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Scott

No comprendía como era posible, reconocía a la persona de la foto y aunque no estaba seguro de lo que había hecho, sentí un inmenso odio hacia él.

-¿Lo recuerdas?- pregunto Demián.

-Es Jake y si no me equivocó debería estar en la prisión ¿cierto?-

-Tu lo has dicho, deberia- dijo Greg.

-¿A que te refieres?- pregunte, ellos me invitaron a tomar asiento entre todos los papeles que segundos antes estaban revisando.

-¿Que tanto recuerdas sobre Jake?- pregunto Greg.

-Realmente no lo se- respondí.

-En resumen, hace un tiempo él secuestro a Rachel, tu la salvaste y el termino en prision- al escuchar esto unas imágenes vinieron a mi mente, lo estaba recordando.

-Yo le pedí a Greg que usara sus influencias para trasladar a Jake de la prisión estatal a la prisión federal subterránea, con el fin de alejarlo lo mas posible- dijo Demián -pero al parecer Jake lleva mas de un mes libre-

-¿Como es posible? ¿Escapo?- pregunte.

-No solo escapo- contesto Greg- compro a casi todos los guardias y por eso no hubo aviso de que escapo-

-Entonces- Demián se quedo en silencio unos momentos -podemos concluir que el accidente del autobús donde desapareció Rachel no fue casualidad-

-Ahora que lo pienso, antes de encontrarme con ella hubo un accidente justo donde acababa de pasar el autobús en el que iba- dije.

-¿Como recuerdas eso?- pregunto Demián. Es cierto, mi memoria esta tratando de volver.

-Solo lo recuerdo- dije.

-Por el momento todos los oficiales disponibles están buscando mas información sobre Jake en el Centro de Salud Mental- dijo Greg -pero aun no encuentran nada-

-¿Y que hay del registro? Cada vez que alguien ve a un paciente debe registrarse- dijo Demián.

-Ya pensé en eso- dijo Greg -pero solo se registra a las personas que vienen de visita, no a los doctores ni enfermeras. También revisamos el registro del personal, pero obviamente no aparece el nombre de Jake-

-¿Y si le preguntamos a Rosemary?- dije.

-¿Rosrmary?- pregunto Demián -¿Por que?-

-Pues Jake la visito, y lo hizo vestido de doctor, así que debía de tener alguna identificación con el nombre que usaba, tal vez Rosemary lo recuerde- dije.

-Es posible, no creo que la hayan interrogado, debemos ir- dijo Greg.

Minutos después ya estábamos en el auto rumbo al hospital psiquiátrico. Yo sentía leves dolores de cabeza y en mi mente aparecían varias imágenes que no comprendía. Al parecer lo que me dio Jim, sea lo que sea, esta funcionando.

Cuando llegamos, el lugar estaba lleno de policías así que no tuvimos que registrarnos ni nada, solo pasamos directamente a ver a Rosemary.

Demián y Greg esperaron afuera, yo entre con Rosemary y ella se alegro mucho de verme.

-¿Como estas?- le pregunte.

-Mucho mejor- sonrió -ya no duele tanto-

-¿Podrias ayudarme con algo?-

-Si dime-

-¿Recuerdas si el conejo blanco tenia un nombre?-

-No quiero hablar de eso-

-Por favor-

-¡No! ¡El conejo blanco no me quiere!-

-Lo se- trate de tranquilizarla -pero el conejo tiene a alguien muy importante para mi y debo encontrarla-

-Rachel ¿verdad?- yo asenti -esta bien-

Después de platicar un poco mas con ella y de prometerle que encontraría a Rachel salí de la habitación.

-¿Lo tienes?- pregunto Demián.

-Rob Dicknes- dije.

Rápidamente Demián hizo una llamada para conseguir información.

-Al parecer el doctor Rob Dicknes, murió hace dos meses- dijo Greg al terminar su llamada -pero su nombre aparece en el registro de este hospital y del hospital psiquiátrico de la zona este-

-Debemos ir- dije.

-Aun no- dijo Greg - debemos preparar un equipo de especialistas antes-

No tengo tiempo para esto.

Demián

Estaba ayudando a un oficial con un registro, cuando me percate de que no veía a Scott por ningún lado.

-Greg- me acerque a él -por favor dime que sabes donde esta Scott-

-¿No se supone que estaba contigo?- me contesto.

Al darnos cuenta de lo que sucedía salimos corriendo al estacionamiento, para solo alcanzar a ver un auto alejándose, más específicamente mi auto.

-Oh rayos-

Scott

Se sentía tan bien ir conduciendo. Ya lo extrañaba. De pronto la imagen de un accidente en mi memoria me hizo frenar en seco. Comencé a sudar. Me detuve unos minutos a tranquilizarme y luego segui mi camino.

No podía quedarme esperando, si lo hacia tal vez seria demasiado tarde.

Recorrí la ciudad a gran velocidad, y llegue en pocos minutos.

Llegue al hospital psiquiátrico y entre, el lugar estaba en pésimas condiciones. Ni siquiera había alguien en la recepción. Entre y a pesar de que las enfermeras pasaban justo a mi lado no parecían mostrarle importancia a mi presencia.

Camine un poco y logre distinguir a dos sujetos sospechosos. Uno de ellos me parecía muy familiar, así que con mucho cuidado comencé a seguirlos.

Ellos se dirigieron a un área del hospital que decía que estaba clausurada, algo me decía que ahí la encontraría.

Mi plan era atacar a esos dos sujetos y aparentar que me rendía que no podía seguir luchando con la esperanza de que me llevaran ante su jefe, ante el maldito que estaba buscando. No sin antes enviarle un mensaje a Demian sobre la situación.

Por suerte mi plan fue un éxito, aunque me lleve varios golpes, ellos creyeron que me vencieron y comenzaron a obligarme a caminar hacia una especie de sala de estar.

Ella esta aquí, la encontraré, lo prometo.

Ni la muerte podra tocarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora