Capítulo 6

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(punto de vista de Isabel)

Nos hicieron entrenar un "poco", vamos, que corrimos un "rato".

-¡Vamos Isa! -me animó Kentin.

-N...no puedo... más... -jadeé.

Kentin me dió la mano.

-Vamos... solo cinco vueltas más... ya llevamos quince...

Natalia y su grupo nos doblaron por quinta vez.

 -Nathaniel se está poniendo celosooo... -canturreó al pasar a mi lado.

Me sonrojé pero no me separé de Kentin. Al final, conseguí terminar viva. Y gracias a Dios, lo siguiente que hicimos fue una adivinanza muy fácil. Escuchar:

Un hombre enciende 10 velas, dos de vainilla, dos de violetas y seis normales. Como hace mucho calor, abre una ventana. Por ella entra una corriente de aire que apaga una de cada tipo. El hombre vuelve a cerrar la ventana y se va a dormir. A la mañana siguiente ¿cuantas velas quedan?

Mi grupo treminó el primero, seguido del de Nath, Naty, Lysandro y Castiel.

Nos mandaron a la cama, y eso que eran solo las 21: PM. Todos los cadetes (Kentin incluido) dormían en la misma habitación. Tenían una habitación de invitados que tuvimos que compartir Nath, Castiel, Lysandro, Natalia y yo. Ellos se cambiaron en un cuarto, nosotras en un vestuario.

-¡Chicos! ¿Ya estáis? -llamé a la puerta.

-¡No! -gritaron ellos.

Y luego somos las chicas las que tardamos en cambiarnos ¬¬. Nos dimos cuenta de que los chicos internos nos espiaban por las risitas nerviosas que se oían en su cuarto. Decidí ignorarles, pero ese no era el plan de mi amiga.

-¿Que coño miráis, cadetes?

A vosotras, hermosas -rió uno- Venid, no tengáis miedo.

Natalia avanzó con rapidez hacia la puerta, que se cerró de golpe. Descargó un puño sobre la puerta.

-¿Quién es el que tiene miedo? ¡Sal, cobarde!

La puerta se abrió, pero la de nuestro cuarto. Entré arrastrando a Natalia.

-Isa... hum... estás hermosa... -dijo Nathaniel, mirándome con la cara roja (igual que Lysandro a mi amiga).

Yo llevaba un pijama rosa ancho de pantalones y mangas cortas, y me había hecho dos coletas. Natalia tenía un pijama verde tipo chino con escote, con el pelo suelto. Nathaniel vestía una camiseta blanca que le quedaba muy bien (vale, lo admitiré, se le veía sexy y musculoso ;D). Castiel llevaba una camiseta negra desgarrada y Lysandro iba con una camisa de rayitas marrones y blancas. Castiel me miró y se rió.

-¿Ves Isa? Yo tenía razón.

-¿En qué?

-En qué... ¡eres una tabla de planchar! -rió alegremente.

Hijo de puta :(

Nathaniel se colocó a mi lado  y parecía que iba decirle cuatro cosas. Le agarré del brazo y negué con la cabeza. Natalia, ajena a esto, se lanzó sobre una cama.

-¡Pido al lado de la ventana! ¡Igual se cuela un murciélago! ¡Que guay!

A mi no me hacía especial ilusión que se colase ningún animal por la ventana, pero como a Natalia le hacía mucha ilusión, dejamos la ventana abierta.

Bostecé y me tumbé en mi cama. Nathaniel, que estaba enfrente de mí me sonrió. Yo cerré los ojos y me dormí, ajena a la que se iba a armar en unas horas...

Hola gente bonita! Perdón por tardar tanto, pero me fui de convivencia con  la iglesia y no pude subir. Quería daros las gracias por esperar

Historia de dos Succretes (CDM)¡Lee esta historia GRATIS!