Me levanté del suelo dispuesta de ir a clases, de que salí del baño, levanté mi cabeza con mis ojos aún llorosos entrando en clase de filosofía. La mirada de todos se posó en mí mientras cuchicheaban y algunos reían por lo bajo, yo llevaba mi pelo recogido en una coleta baja y con mis gafas puestas. Me senté en el asiento libre y empecé a tomar apuntes de lo que hablaba el profesor de unos 50 y muchos años... Todo iba bien hasta que habló sobre realizar un trabajo en parejas. Levanté mi cabeza confusa y a la vez molesta, intentando volver a oír al profesor correctamente, lamentablemente entendí bien.

Ahora colóquense por parejas para el trabajo de latín, os daremos una semana para entregarlo- dijo el profesor sentándose en su asiento.

Todos los alumnos empezaron a sentarse por parejas, mientras yo les observaba, siempre era la que quedaba la última en esto de los trabajos, pero así me daba ventaja para luego realizarlo ya que me ahorraba todo eso de quedar por la tardes...Después de unos minutos...

Señor Styles, ¿usted no tiene pareja?- dijo el profesor observando a éste sentado de brazos cruzados recostándose en su silla.

¿Es que no lo ve?- dijo con ironía.

El profesor hizo una mueca y miró a los demás alumnos.

¿Hay alguien que quede sin pareja?

Yo levanté la mano tímida, no quería hacer el trabajo con el idiota de Styles, pero no me quedaba otra...

Pues te pondrás con la señorita Parker, a ver si así aprendes algo de ella.

Después de las palabras de profesor sonó la campana anunciando el final de clases, Harry me miraba con una sonrisa un tanto extraña. Salí de clases la última para no encontrarme con nadie, pero al parecer hoy no era mi día.

Mmm, señorita Parker- dijo Harry imitando la voz del profesor.

Yo giré mi cabeza encontrándome con Harry andando detrás de mí. Le ignoré y seguí caminando.

¿Cuándo quedamos para el trabajo?- dijo poniéndose a mi lado andando y con esa estúpida sonrisa. Yo le miré y levanté mis hombros.

Me da igual- dije sin mirarle.

Perfecto, ¿te parece esta tarde a las 6 en Starbucks?

Eso no parece un sitio digno de estudiar ¿no crees? - dije mirándole seria, en cambio él seguía sonriendo con esa sonrisa que me incomodaba.

Bueno, si quieres ir más directa, ¿En mi casa a las 6?

Yo asentí, ¿a qué se refería con ir más directa?

¿En dónde vives? - dije mirándole.

En la calle North Street, número 49- dijo sonriendo y apuntándomelo en un papelito, que se había sacado de no sé donde...

Es-está bien...- dije tomando el papel.

Te espero- dijo despidiéndose con una sonrisa.

¿A qué venía tanta amabilidad? Nunca había visto así a este chico, bueno la verdad es que nunca me he juntado con él, pero con el reconocimiento que tiene en la universidad, habrá bajado un escalón al ponerse conmigo en un trabajo de latín. Al salir del instituto la gente seguía mirándome con caras divertidas, maldita Tiffany. Si no recuerdo mal, ella estuvo un tiempo saliendo con Harry, bueno más bien divirtiéndose con él, ya que estaba con otros tres chicos a la vez. Harry también tenía fama de mujeriego en el instituto, cómo odiaba a la gente que se comporta como completos idiotas, la verdad es que no había nadie diferente, los chicos eran unos gilipollas, con todas las letras y las chicas... bueno qué decir, son todas unas putas que se han liado con medio instituto, por no decir todo. Llegué a casa y dejé la mochila en los pies de la escalera, comí y subí directamente a repasar todas las lecciones que habíamos dado hoy y preparar algo del trabajo de latín que tendría que hacer con Harry, de que pienso en eso me dan escalofríos, qué vergüenza, tendría que entrar en su casa y para colmo estar toda la tarde con él. Lo odio.

La típica Nerd (Harry Styles y Tú)¡Lee esta historia GRATIS!