Capitulo 69

2.6K 121 0

- Lo siento número equivocado – dije con la voz engripada a causa de las lágrimas, pensaba que por estar así mi voz no me reconocería.

- No es equivocado se que eres tu ______ - dijo muy seguro – Que tu voz suene así no quiere decir que no te reconozca, por cierto tu voz ¿Por qué está así? ¿Estabas…… estabas llorando? – pregunto, no pude responderle quede congelada ante su hipótesis y al instante que reaccione colgué, no soportaría tener una conversación con él sin que hubiera insultos, lágrimas o las dos, hasta que yo no lo supere no querré hablar con él ¿Para dañarme más? No gracias con recordarlo es más que suficiente.

Unos segundos después volvió a llamar, estaba claro que no le contestaría en lo absoluto, si lo hacía era una masoquista en serie y lo único que ganaría es hundirme más en este dolor pensé que eso era imposible pero esta llamada cambio todo, mi mirada estaba en el piso no sabía cómo reaccionar ¿Seguir llorando? Ya estaba cansada de hacerlo, un sonido me saco de mis pensamientos, alguien tocaba la puerta, solo dije ‘Adelante’ con mi voz áspera y ronca. Era Matt me alegre al verlo, cuando me vio se sorprendió y cerró con cuidado la puerta y corrió hacia mí me abrazo tan fuerte que me sentí segura derramando algunas lágrimas en su camiseta blanca mientras él acariciaba mi cabello y me repetía muchas veces ‘Todo estará bien’

- Siento no haber estado ahí – dijo cuando me separe y él quitaba algunas lágrimas que impedían que viera claramente.

- ¿Cuando? – pregunte asustada, Matt podría ser muy tranquilo pero cuando se trata de defenderme a mi o a mi familia se torna agresivo incluso hasta más que Dylan.

- Cuando el estúpido hizo lo que hizo para que estuvieras así – me tranquilice por un segundo si dijo eso es porque no lo sabía, me miro y supo lo que pensaba – Y si, sé todo lo que paso – dijo y me miro serio - ¿Por qué no me dijiste? – pregunto sereno, serio y tranquilo.

- Porque te enojarías – dije y él no pronuncio palabra alguna, solo suspiro – Pero ya vi que no – y sonreí aliviada.

- Eso crees – dijo en susurro, un susurro que logre escuchar.

- ¿Qué?

- Nada – y sonrió nervioso.

- Dime – dije seria, suspiro de nuevo y me contesto.

- ¿Escuchaste el sonido de hace rato? – Asentí – Fui yo – llevo su mano hasta su nuca, estaba nervioso – Lance una silla contra la pared – termino de decir y mi cara no fue nada normal, estaba muy sorprendida – Porque supe lo que hizo Justin y me altere.

- Así que fuiste tú – dije ignorando el comentario que hizo de Justin.

- No me cambies el tema ¿Por qué no me dijiste nada? ¿Sabes cómo se puso Dylan? ¿Por qué crees que no te ha hablado en todos estos días? Dijo que si hablaba contigo mataría a Bieber, dos veces tuve que detenerlo para que no se le lanzara encima a Bieber.

- Ya me encargue de eso, dile que no es su problema.

- ¿Crees que él dejara este problema así como si nada hubiera pasado? ______ esta muy furioso tu sabes muy bien que él no dejas las cosas a medias hasta que no vea a Bieber sufriendo no lo dejara en paz.

- Por favor haz algo para que no le haga nada, te lo pido, yo tendría que resolver este problema sola sin ustedes – dije un poco temerosa, que no quiera saber nada de él, que lo odie por lo que hizo y que no lo pueda ver ni en pintura no quiere decir que quiero que Dylan lo destroce a golpes y es porque aún me importa pero no dejaría que viera eso.

-Hare lo que pueda pero no te prometo nada – dijo y beso mi frente – Me voy que descanses – dijo para salir de mi habitación, mire la puerta que daba hacia el balcón, mordí mi labio dudando si abrir o no, tal vez él no esté ahí ¿Y si llega? Entro a mi cuarto, me levante de la cama y fui a la puerta del balcón quite un poco la cortina para ver si estaba ahí, por lo visto no está, la luz de su cuarto está apagada y su puerta está cerrada, salí y de inmediato la brisa golpeo mi rostro, la luna iluminaba la tierra mientras las estrellas iluminaban el cielo, la brisa era fresca, con esta mi cabello se movía tanto que caía en mi rostro mientras yo lo apartaba, me senté en una silla que había a un lado y suspire, la noche estaba tan perfecta al igual que nostálgica todo estaba en silencio como un frio penetrante en el alma, unas cuantas lágrimas bajaron por mis mejillas eso demostraba que aún me dolía lo que hizo, esa herida estaba abierta y fresca tanto así que con cualquier viento fulminante no resistiría más, miraba el cielo era tan sorprendente la luna llena que habitaba en el horizonte y las estrellas que estaban perfectamente desordenadas en el cielo.

- Si estabas llorando, ¿Lo ves? puedo reconocer tu voz a kilómetros – dijo una voz al otro de mi balcón, sentí un corriente recorrer todo mi cuerpo, me di cuenta que era él, era Justin, petrificada me quede ahí sin siquiera poder respirar bien, no me gire a verlo no podía hacerlo y no lo haría en definitiva - ¿Por qué te quedas así? ¿No tienes nada que decirme? Sé que todavía me amas……

Go Away-Justin Bieber y tu.¡Lee esta historia GRATIS!