Capitulo 2: Otro dia mas

53 1 6

La niña en multimedia 🌚
-------------------------------------------------

Narra Soul.

La brisa de aquel bosque frondoso, me hizo despertar de mi ensoñación.

Miré con los ojos aún medio-abiertos, hacia el bebé que estaba entre mis brazos.

Sí, la verdad, odio a este bebé muchísimo, es una carga para mí y después de lo que hizo lo odio más aún.
Pero, no puedo dejarle, simplemente no puedo, no hay ninguna explicación y me da repulsión seguir pensándolo.

Me quedé observando al bebé mientras pensaba en algún refugio.

Éste, tenía los ojos cerrados, estaba susurrando cosas que yo no entendía.

Hasta que finalmente, abrió su pequeña boca más de la cuenta, y entonces...




⁃ S-soul -balbuceó.

¿Había pronunciado mi nombre tan solo unas semanas de nacida?
Porque, viéndola, tampoco es que lleve mucho tiempo aquí.

Pero, lo más raro y estúpido es que me pareció tierno, bastante tierno.

Le dediqué una sonrisa, nunca me había salido una sonrisa natural después de tanto tiempo.
Y este bebé, que había matado a mis padres me la había sacado.

El bebé río por mi sonrisa.

Me quedé mirando su cara, su cabello es marrón, pero sus ojos son un misterio, ya que se mantienen cerrados.

En eso, me di cuenta de que se estaba oscureciendo.
Sin pensarlo me levanté de ese árbol y caminé sin ningún rumbo con esperanzas de encontrar algún sitio donde estar a salvo.

Se me estaban cansando los brazos de tener al bebé en mis manos, necesitaba un sitio donde poner al bebé.

Y como un milagro, apareció una pequeña cabaña al lado de un lago cristalino, que tan cristalino era, que se reflejaba cada una de las estrellas del cielo.

Sin pensarlo, entré a la pequeña cabaña.
Ésta a primera vista no tenía un color llamativo a mi parecer, era igual de sombría por dentro que por fuera, contaba de dos habitaciones, y un baño.
Era extrañamente perfecto como para ser cierto, como si alguien lo hubiese preparado para nosotros exactamente.

Me dirigí a una de las habitaciones, limpiando el diminuto polvo que tenían algunos muebles.
Dejé al bebé en el rincón de una cama que había allí y me acosté junto a él.

Me quedé mirando embelesado el techo de la habitación, mientras mis ojos se cerraban de nuevo.

El bebé parecía que estaba bien, así que aproveché y vi la ocasión perfecta para cerrar mis ojos.




Unos años más tarde

No había pasado gran cosa, con el bebé, bueno, ya es una niña tiene 3 años.
Es muy alborotadora y animada.

Siempre tengo que estar con ella para que no cometa ningún desastre.

Ella aún teniendo la edad que tiene, siempre quiere dormirse conmigo, no entiendo la razón.
Debería acostumbrarse ya a dormirse sola, o quizás yo sea alérgico a los niños, bueno...
Yo también soy un niño, que hipócrita.

Me levantaba como siempre de mi cama, pero lo extraño, es que la niña no estaba en la cama, nunca se levanta antes que yo.
Era bastante extraño.

Miré en La Cocina, con esperanzas de que que estuviese ahí, pero no estaba.

Con los nervios a flor de piel, miré por toda la casa, pero no había nadie.

Salí de la cabaña, gritando el nombre de la niña lo más lejos que pude, pero no la pude encontrar.

Entonces, temiendo lo peor, pensé 'El pueblo'

Corrí con todas mis fuerzas, dirigiéndome hacia el pueblo, y con alguna fuerza extraordinaria llegue allí en menos de segundos.

Caminé lo más normal que pude por esas calles, ocultando difícilmente mi nerviosismo.

Hasta que vi, para mí mala suerte un charco de sangre.

Seguí caminando aterrorizado siguiendo el rastro.
Encontrándome con uno, dos, tres... seis, cadáveres destripados en aquel callejón sin fin.

Me encontré a la pequeña niña mirándome asustada.
Me dirigí con rapidez hacia ella, y le acaricie la cabeza.

⁃ S-Soul, ¿por qué a esta gente les entro sueño de repente? ¿P-por qué están soltando ketchup? -dijo la pequeña niña.

⁃ Shh, niña, demasiadas preguntas -acaricié de nuevo su cabeza- Todo está bien, ellos tenían mucho sueño porque comieron bastante ketchup.

La pequeña niña, me dio un fuerte abrazo desprevenido, dándome a entender que mi estúpida excusa no había funcionado.

⁃ ¿Por que tú no te vas a dormir entonces?

⁃ Porque yo no soy un dormilón como ellos, ni un glotón de ketchup -respondí con seguridad.

⁃ Mentira.

Soltó un gruñido encima de mi hombro mordiéndolo.
Me levanté aún teniéndola en mis brazos.

Gente que desconocida, nos maldecía detrás de nosotros.
Iban a hacernos daño, cuando salí corriendo con esa misma velocidad extraordinaria y llegue a la cabaña.

Y si La Muerte...隆Lee esta historia GRATIS!