Parte 6

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Una vez en casa salude a mi madre quien estaba en la cocina preparando sopa, mi madre era una mujer baja como yo de cabello oscuro y largo y una sonrisa acogedora, ella era una de las pocas personas que todavía me apoyaba y quería. Subí al cuarto de mi hermanita para saludarla, ella tenía tres años y era una de las niñas más tiernas que pudieras conocer, la vi dormida en su pequeña cama así que solo le di un beso en la frente y baje a la cocina para ayudar con la cena.

"¿Como dijiste que se llamaba la chica que estuvo aquí anoche?" Soltó mi madre de la nada, yo la mire y ella me dio una de sus amable sonrisas.

"Abril, ella se presento ayer ¿No recuerdas?" Le recordé tratando de sonar tranquila porque sabia que venian preguntas y yo no soy buena para mentir y menos a mi madre.

"Oh, es cierto ahora recuerdo que lo dijo." Me dijo sin quitar la mirada de las verduras que estaba cortando, creí que la conversación había llegado a su fin hasta que siguió hablando.

"No me agrada mucho esta chica" Dijo de manera despreocupada y yo fruncí el ceño

"¿Porque no te agrada?" Pregunte mientras ella seguía en lo suyo.

" Es mu extraña, actúa como si le gustaras y eso no me agrada." Dijo mientras lavaba sus manos en el fregadero de la cocina. Yo sacudí la cabeza, estaba algo molesta.

"¿Eso que tiene de malo?" Le pregunte con la voz débil, estaba nerviosa y no podía ocultarlo. 

" Que no es normal, Mara. Eso no esta bien" No podía creer que ella me dijera esto, ahora tenia aun mas miedo de lo que me pasaba.

"¿Que pasaría si yo le gusto?" Le dije lo mas calmada que pude y ella se volteo para verme.

"Pues no te juntas con ella y ya, no quiero que mi hija sea influenciada por gente como ella" Me dijo casi enojada y yo quería llorar porque nunca creí que mi madre pensara de esa manera.

"No quiero hablar de este tema, ya casi esta la cena así que ve por tu hermana que esta arriba." Dijo seria y yo la verdad no quería discutir con ella sobre esto, no hoy que había estado tan feliz.

 me dirigí a la habitación de mi hermanita para ver una mata de rizos dorados saltar desde su cama.

"Hola, Cassie ¿Que haces?" Le dije y ella se reía mientras brincaba en la cama.

"¡Maba! Estoy saltando con Bunsy." Dijo ella sin parar de saltar con Bunsy,un conejo de peluche que solía ser blanco pero ahora es verde. Amaba que Cassie me llamara Maba, me parecía muy tierno que no pudiera pronunciar bien mi nombre, amaba esa bolita de rizos.

"Bien pero tenemos que ir a cenar así que dile adiós a Bunsy por mientras." Ella hizo un puchero y le dio un abrazo al peluche, luego saltó a mis brazos y bajamos para cenar. 

Cuando bajamos mi madre nos sirvió un gran plato de sopa a cada una y yo ayude a Cassie para que no hiciera un desastre.

"Mara, no has comido nada." Observo mi madre y yo mire el gran plato y la verdad es que no tenia apetito a pesar de que solo había comido ese helado en la tarde.

"Es que fui a comer con Mags después de la escuela y la verdad es que no tengo apetito." Dije naturalmente, ya se me hacia normal inventar estas excusas y mi madre me creía.

"Oh, entiendo, pues sigue ayudando a Cassie y cuando ella termine te puedes ir a tu habitación." Dijo de manera despreocupada y yo le di de comer a Cassie hasta que ya no quedaba mas sopa.


Cuando terminamos de cenar lleve a Cassie a la cama y me quede con ella hasta que se durmió. Me fui a mi habitación y recibí un mensaje, creí que era de Mags o de Abril, incluso de Arturo pero era de un número desconocido.

SerendipiaWhere stories live. Discover now