Parte 4

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Una vez que decidí irme a mi casa me encerré en mi cuarto analizando el porque esta chica era tan extraña pero al mismo tiempo fascinante para mí, no soy de las que encuentran a muchas personas fascinantes ni intrigantes pero ella sí. Ella era como un eclipse solar o una lluvia de estrellas, difícil de ignorar e imposible de olvidar, no se porque pero era una persona con la que no me importa pasar horas como fue el dia de hoy y yo no soportaba pasar tanto tiempo ni con Mags que me conoce desde que eramos niñas de segundo grado. Así que eso dice mucho, para mi todo esto era tan extraño como para otras personas es encontrar un alien azul. Decidi dejar eso para otro dia y empezar con la tarea de Historia que tenía que hacer sola gracias a mis geniales compañeros de clase.

Estuve dos horas haciendo el trabajo y decidiendo si poner o no los nombres de Oswald y Peter en el trabajo, al final no los puse. Fui a cenar con Chris ya que parece que mi madre y mi hermana decidieron ir a cenar donde la abuela sin mi, no las culpo, siempre que voy donde mi abuela termino discutiendo con todo el mundo porque todos en esa casa no saben más que juzgarme o agobiarme con preguntas que no voy a contestar. Luego de cenar y ver que estaba sola hice lo que todos los adolescentes hacen cuando estan solos en casa, dormir o al menos eso quería hasta que el timbre sonó. Fui a la puerta y abrí, para mi sorpresa era Abril acompañada de Mags que parecía molesta.

"Hola" Dije confundida.

"Nada de "hola", Mara estoy molesta contigo." Dijo Mags en serio molesta y cruzada de brazos, frunci el ceño confundida y mire a Abril que me sonreía, dio un paso más a la puerta y me dijo:

"Creo que es mi culpa que esté molesta" Dijo cambiando su sonrisa por una expresión apenada.

"Sigo sin entender ¿Qué pasa?" Dije esperando una explicación a todo esto, luego Mags entró a la casa, se sentó en el sofá y me rodó los ojos.

"Pues resulta que tu no cumples tus promesas, traidora."

"¿Como?" Pregunte porque enserio no entendía nada.

"Tu me dijiste que solo yo estaba invitada a tu casa porque odias las visitas y luego me doy cuenta que ahora si dejas entrar a Abril" Me dijo moviendo sus manos de manera dramática, yo rodé los ojos, deje que Abril pasara y le dije que se sentara, me acerque a Mags y me dispuse a hablar con ella.

"Mags, eso fue cuando tenía diez, ademas no sabia que iba a venir ni que tu ibas a venir asi que relajate un poco ¿Quieres?" Le dije con voz suave y ella solo suspiro y se encogió de hombros.

"Bien, ahora se que le dijiste algo a Abril así que te tienes que disculpar."

"Bueno, lo siento por llamarte roba amigas Abril, eso no fue lindo." Dijo ella resignada y Abril solo se rio y me miro.

"Enserio, esta bien, se que no fue tu intencion y yo lo siento por romper esa promesa pero no sabia que existia." Era demasiado buena, no puedo creer que esté tan tranquila cuando se que Mags es hiriente cuando quiere.

"Bien ya que aclaramos las cosas pueden irse." Les dije, odio las visitas inesperadas y quería dormir.

"De hecho, Abril puede irse, yo me quedo." Dijo Mags levantándose para ir a la cocina y agarrar todo de mi alacena.

"Mags, primero, deja de ser así, segundo, si te comes mis galletas de avena te mato." Le dije pero ella ya las había sacado de la caja.

"¿Quieres que me vaya?" Preguntó Abril claramente decepcionada y al ver su cara de perrito triste no le podía pedir que se fuera.

"No, quédate si quieres, voy a poner una película y a ordenar una pizza para ustedes." Acto seguido Abril me volvio a sonreir y se sentó en el sofá, Mags grito la palabra pizza tan fuerte que casi me quedo sorda, le dije que se callara y se sentara mientras pedía la pizza y le avisaba a mi madre de la visita sorpresa.

SerendipiaWhere stories live. Discover now