Esta vez había sido yo la primera en despertarme. Luke estaba durmiendo muy tranquilamente en la cama, a mi lado. Segunda noche que duermo con él, y creo que no hay nada mejor que eso. Siempre digo lo mismo con cualquier cosa que se refiere a Luke. Alargué el brazo para alcanzar el móvil que estaba en la mesita de noche. Tenía varios mensajes de mi madre, a los que respondí los primeros, y otros de Marta. “Cuando te despiertes baja, que estoy aquí”. Después de dos días en Londres iba a ver a mi amiga con la que supuestamente iba a dormir, ¡vamos!

Me desperecé en la cama, y me levanté de ella con cuidado. Llevaba mi pijama improvisado: los calzoncillos de Luke, y su camiseta de Nirvana. Supongo que a Marta no le sorprendería ver eso. Miré por última vez a Luke. Parecía un ángel así dormido, y no pude evitar dar un beso en su frente. Hizo un movimiento, pero siguió durmiendo plácidamente. Abrí la puerta, y salí de la habitación. Mirando por la ventana que había en el pasillo justo antes de bajar la escalera, vi que estaba nevando. Es increíble que afuera nieve y que yo esté en camiseta y en calzoncillos. Bendita calefacción. Escuché voces que venían de abajo, y cuando bajé las escaleras, me arrepentí de no haberme vestido un poco mejor. Además, ni siquiera me había peinado o lavado la cara. Qué vergüenza más grande.

-¡Paula! –dijo mi amiga mientras venía hacia mí y me abrazaba –Te echaba de menos, joder.

-Y yo hija, pero podrías haber avisado que venías con visita, que mírame las pintas –Marta se separó y me echó un vistazo.

-No me puedo creer que duermas con los calzoncillos de tu novio.

-Oh, cállate –dije mientras le daba un golpe en el brazo.

-Debo de reconocer que los calzoncillos de Luke te quedan bastante bien –comentó Harry mientras yo me iba acercando al grupo que estaba reunido en el salón de la casa. Niall, Harry, Ashton, Mike y Calum estaban allí sentados, y yo no podía estar más fea. Tenía el pelo suelto y desordenado, los ojos pegados y cara de recién levantada.  Definitivamente no era la mejor forma de recibir a tus ídolos.

-¿Gracias? –respondí en un tono desconfiado. Ashton soltó una carcajada de las suyas. Lo miré mal.

-¿Qué? Eres graciosa.

-Te odio, Ashton Irwin –le dije.

-Oh, eso es mentira.

-Ya –hice una pausa –¿Qué hacéis todos aquí? –pregunté. Niall y Marta me lo esperaba, ¿pero Harry?

-Tenemos ensayo –respondió Mike –Y Niall y Harry se han ofrecido voluntarios para entretener vuestro día de hoy.

-¿Qué dices? –volví a cuestionar –¿Luke también tiene que ensayar?

-Sí, chica, lo siento –dijo Calum –Pero por la noche es todo tuyo, no sufras.

-Lo intentaré –dije mientras me estiraba y daba un bostezo. Todos me miraron divertidos –Lo siento, es que por las mañanas no soy persona.

-Ojalá fuera yo igual de guapa por las mañanas, cabrona –dijo Marta en castellano. ¿Guapa? ¿En serio esta mujer me veía guapa? Puedo parecer un monstruo ahora mismo. Me reí por quedar bien. Definitivamente, por la mañana no tenía ni mi mejor aspecto, ni mi mejor humor.

-Iré a despertar a Luke –anuncié.

-Daros prisa –dijo Calum –En quince minutos tenemos que salir de aquí.

-¿Yo también? –pregunté. Pensaba que nos quedaríamos en casa o algo.

-Hoy te toca vivir un día en la vida de Harry –contestó mi amor platónico. Eso iba a ser realmente interesante.

Beside You {Luke Hemmings}¡Lee esta historia GRATIS!