Capitulo 79

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‘Estas embarazada’ ‘Estas embarazada’ ‘Estas embarazada’ sentí mi cuerpo caliente al contrario de mi frente estaba sudando frió y mis manos temblaban sin control alguno.

- Dime que no es cierto – susurré despacio, ella negó con la cabeza – ¿Qué haré?

- No te preocupes, por lo pronto debes decirle a Justin – dijo Sam, yo la mire aterrorizada pero sabía que lo tenía que hacer, suspire y me senté en la cama, respire entrecortadamente mientras llegaba muy poco aire a mis pulmones.

- ¿Quieres comer? – preguntó Sam luego de unos minutos yo negué con la cabeza y mire a la ventana mientras se ocultaba el sol.

- Prefiero dormir – dije en un hilo de voz, sabía perfectamente que eso era lo último que haría, Sam asintió levemente y se fue cerrando la puerta tras su salida, me recosté lentamente en la cama como si fuera necesario hacerlo, me enrede entre las sábanas, debajo de ellas llorando mientras con una mano tocaba mi vientre, pensando que dentro de muy poco tiempo algo o ‘alguien’ crecería allí dentro ¿Aborto? No podía pensarlo, ni si quiera era una opción era una posibilidad totalmente descartada, por nada del mundo voy a interrumpir la vida de un bebé que seguro su llegada traerá problemas pero también me traerá alegrías, o eso esperaba, trataba de mantener una mente positiva hasta encontrar alguna solución.

|||| En la mañana ||||

- ______ despierta – dijo una voz – tienes que levantarte – pude distinguir que era Sam.

- ¿Qué quieres? – dije con extrema pereza reflejada en mi voz.

- Tienes que levantarte, haz pasado todo el día durmiendo, aprovecha que mis tíos salieron y los chicos están en casa de Christian para decirle a Justin… eso – Me levante sintiendo de nuevo esas ganas de devolver todo pero ¿Qué iba a vomitar? No había comido nada desde ayer temprano, Sam se dio cuenta y me miro.

- ¿Sientes náuseas? – pregunto inquieta, yo solo asentí y fui corriendo al baño, para ahora si, vomitar, me bañe, lave mis dientes y baje con un poco menos de pereza.

- ¿Quieres comer? – pregunto Sam, mire la comida, normalmente le arrancaría el plato de las manos pero ahora solo podía pensar en cómo sería la reacción de Justin estaba dispuesta a decírselo, lo acepte o no, tome mi celular para llamar a Justin. Una, dos, tres, cuatro veces intente llamarlo pero no contestaba su celular ¡Rayos! Ahora que más lo necesito se desaparece.

- ¿Por qué no vas a su casa? – preguntó Sam al ver que todos los intentos en localizarlo resultaron fallidos, yo asentí tomándole la idea de ir a buscarlo a su casa, salí con el celular en mano para la casa de Justin, hacía mucho frío creo que las calles deberían tener calentadores, reí por ese tonto pensamiento, vi el starbucks que estaba a dos cuadras estaba abierto, se me antojo un chocolate ¿Esto sería siempre así? ¿Antojos tras antojos tras antojos? Pase la calle que estaba enfrente del starbucks y entre, tarde 20 minutos en elegir un chocolate.

Salí con él en mano cuando iba a cruzar la calle un auto se detuvo en frente de mí era negro con los vidrios polarizados era él mismo de ayer, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, mi primer pensamiento fue ‘¡Corre!’ pero trate de mantenerme tranquila, intente ignorar el auto que estaba allí alejándome de él, estaba caminando rápido dándole la espalda al auto. Todo sucedió tan rápido, sentí unas manos cubrir mi boca y con ansias trate quitarlas pero sentí que me arrastro al auto otra persona bajo del auto y me tomo de las piernas para subirme al carro más fácilmente ¿Nadie podía ver lo que sucedía? Me sentía en un lugar donde era invisible ante el mundo, donde solo podía sentir dolor y angustia, me montaron rápido al auto, apenas se cerro la puerta el auto partió alejándome más de donde estaba, ahora sí estaba aterrorizada, me quede paralizada analizando si esto en verdad pasaba o si era uno de las tantas pesadilla que a veces tenían, sentí unas frías manos pasar por mi pierna acariciándola con lujuria entonces entendía que esta era la cruda realidad que solo me hacía una mala jugada, levante mi vista y el mismo hombre que me había tomado de las piernas era el que producía esas caricias que lo único que me hacían sentir era repugnancia hacia mi misma y odio a esas personas.

- ¿Ves? No fue tan difícil – dijo una voz grave y gruesa, gire rápidamente me di cuenta que habían tres personas él que había dicho eso era el piloto que conducía a toda velocidad la persona de copiloto quien fue el que tapo mi boca que no hacía mas cosa que solo reír y la última persona que era la que mantenía su mano en mi boca impidiendo que gritara para hacer su trabajo más fácil, busco un pañuelo lo amarro en mi boca mientras yo me ahogaba en mis propias lágrimas tratando de gritar, el solo sonrió malvadamente mientras jugaba con el hombro de mi blusa. Pensamientos como ‘Dios que sea una pesadilla’ ‘Deseo que sea una broma de muy mal gusto’ ‘Espero que me suelten lo más pronto posible’ invadían mente ya que no solo podía pedir por mi vida sino la del ser que llevo dentro. Un sonido que hizo que pegara un salto era el de un teléfono, rápidamente contesto la persona de copiloto.

- Ya la tenemos – dijo el que atendió la llamada – Espero que nos den una buena paga por esto – unos segundos después se altero - ¿Te parece poco secuestrar a una chica a plena luz del día? Está bien hablaremos allá – colgó. Ahora sí, oficialmente había sido secuestrada.

Go Away-Justin Bieber y tu.¡Lee esta historia GRATIS!