En brazos de la noche

59 1 0

Escrita para un concurso en DeviantArt en Marzo de este año (2007)... quedé segunda ^^ Jade vuelve a la carga :D

*****

En brazos de la noche

«La noche eterna cae sin remedio…

Se apagan mis sombrías esperanzas…»

Con un delicado movimiento de su mano, el grito de aquel ser se ahogó en las tinieblas. Las sombras lo rodearon, lo asieron con tanta fuerza que sintió sus huesos romperse con su abrazo. No podía escapar.

Intentó moverse, alargar un brazo hacia esa figura que se encontraba unos metros más atrás sonriendo, sus ojos verdes reluciendo en la oscuridad con un matiz

perverso.

—¿Qué tal te encuentras? —le habló desde la oscuridad—. Ya sabes lo que te espera, no puedo dejarte marchar.

No podía más, era inútil. Se dejó caer, perdido el conocimiento.

La figura sonriente se acercó entonces y aflojó las insustanciales ataduras, con una caricia de la mano.

—Otro menos… —se dijo mientras sacaba su espada plateada adornada con filigranas y la apoyaba en su cuello—. Es una pena, pero es hacerlo o morir yo. Dulces sueños…

Faltaba poco para el alba, así que salió del oscuro callejón, ondeando su largo cabello a su espalda, dejando atrás aquel cadáver.

«Vida eterna a costa de la sangre…

La oscuridad me rodea…»

—Señora… ¿Señora? —la voz del ghoul la sacó de su ensimismamiento.

—Oh, a veces llegas a ser realmente pesado, ¿qué quieres ahora? —le espetó la vampira, que estaba sentada en el sillón forrado de terciopelo granate leyendo uno de los libros de su biblioteca.

—Una carta… —logró decir con miedo el anciano tendiéndole una bandejita plateada.

—¿Otra? –preguntó arqueando una ceja—. Tendré que tomarme más en serio la protección de esta casa… a ver, dame eso.

La carta estaba escrita con tinta color sepia, con una estilizada caligrafía levemente inclinada hacia la derecha.

“Querida Jackie, me alegro de que estés bien —¿Jackie? Ese mote horrible… así sólo podía llamarla una persona…—. Me he enterado de que pasaste por Italia y ni siquiera pasaste a saludar, me parece de muy, muy mala educación por tu parte, bonita. Las cosas por aquí siguen como siempre, me he comprando un barco nuevo, le estoy cogiendo el gusto a esto de los navíos con motor… —la vampira siguió leyendo, pasando sus verdes ojos levemente por encima de aquellas superficiales palabras. Aquella carta no había llegado por gusto, si “ella” se la había mandado sería por y para algo.

»Las noches por Sicilia siguen igual de hermosas, igual de tenebrosas. Las encuentro fascinadoras… —«sí, es ella, se dijo cansada, sin duda…»—. Creo que te pierdes mucho quedándote ahí en España; todo es mucho más peligroso para ti entre ese saco de chusma sangrienta que se mueve por ahí.

»Mi chiquilla… parece que fue ayer cuando te encontré sin rumbo fijo en ese callejón sin salida… Ven conmigo, tengo un trabajo muy curioso para ti… ¿Qué te parecería tener una primera edición de ese libro de las Rimas que tanto te gusta?

»Espero tu respuesta, Ojos de Jade.

»Cassandra”

—Mmm… todo esto sólo para hacerme ira para allá… podía haberme llamado al móvil —se dijo sonriendo—. A Cassandra siempre le ha gustado ser una odiosa pedante chapada a la antigua…

Ojos de Joyas¡Lee esta historia GRATIS!