Kellin.



Caminé mucho, hasta llegar a un pequeño parque, me quedé sentado en aquel verdoso cesped, era de noche lo cual hacía que con el resplandor de la luna se mirara hermoso. Me senté a pensar, a pensar en ese error que cometí. No puedo creer que enserio sea tan idiota, ¿qué pensará Skyler de mí? ¿deberé decirle? ¿o mentirle? sólo se que este fue el peor error, y jamás lo volvería a cometer...

Ella no se merece esto, ella confía en mí, y lo arruiné, joder. Necesito hablarlo con alguien, sé que no puedo con Vic por que, me matará...

¡Oliver!

Marqué rápido el número de Oliver, después de tres tonos, contestó:

—¿Qué mierdas quieres? sea quien seas.—su voz sonaba ronca y adormilada.
—Oliver, soy yo, Kellin.—respondí serio.
—Mierda, estaba dormido. ¿Qué pasó?
—Yo, lo arruiné, Syko, lo arruiné todo.—suspiré.
—¿Qué hiciste, cabrón? ¡¿DÓNDE PUTAS ESTÁS?!—dijo algo enojado. Mierda.
—Devils Punchbowl Natural Park, 3rd St. Ellie Ave. Ya sabes donde es.
—Voy para allá.—bufó.—Dios, Kellin, debo quererte mucho como para ir a las dos de la mañana a un parque que está casi por el centro.—dicho esto, colgó.
Me senté a observar los árboles, aunque no los observaba del todo, sólo pensaba, pensaba y pensaba. Yo amo a Skyler, ¿porqué mierdas hice eso con Katelynne? lo peor de todo es que no recuerdo nada...

Veinte minutos después llego Oliver, dejó su moto por ahí y vino a sentarse en el cesped junto a mí.

—Ya.—se talló los ojos.—Cuentame que mierdas hiciste, Quinn.—dijo haciendo una lucha por mantenerse despierto.
—¿Recuerdas a Katelynne?—pregunté, pensando como empezar.
—¿La acosadora?—asentí con la cabeza.—Ah, sí. ¿Qué tiene?

Suspiré.

—Ayer estaba molesto, le pedí a Skyler que salieramos por que hace dos días que no la veo, y ¡es mí novia!.—dije alterado.—Pero, ella me rechazó, me dijo que saldría con Alex, eso me enojó muchísimo. Así que fui al bar que me dijo el imbécil de Matt.—dije algo más tranquilo.
—¿Él pelirrojo de detención?—preguntó el.
—Sí, ese.
—Ya, ya, continua.—exige golpeando mí hombro.
—Llegué al lugar, me tomé una cerveza y una botella de Jack Daniel's, y se me acercó una zorra. Era muy insistente, estaba borracha, yo trataba de alejarla, pero ella, simplemente no se iba. Entonces llegó Katelynne y le dio una arrastrada a la muy perra. Después me invitó un trago, le puso algo, algo extraño. De ahí no recuerdo nada, sólo que a la mañana siguiente desperté desnudo, con ella a mí lado.—lo miré esperando una respuesta. Lo primero que hizo fue golpearme.—Auch.—chillé.
—¡Ay, Kellin! ¿cómo serás pendejo?, ¡ella te drogó, estúpido!—dijo Oliver enojado.—No te acuerdas de nada, ella te drogó y tuvo sexo contigo, imbécil.—puso las manos en su cara.—Skyler no se merece eso. Y Víctor se enojará más que ella, dejame decirte; por que sí el pudiera, el y Skyler estuvieran juntos.—afirmó Oliv.
—¿Cómo?, no te entiendo.
—Vic quiere o quería no sé, a Skyler, pero ella te prefiere a ti. Y la acabas de cagar, Quinn. Sabes que, no le digas nada, arruinarías más las cosas. Sólo no lo vuelvas a hacer, ¡y no aceptes tragos de la gente! chicas con hormonas que te quieren violar.—negó. Wow, no, y yo soy tan estúpido. Vic la quiere, la cuida mucho. Ella me prefiere a mí, ¡y yo lo arruino! eres un estúpido, Kellin. Felicidades.
—Ahora, me esforzaré en ser el mejor novio del mundo, la compensaré, lo juro.—sonreí triste, y el dio unas palmaditas en mí espalda.
—Además, o te emborrachas con cerveza o con puro Jack Daniel's, se ve que no tienes experiencia.—dijo mirandome con cara de ''eres un tarado''.
—Lo tendré en cuenta.—reí.
—Bueno, ya vamonos que ya quiero dormir.—bostezó.—¿Te llevo?
—No, prefiero caminar.
—Ah ya será tú problema.—se encogió de hombros.—Nos vemos mañana, Kell.
—Adiós, gracias. Sykes, en serio, te debo una.

