Capítulo #11: Un cumpleañero no debe estar solo

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Ya sabía que las semanas siguientes a las competencias eran más suaves con los entrenamientos, era un buen descanso después de varios días de un esfuerzo mayor; pero, ¿era necesario seguir practicando solo en la mañana pasados diez días? Suga entendía que, en parte, era para darles más tiempo a Hinata, Kageyama, Tanaka y Nishinoya de estudiar para poder ir a Tokio; solo que sentía que, a ese ritmo, lo único que lograrían allá sería pasar pena por su menor rendimiento.

Este día no se quejaba demasiado. Era su cumpleaños, todos lo recibieron con brazos abiertos, bocas sonrientes y muchas felicitaciones. Daichi le cedió el control de esa práctica. Al final, les dijo a todos que estaban invitados a su casa en la noche si querían festejar con él o comer un pastel. Los habría citado más temprano, pero no contaba con que ese día tampoco tuvieran un segundo entrenamiento, así que no había arreglado todo en su casa aún para alojar a tantas personas.

Durante la mañana, varios amigos de la escuela se unieron a las felicitaciones y algunos le dieron regalos. No fue hasta que sostuvo la primera bolsa que se percató de que ni siquiera Daichi o Asahi tenían algo para él. Quiso pensar que tenían su regalo guardado para la celebración en su casa, ya que ellos eran los únicos que sabían de sus planes de hacer una reunión de cumpleaños desde antes.

A pesar de no tener actividades de club completas, este año se sentía mejor que los dos anteriores. Una buena parte de sus amistades provenían del voleibol, así que el estado de ánimo general del equipo influía en ocasiones al suyo. En sus cumpleaños dieciséis y diecisiete, el aura sin mucha vida de los miembros que se quedaban después del Intercolegial aún se percibía en prácticas donde los movimientos no eran tan fluidos como se desearía; con la derrota y la despedida todavía en sus organismos, no se les llenaba el espíritu de fiesta. Ahora contaban hasta con otra mánager —muy tierna, por cierto, temía de lo que sería de sus nervios al conocer a los chicos de las otras escuelas—; nunca había habido tantas personas alegres en el club para ese día. Por esa misma razón fue que quiso invitarlos a todos.

Era extraño caminar de regreso a casa con Daichi sin que el cielo se oscureciera en el proceso. En estos días cercanos al verano, la única manera de que ocurriera era con una lluvia, pero no deseaba eso para un día en el que el paraguas quedó olvidado en su habitación; resfriarse en su cumpleaños por un descuido tan tonto no sonaba atractivo. Por suerte, no había indicios de que eso fuese a suceder, aunque algo de curiosidad le dio pensar en ese tema.

—Daichi, ¿qué pasaría si te resfriaras?

—No me desees tanta mala suerte. —Sonrió, aunque con el ceño un poco fruncido—. No quiero moquear flores, gracias.

—Eso sí que sería una nariz congestionada. —Daichi soltó una risa falsa por eso.

—Cuando tosa no voy a saber por qué es. No tienes idea de cuánto me estoy cuidando para que no me dé otra cosa, porque... —Frenó de repente—. Ah, espera, me están llamando.

Dejaron de caminar para que Daichi atendiera la llamada. Suga volteó a un lado mientras tanto. Había flores diminutas bordeando el jardín de la casa frente a la que habían parado. No estaba muy seguro de qué eran porque no recordaba haberlas visto con frecuencia en otras partes, entonces se preguntaba si las habían sembrado por alguna razón fuera de lo estético.

Desde que su amigo se había enfermado, le pareció interesante el significado de las flores. Ya sabía que muchas plantas eran relacionadas con la buena o la mala suerte, el amor o la amistad, la vida o la muerte; pero nunca había considerado sus mensajes más profundos. De vez en cuando averiguaba el significado de las flores que le crecían a Daichi y, aunque no podía saber cuál de todas las traducciones era la correcta en algunos casos, se fascinaba con lo que descubría. Unas cuantas le causaron pena y admiración a la vez, ¿cómo hacía para lucir como si nada con sentimientos así en su corazón?

Cuando las flores hablen por él¡Lee esta historia GRATIS!