Capítulo 6

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Cuando llegamos al hotel, lo primero que hicimos fue cogernos una habitación para Ashley y yo. Desgraciadamente, cogimos una habitación de 3 personas y nos tocó con Katrina, la archienemiga de Ashley.

-         ¿En serio? –decía Katrina furiosa- ¡Me tenía que tocar con las dos pringadas!

-         ¿Tengo que recordarte que te tuviste que venir con nosotras porque ninguna otra chica te quería en su habitación? –le respondió Ashley igual de furiosa.

Yo las ignoré y empecé a subir las escaleras que llevaban a nuestra habitación. Me daba igual que me tocara con Katrina mientras que me dejaran dormir en paz, sólo pedía eso.

Al parecer era demasiado pedir, porque 20 minutos después se seguían gritando por cualquier tontería. Al ver que no iba a ser capaz de echarme una siesta, me fui a la cafetería del hotel para comprarme un café o algo que me quitara un poco el sueño.

Sabía que íbamos a tener que hacer bastantes actividades durante el resto del día, y necesitaba estar descansada para eso.

En la cafetería me encontré con Anthony sentado en una esquina solo. No tenía muy buena pinta.

-         ¿Qué pasa? –le pregunté al acercarme.

Giró su cabeza hacia mí y me sonrió cansadamente.

-         Pues que mi habitación huele a vómito… -Recordé que Anthony compartía la habitación con Dylan- Dylan me da pena pero no aguantaba más allí.

Se pasó la mano por la cara frotándose un ojo y fijó su vista en su bebida.

-         Seguro que lo entenderá –le intenté tranquilizar.

-         ¿Y tú? –ésta vez me miró- tampoco tienes buena pinta.

-         No he dormido lo suficiente –dije y luego solté un suspiro.

Después nos quedamos en silencio. Ninguno de los dos tenía ánimos para hablar.

***

El resto de la mañana transcurrió con lentitud. Sólo hacíamos los típicos juegos de campamentos para niños de 10 años, lo cual no siempre era muy divertido.

Cuando nos dieron permiso para volver a nuestras habitaciones porque iba a llegar la hora de comer, todos nos aliviamos un poco. Parecíamos niños pequeños corriendo mientras subíamos por las escaleras, lo cual me hizo bastante gracia.

Me estaba dirigiendo a mi habitación cuando empecé a pensar si quería volver allí. Estaba segurísima de que Ashley y Katrina no iban a parar de discutir, y no estaba dispuesta a aguantarlas más. Le había dicho millones de veces que se dejaran en paz, pero Ashley me seguía ignorando, así que ya lo había dejado de intentar.

Decidí irme a la habitación de Anthony para ver cómo se encontraba Dylan, sin embargo todavía tenía que coger mi móvil para responder a los mensajes que me había mandado mi madre pero que antes había ignorado.

Cuando entré en la habitación Ashley estaba metiendo ropa en su armario y Katrina se miraba en el espejo. No parecieron darse cuenta de que acababa de entrar por lo que siguieron con lo suyo.

Me estaba empezando a quedar impresionada de que pudieran estar en la misma habitación sin gritarse hasta que Katrina habló:

-         ¡Waw! –exclamó señalando la ropa que guardaba Ashley en su armario- ¿Y esa ropa? ¿La has comprado en una tienda de segunda mano o te la ha dejado tu madre?

Ashley se dio la vuelta con las manos cerradas en puños.

-         Me parece que no. ¿Y tu maquillaje? ¿Querías parecer un mapache? Porque si es así, te ha quedado de maravilla.

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