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Pen Your Pride

Capítulo 8: Mañana mareante...

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No puedo dormir. Estoy abrasada y no paro de pensar en todas las cosas que me han pasado hoy. Me quito el pantalón del pijama y me quedo en bragas. Cojo el IPhone y al ver que no tengo nada interesante que ver, sin haberlo decidido antes me quedo dormida.

-¡Noa, despierta!

-Huum… déjame Alex

-Vamos, levántate

-Pero que quieres esta vez…

-No encuentro mis llaves y me tengo que ir a la Uni

-¿Y pretendes que yo te deje las mías con total seguridad? –digo con un ojo medio cerrado y los pelos revueltos

-Obviamente

-¿Os dais cuanta de lo mucho que me mareáis tú y Diego? –comento asqueada.

Cojo las llaves de entre los pintauñas esparcidos por mi cómoda.

-¿Prometes que llegarás antes que yo y no me dejarás colgada?

-Prometer es mucho…

-¡¡Alex!! –digo medio enfadada

-Está bien, aquí estaré –dice rendida

-Ahora lárgate que me tengo que preparar

-Como usted quiera –comenta “divertido”

-¡Fuera!

-Te quiero hermanita

-Yo no.

Odio que me empiecen a marear desde la mañana. No soy nada agradable cuando tengo cara de zombi y pelos de loca.

Aunque hoy tenga más tiempo para prepararme no me apetece lavarme el pelo, así que me doy una ducha rápida de cuerpo y tras haberme dado crema y desodorante, me visto. Leggins, camiseta de los Rolling y camisa tartán abierta. Me pongo las Air Force para ir cómoda y me recojo el pelo en un moño cualquiera. Cojo en móvil y me voy a la cocina. Desayuno, charlo un poco con mi madre y me dirijo a mi habitación. Espera. Mis partituras del piano están tiradas por toda la mesa del despacho. Yo es que lo mato.

-¡¡¡Dieeegooooo!!! –grito como una loca

-Mi madre sale escopetada de la cocina

-Noa, ¿estas tonta o algo?

-¿Pero tú has visto le que ha hecho este mocoso con mis partituras?

En ese momento Diego asoma su cabeza con cara de “inocente”.

-¿Tu no tendrás mi partitura?

-Dímelo tú o ¿es que tú no has revuelto esto?

-Puede

-Diego, recoge esto  -dice mi madre

-Claro –responde mi estúpido hermano orgulloso de haberme sacado de mis casillas

-Déjalo donde estaba que hoy doy clase

-¿De piano?

-No, de malabarismo –respondo sarcásticamente

Me marcho de ahí y entro a mi habitación. Cojo los libros que necesito ese día y los meto en mi mochila. Me echo colonia, me pongo los pendientes de perla y salgo 7 minutos antes de la hora en la que normalmente salgo de casa. Saludo al portero de turno y antes de salir del portal doy play a Lighting Bolt. Es una canción marchosa que acompaña mi ritmo en este momento. De pronto me fijo en una pareja que supongo tendrá mi edad o así. Él lleva la capucha puesta y ella es rubia de pelo liso. Me resulta familiar. Espera, sé quién es. Es Andrea, la mejor amiga de Marta. Son las dos pijas de clase. No sabía que estuviese saliendo con alguien. Quien será… Ah, no. No, no, no… esa mochila… Esa mochila es la de Eric.

No sé lo que siento pero me gusta.¡Lee esta historia GRATIS!