A través del Cristal

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Escrita para un concurso en DeviantArt en Abril de 2008...

Esta vez le toca a Galatea... Gala es especial al hablar. Y tiene coletillas :)

Acis, es por el pastor siciliano de la fábula de Polifemo y la ninfa Galatea. Galatea significa ‘blanca como la leche’. Galatea es también el nombre que tuvo la estatua de la que se enamoró el rey Pigmalión.

*****

A través del Cristal

(…) El joven, de iniciales A.P.H. ha sido encontrado en su casa, sobre el sofá, con un profundo corte en el antebrazo. Se ha hallado junto a él una nota de suicidio dirigida a su madre. (…) Parece un caso de suicidio típico,  pero a los forenses les llamó la atención un lienzo pintado con sangre, que está siendo analizada para confirmar que es la del joven pintor (…)

Sangre… No… Un lienzo color carmesí. Qué hermoso…

Desde un privilegiado lugar, al otro lado de la ventana observo al objeto de mi deseo, ese artista de manos divinas, que se mueven al son de la música que acierto a oír desde el exterior. Qué belleza. El ambiente del estudio… los movimientos del pintor… no puedo soportarlo. Tal vez debería verle, contarle todo. ¿Podría compartir con él mi don? Así sus obras trascenderían a la eternidad… No, no puedo. No tengo permiso… Tal vez sea mejor mirar, a través del cristal. Quiero saber por qué el lienzo aún sigue de color rojo.

Déjame entrar en tu mente mortal, Acis. Así que ese es el proyecto de final de carrera, ¿no? Pobre, no tienes inspiración, alguien ha acabado con ella. Deja de pensar que te hace falta una musa. Yo seré tu musa. Así es, vuelve la vista hacia la ventana. ¿Ahora me ves? No, no soy un fantasma. Acércate a mí, ¿quieres? Así, sigue andando, hermosura. No puedo dejar de mirarte, también tu eres una obra de arte. Déjame entrar. Déjame que sea tu musa. No, no te asustes. Toma mi mano.

—Tan blanca… ¿Eres un ángel? Tu piel es blanca y fría...

—Es blanca y fría porque no está viva. No soy un ángel. Tal vez todo lo contrario.

—Ya sabía que yo que existíais… —sonríe con desgana—. Y me estabas espiando.

—No. Me gustas. Me gusta lo quehaces… Acis.

—¿Cómo sabes mi nombre?

—Tú y yo… estábamos destinados el uno para el otro. Tengo un importante encargo para ti. Quiero que me ayudes a pintar un cuadro. Será algo muy especial… Pero antes tienes que terminar lo que estabas haciendo ahora. Quizás…

—No voy a terminarlo. No puedo…

—¿Te falta inspiración? Pobre. Debes terminarlo, no tienes que dejar nada pendiente.

—¿Por qué?

—Eso no puedo decírtelo. Termina ese cuadro, porque colaborarás conmigo en uno muy importante.

Me tumbo en su sofá. La tela es áspera y sucia. No me gusta, pero tampoco me importa.

No le quito ojo. El sabe que no dejo de mirarle, pero no se inmuta. El lienzo sigue rojo, pero pincelada tras pincelada logro distinguir una imagen. Una joven, de piel de nácar y cabello de fuego. Ah, soy yo. Qué ironía, ¿verdad? Voy a salir en su último cuadro…

Ups, se me escapó… menos mal que no me escucha, aunque tal vez ya se tema lo que le voy a hacer… ¿Típico, verdad? Voy a acabar con él. Lo deseo. Su sangre me está llamando… ¿La oyes latir en sus venas? Su ritmo se está acelerando… sí… así… me encanta ese ritmo…

¡Ah! ¡Por fin! Ya has terminado. Empezaba a divagar…

—He terminado. Por fin…

Lo sé, idiota.

—Eres tan preciosa… no he podido evitarlo…

—No importa…

—Mi proyecto por fin está acabado… Ahora dime con qué cuadro quieres que te ayude.

Le sonrío, y él me sonríe a mí. Su corazón late más despacio…

—Es un poco difícil de explicar… Lo que quiero pintar no es nada corriente, necesito unos pigmentos muy especiales para conseguir los tonos que quiero.

—Puedo conseguírtelos. Conozco un lugar que…

—Sí… sí que puedes conseguírmelos…

No le da tiempo a reaccionar, me temo. Mis movimientos son demasiado rápidos para él. Pobre… Parece que se está ahogando, quizás le estoy apretando demasiado…

—Shhh… No grites…

Tumbo a Acis sobre el sofá, dejando uno de sus brazos colgando hacia fuera. Tras un último forcejeo parece que se ha quedado sin conocimiento… bueno, mejor para él… así sufrirá menos…

Me levanto hacia su mesa, donde tiene sus frascos de pintura perfectamente ordenados. Vacío sobre la alfombra el vaso de agua y, clavando desde su muñeca hasta el codo una de mis afiladas uñas lacadas, dejo que caigan en él las oscuras gotas que resbalan desde la herida. Ya lleno, doy un pequeño beso en el corte, para probar un poco de su sangre… pero no puedo evitar beber un poco más, saboreando el delicado brazo como tocando una sinfonía. Deliciosa. Dejando al joven desmayado en el sofá me dirijo al rincón, donde tiene varios lienzos montados, lo coloco en el caballete y empiezo a pintar. Su cara… Su cabello…Un retrato… Un retrato de un amor imposible.

Su sangre gotea sobre la alfombra, tic, tic. Sin parar. Acis empieza a moverse… dentro de poco terminará todo, y debo irme cuanto antes. Pero no sé que hacer… ¿Lo dejo ahí? ¿Le ayudo?

Me levanto. Doy un vistazo rápido en su escritorio. Mmm… ¿Qué es eso? Una nota…Una nota…¿de suicidio?

Menuda coincidencia. No puedo evitar un suspiro. Acis iba a suicidarse… esta noche.

«Mamá, quizás te preguntes por qué he hecho esto. Pero compréndeme. El mundo en el que decidí vivir se ha convertido en una jungla, en la que debo matar o morir. Ya no puedo más… Mi arte no vale nada. Tenías razón. Perdóname »

—Yo te perdono. Yo te perdono, querido Acis. Adiós… Recuérdame siempre…

Cruzo de nuevo la habitación hasta llegar junto al hermoso joven, pero no me paro junto a él. Me detengo justo delante de mi retrato. El arte… ¿qué es el arte?

Con sumo cuidado envuelvo el lienzo y lo sujeto bajo el brazo. Este retrato… lo guardaré, junto a los otros.

Tic, tic, tic. Acis no puede levantarse. Ha abierto los ojos y me observa, sin poder hacer nada. Vuelvo a mirarle y le sonrío. Salgo de nuevo por la ventana, cerrándola con sumo cuidado.

Pobre Acis. En fin, creo que te he ayudado, ¿no crees? Ahí tienes el cuadro más hermoso que hubieras pintado nunca, lo que tú querías. Ahí yaces, moribundo, lo que tú querías. La que ha perdido algo he sido yo… No voy a poder seguir mirándote a través del cristal…

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