Él sólo sonrío, subió a su moto y se fue. 

—Agh—gruñí, y comencé a caminar de vuelta a casa.

                                                                             



                                                       »»»»»



Skyler.



Me despertaron unos gritos, venían de la cocina. En verdad me molestaba ya que la cabeza me dolía, de tanto llorar. 

Bajé a ver que pasaba y pude ver a Jaime y Vic peleando.

—¡¡TE COMISTE LA ENCHILADA!!—gritaba Vic, a más no poder, acorralando al pobre Jaime.
—Es que estaba buena.—dijo Jaime en su defensa.
—¡Era especial, era MÍ enchilada!—reniega Vic resaltando el ''mí''
—Sólo hazte otra y ya, tienes el talento de ser drámatico.—afirmó Jaime.
—¿Escucharon?—preguntó Tony.
—¿Qué?
—¡Suena bien para el nombre de un CD!—gritó Tony emocionado.
—Wow, wow, wow, esperen un segundo.—dijo Vic algo desentendido.
—¿Qué pasa?—le preguntó Mike.
—¿Retomaremos a Pierce The Veil?—preguntó mientras sus ojos tomaban brillo.
—Así es, enano.—todos rieron.—Y tú nos compondrás canciones.
—¡Sí!—sonrió.—¿Cuándo empezamos?—preguntó muy emocionado.
—Ni puta idea, no tienes tú otra guitarra aquí, yo no tengo mí bateria, y Jaime y Tony tampoco tienen sus instrumentos.—dijo Mike haciendo que Vic se desilusionara.
—¡¡ESPEREN!!—gritó Jaime.
—¿Qué?—dijeron todos.
—¿Cuándo vuelve el padre de Sky, y tu madre?—preguntó Jaime.
—En dos días.—intervine.
—¡¡GENIAAAAAAAAAAL!!—gritó Hi-Me.
—¿Qué tiene eso de genial?—preguntó Tony.
—Mamá dijo que extrañaba hablar con la señora Fuentes, que sí nos quedaríamos más tiempo por aquí, ella vendría a visitarla, no sé, podríamos pedirle el favor que traiga nuestras cosas.

Tony gritó y abrazó a Jaime.

—¡Por primera vez en tú puta vida que tienes una buena idea, pequeño Jaime!—dijo emocionado Tony, ¿qué es Pierce The Veil?, no entiendo nada.
—¿Qué es lo que harán?—pregunté.
—¡Retomar nuestra vieja banda!—respondió Vic, y me abrazó.—¡Y tú señorita, serás nuestro publico!—besó mí mejilla.
—¡Sí!—chillé emocionada.—¿Qué hace cada uno?—pregunté mirandolos confundida.
—Yo canto, también toco la guitarra, y escribo las canciones.—respondió orgulloso. Y era muy bueno, ya lo había escuchado un par de veces, es ¡exelente!
—Yo toco la bateria.—dijo Mike sentandose en el sillón.
—Yo hago coros y toco el bajo, y soy el mejor.—exclama Jaime, Mike le tiró un cojín en la cara, ya era costumbre, siempre golpeaban al pobre Jaime.
—Yo toco la guitarra, y también soy adorable.—admitió Tony. Y sí lo era. Reí.
—¡Yo quiero escucharlos!—ordené.
—Serás la primera, linda.—dijo Vic con una sonrisa.
—Llamen a la señora Fuentes, ya ya ya.—mandó Tony.
—Está bien.—Mike tomó el télefono y marcó a la velocidad de la luz.
Puso el télefono en alta voz así que todos podíamos escuchar.
—¿Hola?—dijo Marina, se escuchaba feliz.
—Hola, mami.—dijo como un niño pequeño.
—¡Mike, amor! ¿cómo va todo?—preguntó Marina.
—Bien, oye, la madre de Jaime quiere venir a verte, ¿cuándo vuelves?—dijo Mike caminando por todos lados con el télefono, y todos lo seguíamos.
—¡YA QUEDATE QUIETO, CABRÓN!—le gritó Vic a Mike.
—¿Escuchaste, mamá? ¿escuchaste como me llama tú hijo?—dijo Mike haciendose el ofendido. Sólo se escuchaba la risa de Marina através del télefono.
—Vuelvo mañana, Mike. Ya los extraño. Dile a la mamá de Jaime que venga cuando quiera, que yo también la extraño. ¿Planean algo, no es así?—adivinó.
—¡No!—gritó Mike abriendo los ojos como plato.
—Te conozco, Michael Christopher Fuentes, ¿qué están tramando?—preguntó Marina, no podíamos verla, pero podía adivinar que tenía su mirada de ''me huele a plan''.
—Es que, queremos retomar a PTV, mamá, ¡por favor por favor por favor!—rogó, Mike.
—¡Claro que sí!, ¿tú hermano está de acuerdo? ¿también los chicos?, ¿tienen los instrumentos?—creo que en verdad deben ser muy buenos.
—No, están en el garage de Turtle, pero sí usas tus poderes de mamá encantadora fabulosa, podrías convencer a la mamá de Jaime de traerlos hasta acá.—dijo Mike, por fin quedandose parado en un sólo lugar. Nosotros cruzabamos los dedos detrás de él, rogando que dijera que sí.
—Yo le diré.—dijo feliz.
—¡¡SSSSSSSSSSÍ!!—gritamos todos.
—Gracias, mamá, eres la mejor.
—¿Cómo está tú hermano, y Sky?—preguntó. Mí padre me hablaba todos los días cuando estaba en el hospital. Nuestra relación a cambiado, ahora, se preocupa un poco más por mí.
—Bien.—dijo comenzando a caminar de nuevo.
—Está bien, Mike, los quiero, mañana los veo. Adiós.—colgó.
Mike se giró hacia nosotros.
—¡Pierce The Veil vuelve!—gritó Mike emocionado.
—Bueno, lamento arruinar todo, pero ya es tarde y tenemos que ir al cementerio, ustedes saben.—rascó su nuca.
—¿Creen que debemos avisarle a Oliver?, ellos se llevaban bien.
—Sí, yo le digo.—se ofreció Vic.
Subí a mí habitación a cambiarme, tarde algo en esto.
Tomé mí télefono, revisé mis mensajes, leí todos mis mensajes con Alex, y no pude evitar llorar, lo extrañaré tanto...

—¡SKYLER!—gritó Mike desde su habitación.
—¿Qué quieres?—traté de alzar la voz, algo quebrada.
—¡Abre la puerta, están tocando!
Bajé, me tallé los ojos, abrí la puerta, y vi a Oliver sonriendo un poco triste. Y a Kellin a su lado...




fjdhsfhsjhfs Katelynne drogó a Kellin:c, ¿qué pasará ahora?:c, dhjfjhs quise meter a PTV como banda sdjhfjhsd*-*. Espero que les guste, comenten que les pareció<3
Yo quisiera tener una banda, sería genial :'c
Pregunta:
¿Sí tuviesen una banda, cómo la llamarían?:3
Yo le pondría ''Catching Colorful Bullets'' djfaskjfdskfsd

Adiós<3


:EDITANDO: It's Okay; Kellin Quinn. «Terminada»¡Lee esta historia GRATIS!