Un nuevo integrante.

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Al ser derribado por algo que no podia ver el miedo me invadio y como respuesta instinstiva solte un grito de terror, pero fui callado por una mano en mi boca seguido de un cuerpo que se ponia sobre mi dejandome inmóvil sin oportunidad de atacar.

-¡¿Bruno?! -me llamo la voz de Albert alterado por el grito que solte, pero no podia responderle- ¡¿Que pasó?!... ¡voy a entrar!

Senti los pasos de Albert acercarse, pero mi atacante no sé movio, supuse que el pensaba que si no se movia tal vez Albert no sabria donde estabamos. Pero no iba a quedarme callado, asi que empecé a gritar con la boca tapada de lo que salian solo gemidos ahogados, mi atacante hizo mas presión en mi boca tratando de callarme, pero cumpli con mi objetivo pues Albert me escucho.

-¡Bruno!- me llamo y empezó a acercarse rápidamente, escuche como sacaba su pistola preparandola (esperaba que no me disparara a mi por error). Mi agresor se percato de ello y empezó a tantear mi cuerpo buscando algo con que defenderse, lamentablemente encontró lo peor que yo poseia... mi pistola. La tomo de mi cintura escuche como le quitaba el seguro, Albert se dio cuenta y se detuvo a no mas de un metro de mi. De repente la luz se encendio.

El golpe de luz fue mucho al principio, así que veia borroso, a los tres segundos recupere mi vista normal y pude ver una escena que podria haber puesto de salvapantallas en mi computadora.

Encima tenia a una chica rubia de pelo corto hasta las orejas, con ojos azules, vestida de unos shorts que anteriormente fueron jeans ajustados y una blusa de tirantes que anteriormente fue blanca, apuntandole a Albert con una expresión fría y sin emociones. "Si no fuera tan linda, daría miedo" pense. Tenia sus rodillas sobre mis brazos, una mano en mi boca y la otra en el arma apuntandole a Albert.

Albert estaba de pie a mi lado con sus dos manos sosteniendo su pistola apuntandole a la cabeza de la rubia. El tenia una expresión de nerviosismo en su cara que trataba de ocultar.

Y... ahi estaban los dos mirandose furtivamente, retandose a ver quién disparara primero. Voltee mis ojos hacia atras y vi a Luis con su mano en el interruptor de luz con una cara de idiota mirando la escena.

-Sueltalo. -sono la voz de Albert hacia la rubia.

Ella no dejó de mirarlo, pero obedecio con recelo y me quito la mano de la boca, pero sin levantarse ni mucho menos dejar de apuntar el arma hacia Albert. El chico se dio cuenta de que la rubia no iba a hacerme daño. Así que bajo el arma lentamente y la chica le copio, cuando ya tenian los dos sus pistolas abajo, supe que el peligro habia terminado.

-¿Quién eres? -pregunto Albert.

-¿Eso importa? -respondio la chica cortante.

-No realmente. -le contesto
Albert sonriendo.

En ese momento pense "¿Esta chica se piensa quedar todo el dia encima mio?" No es que me quejara, pero digamos que estabamos en una posición "no apta para todo público". Entonces carraspee mi garganta para llamar su atención.
Ella me miro, luego se dio cuenta, abrió sus ojos como si fuera una sorpresa y se empezó a ruborizar en sus pomulos.

-Ah... si, lo siento... es que -trataba de excusarse mientras se levantaba, dejando la frase al aire.

-No hay problema, al menos no de mi parte. -le respondi, pero ella me miro con recelo por lo que dije, probablemente se habia ofendido o solo quería disimular su risa.

Me levante arreglando mi camisa, busque con la mirada mi lanza que habia salido volando durante mi "caida", la encontré cerca de la pared derecha tirada en el suelo y la recogi (tal vez tenga una pistola,pero las balas no son infinitas.)

-¿Que hacen aquí? -pregunto ella.

-Buscando medicamentos... y tu ¿que haces aquí? -dijo Albert.

Zombienezuela. ¡Lee esta historia GRATIS!