días que no lo veo, está semana faltó los 2 últimos días a clases. Hable con mi abuela para lo que tenía planeado para acción de gracias, ella accedió, pero ella y yo celebramos en la casa el miércoles (día antes de la acción de gracias), porque mi abuela tenía que ir a la casa del lago a hacer la cena con la familia. Ahora estoy sola en casa".

4:00 PM.

Luna está lista para visitar a Alai.
"Alai en la semana se portó como un caballero, 'para variar', y como un payaso también, no hubo un momento sin risas junto a él, y como ya saben solo éramos él y yo, Alai no es el chico más popular y yo, ya saben, soy yo. Ahora espero que llegué por mi, ya que sé que no podré regresar a casa a cambiarme para la noche tengo el vestido de la noche puesto, un vestido negro a la medida".
Llamada.
-¿Qué has hecho?-. Pregunta una voz dulce y amorosa en la otro línea.
-Estoy en la sala, esperando ir a la casa Contreras-. Dijo Luna sin rodeos.
-Cuídate mucho, me llamas casa vez que hagas una parada-.
-De acuerdo, te amo abuela-.
-Yo igual-.

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Casa de los Contreras.
-¡LÍA, AYÚDAME!-. Gritó Alai desde su habitación.
Lía corre por el pasillo y se sostiene del borde de la puerta del dormitorio de Alai.
-¡¿Qué sucede?! ¡¿Estás bien cariño?!-. Lía dice agitada y asustada.
-¿Cuál camisa me pongo?-. Dice Alai frente al espejo.
Lía bajo la cabeza y pensó: 'Él ME HIZO CORRE HASTA AQUÍ PARA ESTO, respira Lía... No lo mates'.
-Gritaste como loco y me hiciste corre hasta aquí porque no sabías que ponerte... Alai tienes 17 aunque no lo creas-.
-Tu entiendes de moda más que yo-. Alai volteo a ver a Lía.
-No... No juegues conmigo. Tu me llamaste porque sé más de chicas que tu, pero tu conoces más a Luna que yo-. Lía se sienta en la cama de Alai con cara de victoria porque sabe que lo que dijo es cierto.
Alai mira a su hermana y sonríe, no va a discutir. Alai ve su reloj. -¡OH POR DIOS, Luna me espera, debo ir por ella!-. Alai se pone la camisa negra que tenía en la mano izquierda y dejo caer la azul en la cama. -¿Dónde están las llaves del Forn Lía?-.
Lía se acomoda en la cama. -¿Yo te presté mi camioneta?-.
-¿Me la prestas?-. Dice Alai sonriendo como un niño.
Lía se para y saca de su bolsillo trasero las llaves.
-Gracias...-. Susurra Alai. -Cámbiate, ponte más bella de lo que eres, para conocer a tu futura cuñada-. Alai sonríe y se sonroja.
-Eres muy seguro de ti-.
-Tu me criaste así-.
Lía sonríe.
Alai se sube al auto, se acomoda y respira hondo, el olor del vómito por fin se había ido, pero para Alai lo siente aún, así que saca un aerosol perfumando, y encendió el auto.

Luna, una luz.(En edición)¡Lee esta historia GRATIS!