Capítulo 7.

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La última clase del Viernes estaba a punto de acabar y el aburrimiento estaba presente desde el primer minuto,Sophia tomaba apuntes sin hacer mucho caso a las explicaciones del profesor. Sus compañeros se mandaban notas y hablaban bajo entre ellos,Sophia pudo oír como algunos hablaban de la fiesta de Daniel y de la manera en la que les habían echado. Sophia se sentía muy sola sin Lily en clase,que no había vuelto desde el accidente de la fiesta. Y aunque no echará en falta la presencia de Dereck se había dado cuenta de que hacía varios días que no aparecía. El timbre sonó y todos se amontonaron en la puerta como una avalancha intentando salir de aquella clase infernal. 

-Hola,preciosa.-La voz seductora de Alec sonó por la espalda de ella,agarrando su cintura y obligándola a dar una vuelta para observar su rostro.

-Alec,¿sabes algo de Lily?- La voz de Sophia temblaba al sentir la proximidad de sus cuerpos, le encantaba el aroma que desprendía Alec. Y le encantaba estar tan cerca de sus labios.

-Sí, Daniel y ella van a faltar un tiempo. Creo que han decidido hacer un viaje y alejarse un poco de Dereck y su compañía.-Dijó Alec de forma endurecida y apretando sus puños sobre la cintura de Sophia.

-¡¿Un viaje?! Está claro que se han vuelto locos, no puede abandonar el curso de esta manera.-Espetó Sophia con preocupación e indignación porque su mejor amiga no le avisará de sus recientes planes.

-Shh...¿estás lista,valiente?-Susurró Alec cerca del oído de su compañera, erizando la piel de Sophia.

-¿Lista para qué?- Preguntó emocionada e indignada porque la tratarán como una cría.

-Quiero que vengas a mi casa este fin de semana,llevas sin salir del internado demasiado y quiero que conozcas mi casa y bueno a mi familia.-Sonrió mientras acariciaba las muñecas de Sophia.

La lluvia no cesaba de caer, la mano izquierda de Daniel sujetaba el volante con fuerza mientras con la derecha acariciaba suavemente las manos de Lily. Estaba muy preocupado por ella,hacía que no sonreía,comía y lo peor aún: era rehacia a su tacto. No podía soportar un beso,tenía miedo de la gente y todo por culpa de aquellos idiotas que la habían intentado violar. La rabia tensaba todos sus músculos y no podía permitirse llevar por la bestia,de nuevo.

-¿Estás segura de esto? Deberías estar más preparada,ninguna persona de tu condición ha visto al oráculo siendo tan inexperta y joven.-Dijó Daniel preocupado.

-Llámame bruja,es lo que soy,un asqueroso bicho raro.-Le contestó Lily, enfadada por dudar de sus habilidades. Ella misma había comprobado hasta que nivel era capaz de controlar su magia.

-En ese caso,yo también soy un bicho raro. La pareja de bichos raros más sexys del planeta.-Rió al decir estas palabras y Lily rió también ante la ocurrencia de su novio,ambos se querían demasiado.

 La carretera comenzaba a oscurecer cuanto más se acercaban a su destino, se iban adentrando entre las montañas y el sol parecía temer lo que había ahí dentro. Lily sujetó la mano de Daniel con fuerza,algo en ella se activó y comenzó a temblar. Sus convulsiones eran cada vez más largas y su piel comenzaba a ponerse más pálida,sus labios más rojizos,sus ojos se pusieron en blanco. Daniel la miró y solo pudo sentirse orgulloso de ella,había sobrevivido. Él solo temía que no fuera lo suficientemente fuerte para superar aquella prueba,la primera prueba de su misión.

-Ya hemos llegado,la casa del Oráculo.-Susurró Daniel cerca de Lily y ella solo asintió con la cabeza,sus ojos seguían en blanco y todo lo que creía conocer era distinto. Podía ver detrás de cada cosa,el alma de los árboles,los susurros del viento, los secretos del agua. Nunca volvería a ser la misma,ahora que conocía la realidad de lo que le rodeaba.

Bajo el hechizo del amor.¡Lee esta historia GRATIS!