46. Borracho {2229 palabras}

Resumen: Harry le prometió a la madre de su novio que lo cuidaría, pero Niall se ha perdido y no es bueno que se pierda cuando está en su primera fiesta con alcohol

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Narrador omnisciente

Se habían conocido hace unos años, en la escuela. Los dos iban a la misma clase y tenían la misma edad, pero no eran amigos, sino que algo así como conocidos, hasta que, bueno, se les obligó hacer un trabajo juntos y Harry quedó maravillado con lo que era Niall. Y es extraño, porque tenían apenas trece años y el rizado nunca habría pensado que le gustaban los chicos, pero allí estaba, sonriendo por cada cosa que el otro decía, por más que dijera pocas palabras ya que Niall era calladito y un poco tímido.

Le tomó alrededor de un año ser lo suficientemente cercano al rubio como para que este le dejara entrar a su vida, descubriendo que el otro era tímido por naturaleza (aunque vivir en un pueblito por casi toda su vida, recibiendo clases en casa tampoco ayudó mucho*), que le gustaba estar en interiores y no salir, y que, por nada del mundo saldría a una fiesta.

Pasó el tiempo, Harry le robó un beso, luego le robó otro, pelearon un poquito porque Niall no entendía lo que pasaba -aunque Harry menos-, y pronto se lanzaron a lo desconocido cuando, en una tarde  mientras veían una película en casa del rubio, el castaño le preguntó si quería ser su novio, recibiendo por respuesta un Está bien un poco inseguro. Tenían catorce, y faltaba poco para que cumplieran los quince.

Y el tiempo pasó... Se dieron más besitos a escondidas, se rozaron por encima de la ropa cuando nadie los escuchaba, se dijeron cosas al oído cuando el otro estaba inseguro con respecto a su relación... Y juntos construyeron esa linda relación que pronto salió a la luz, cuando los dos se enteraron que sus familias no tenían nada en contra de los homosexuales.

Fue difícil, sí. Sobre todo cuando por una parte está Harry, tan sonriente, tan buena onda, tan participativo, tan mevoydefiestaaunquetengaquince, y luego Niall, tan tímido, tan poco hablador, tan nosalgodemicasaamenosqueseanecesario. Niall no quería darle besitos a su novio en público, porque le daba vergüenza. Y mucho menos iría a una fiesta cuando se lo ofrecieran, porque odiaba salir.

Pero este día, por arte de magia, Harry ha convencido al rubio para que vaya a una fiesta y Niall ha dicho que sí (después de preguntarle a su madre, obvio), teniendo como acuerdo que, primero; ninguno de los dos iba a tomar una pizca de alcohol, y segundo; no se iban a separar del otro en toda la noche.

Y son apenas las once de la noche cuando los dos han roto el acuerdo, y Harry se encuentra desesperado porque no encuentra al chico por ninguna parte.

"Oye, ¿has visto a mi novio? Es bajito, tiene ojos azules, cabello rubio, acento irlandés-"

"¿A Niall?" Pregunta la chica a la que Harry le ha hablado. El otro asiente con la cabeza "Lo vi hace- No sé cuanto, en la cocina, con Liam"

Algo en la cabeza de Harry explota. Con Liam.

No es que Harry esté celoso, pero... Bueno, , está celoso, quiere agarrar a Liam del cabello y gritarle que no se acerque a su chico, pero es él quien lo ha perdido en primer lugar. Y sobre todo, quiere decirle al mundo que Liam no es como aparenta, ya que aunque es como él, simpático y todo eso, el muy desgraciado es horriblemente irresponsable y lo más probable es que su bebé ya se encuentre muerto.

Corre a la cocina, sin encontrar a Niall, y corre al comedor, encontrándolo allí, meneando su maldita cadera con la de Liam en medio de todo.

Oh, no, por supuesto que no. Harry no aceptará algo así. Eso solo me lo hace a mí cuando está suficientemente adormilado y se despierta con los ojos llorosos.

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