Especial Parafilia 3

9.3K 288 73
                                    

Continuación de "A Cambio de..."

(O)

Tercera y cuarta parafilia: (Intento de) Masoquismo*/ Dacryfilia*/ (y obviamente)

-Pueden retirarse.- Pasaron unos segundos antes de que reaccionaran pero al ser conscientes de que iba en serio, uno por uno rápidamente fueron desalojando el salón, no tuvo que repetir esas palabras para que casi todos los alumnos salieran despavoridos rumbo a la salida, después de todo, es muy raro que el profesor Emilio deje salir antes de que toquen el timbre, nadie se arriesgaría a que cambiara de opinión.

-En toda la clase escuchaba un celular ¿No es el tuyo? -Dijo una compañera a otra detrás de él.

-No, tengo el mío a la mano y no sonó, de seguro alucinas, no escuché que algún celular sonara.

-No... Es como cuando lo tienes en silencio... Modo no molestar.

-Ah, no ni idea, de seguro fue a alguno de los demás -Fue lo último que dijeron antes de salir del aula.

Así fue como sólo un alumno y el docente fueron los únicos dentro del salón de clases; ¿Qué rayos con ese tipo?¿Por qué no salió y aprovechó los minutos adicionales que otorgó el maestro?

La respuesta era la misma razón por la cual el chico sentado frente al profesor no dejaba de temblar.

Con calma envidiable, el profesor guardaba las cosas con las cuales anteriormente dio clases, ignorando al pobre menor que se removía en su silla y que al verse en soledad con el docente, dejaba que aquellos sonidos que atrapaba en su garganta, salieran sin vergüenza, ya sin poder ocultarlos por más tiempo.

Sabiendo que sólo se encontraba con el causante de su actual estado, sus manos, antes aferradas al pupitre, no demoraron en bajar el cierre del pantalón y quitar el botón del mismo, importándole poco lo que diría el "respetable" maestro, sacó su erección de sus boxers ya manchados de semen por haberse corrido antes, ignoró eso y con un ritmo casi desesperado movió su mano de arriba a abajo rápidamente. Su cara estaba roja, estaba sudoroso, sus gemidos salían sin pena de sus labios y su cabeza estaba nublada al igual que su vista, los escalofríos anunciaban que poco iba a durar, su entrada se apretaba estremecía su cuerpo, los calambres llegaban desde la punta de sus pies alojándose en su entrepierna que no paraba de soltar pre-semen y al mismo tiempo que movía sus manos en su dura erección, daba saltitos en su mismo asiento haciendo que aquel artefacto en su interior se enterrara en lo más profundo de su ser.

El calor que sintió de repente en sus partes bajas le anunciaron su orgasmo próximo. Se vino ruidosamente manchando la paleta del pupitre, mientras su cuerpo temblaba preso del éxtasis que lo invadió al momento, lágrimas bajaban de sus ojos al sentirse liberado, tan preso estaba en su orgasmo que ni cuenta se dio de que el objeto en su culo había sido apagado.

Se dejó caer exhausto en la paleta importándole poco que ésta tuviera su propio semen, trató de calmar su respiración cerrando los ojos. Sólo un sonido conocido y una mirada penetrante fueron capaces de sacarlo de su letargo.

Alzó la vista levemente sin incorporarse encontrándose con los ojos de su profesor fijos en él, como pensó, el sonido que se escuchaba en el silencioso salón era la mano del maestro, la cual se encargaba de masturbar casi con pereza su miembro. Como si de nada se tratara, a comparación de el menor, el cual se encontraba hecho un desastre de jadeos y semen, Emilio se encontraba de lo más casual apoyado contra el escritorio masturbándose con la vista fija en él, en su mano desocupada se encontraba el control de lo que había sido su tortura desde que entró a clases luego del receso, eso sí, no lo iba a negar, una deliciosa tortura.

Relatos Y Secretos (One-shots/BL)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora