—como sea —puse los ojos en blanco— ¿A donde vamos? —quiero comida china... ¡Diablos, aprende a manejar! —le gritó a un auto. Se veía sexy molesto. Bueno, realmente para mi Guille  se veía sexy de cualquier modo y con cualquier cosa que hiciera. Disculpen si lo repito mucho. Aceleró y yo me hundí en el asiento, iba muy rápido. Rebasó a varios carros sintiendo un extraño poder, como si de repente se hubiera convertido en un actor de Rápido y Furioso. yo sentía el corazón en la mano. —Guillermo, no tenemos prisa —le dije bajito. Él me miró ignorando lo peligroso que era despegar la vista de la carretera con lo malditamente rápido que iba y me sonrío de una manera sexy pero no bajo la velocidad. —¿Tienes miedo? —Solo baja la velocidad —encajé las uñas en el asiento. Y lo miré con reproche. —acepta que tienes miedo —aceleró más, como si estuviéramos jugando un estúpido juego y nuestras vidas no estuvieran corriendo peligro de verdad, por suerte para nosotros no habían muchos carros cerca o si no hubiéramos chocado de la manera mas espantosa de todas. —¡Si tengo miedo, baja la maldita velocidad! —grité espantada. Él me hizo caso y fue bajando la velocidad poco a poco. —no había necesidad de gritar, miedosa —negó con la cabeza remarcando la ultima palabra. El muy imbécil había puesto en peligro nuestras vidas solo para remarcar un mugroso punto. Traté de dejar de temblar— mira, ya llegamos. Aparcó en el restaurante y se bajó a abrirme , pero a mi me daba mucha vergüenza salir con la blusa así. Todos me verían y verían mi tatuaje. Y no tenia el abdomen mas plano de la historia como para andar por ahí sin pena. —Guillermo, no quiero bajar así —le puse cara de sufrimiento— me da vergüenza —¿Por qué? —me jaló de la mano y me sacó del auto —te ves bien, vamos a comer. —ay Guillermo, todos se me quedaran viendo feo —¿Por qué? —preguntó cansado. —porque voy a andar por ahí enseñando mis lonjas como si nada. —_______, tengo mucha hambre —dijo detenidamente. Como si me estuviera diciendo algo muy importante y yo fuera alguien de aprendizaje lento —y si alguien se te queda viendo yo lo golpearé ¿De acuerdo? —pero... ¿Y si es mujer? —¡No me importa! La golpeare de todos modos ¿Me harías el grandísimo favor de apurarte a entrar? —de acuerdo, hambreado —me burlé. Tomé su mano de nuevo antes de que dijera algo y caminamos rápido hacia la puerta. Por suerte no había mucha gente.

De verdad era muy sorprendente lo a gusto que me sentía con Guille. Podíamos hablar absolutamente de cualquier tema y siempre me hacia reír, siempre sacaba alguna tontería que me dejaba tonta. Y si, me gustaba. Me gustaba mucho. ¿Como no me iba a gustar alguien así?

—¿Me dejarás ver tu lista entonces?—preguntó por quinceava vez. Negué repetidamente mientras terminaba de masticar— entonces dime que es lo siguiente. Saqué de mi morral el viejo diario apunto de desojarse y le eché un vistazo. Tenia que tachar las cosas que ya había hecho como subirme a una montaña y hacerme un tatuaje.

—"comprar un boleto de avión al primer destino que tengan" —cité—pero... —pero, pero, pero, siempre pones peros —¿Sabes qué? Tienes razón, lo haré mañana —decidí seria. Claro que sí lo haría y podría tachar "escaparme de casa" de una vez. Aunque seguramente no me duraría ni una semana el chiste.

—espera... ¿Que acabas de decir? —que lo haré —repetí— lo haré, Guillermo . Me escaparé de casa y me iré al primer destino que tengan. Tan simple como eso. —¿Estás hablando en serio? —me preguntó aun sin poder creerlo. —si, no es tan difícil de creer. —claro que lo es —atajó con una media sonrisa— ¿Donde quedo la ____ miedosa y nada atrevida que yo conozco? ¿Donde la dejamos? —ja, ja —me reí con sarcasmo—miedosa y poco atrevida tu abuela —estaba bromeando —me pellizcó la mejilla —es que no puedo creerlo —pues créelo porque lo haré —aseguré— aunque no durare más de una semana en otro estado u otro país probablemente —¿Que harás? —pediré un taxi en la madrugada y me llevara al aeropuerto, ahí tomare un avión y ya, no es una misión imposible —sé que no lo es, yo me refiero a que harás cuando estés en un lugar desconocido tú sola —me quedé callada un segundo. No había pensado en eso. —pues... Iré a un hotel y me quedaré encerrada ahí hasta que mi hermano me llame y me diga que me regrese —admití, eso seria exactamente lo que pasaría si me hubiera ido yo sola. —no puede ser —se tapó la cara con ambas manos—es la cosa mas tonta que has dicho desde que te conozco, y vaya que has dicho muchas cosas tontas. —ya deja de insultarme —me quejé un poco ofendida de verdad— ¿Por que crees que es tonto mi plan? —te diré lo que yo pienso —se acomodó en su asiento y pasó la lengua por sus labios— te irás de aquí y con tu mala suerte seguro conseguirás un vuelo a Marruecos o algo así, por haya en Africa. Tendrás miedo y lloraras y compraras otro vuelo inmediato hacia acá. —¿En serio piensas eso? —si, es lo mas probable —admitió. Yo levanté una ceja y seguí comiendo en silencio. ¿A él que diablos le importa? Muy mi problema si me voy a Marruecos aunque no sé ni donde es eso. Siempre me esta diciendo cosas feas, yo no soy miedosa ni llorona ni poco atrevida y no tengo mala suerte. Bueno, si un poco. Pero es mi problema y él no tiene que meterse en eso.

—no te enojes, no termine de decirte lo que pensaba —pues dime —que quizás si yo te acompaño podrías estar mas segura y no te quedarías encerrada en algún hotel —musitó como si nada, yo levanté la vista con los ojos bien abiertos. —¿Estás diciendo que me quieres acompañar? —él asintió sonriente. —si tú quieres —se encogió de hombros— al menos que te estorbe —no, para nada ¿Estás seguro? —sí, no tengo nada que hacer y ¿Que mejor que viajar con mi mejor amiga? —fingí una sonrisa y asentí. Sabia que éramos mejores amigos, que no debería de tomar mal que él lo dijera siempre y todo eso, pero escucharlo decir eso me dolía, de alguna manera era como si me estuviera rechazando una y otra vez. Como si me tuviera que estar recordando eso para que no me hiciera ilusiones con él.

The Perfect Bucket List(ADAPTADA)(Willyrex y tu)¡Lee esta historia GRATIS!