Capítulo 22

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-Despierta, despierta, despierta, despierta... -dijo indefinidas veces Ana saltando encima de mi cama.

-Déjame un ratito más -dije perezosamente, y girándome al lado contrario de la ventana para no ver tanta claridad.

-No, hoy vamos a llevar a revelar las fotos -dijo sin parar de brincar- ¡Venga! Estamos ya los dos vestidos, quedas tú- Espera ¿los dos? ¿Qué? Me giré y vi que Louis estaba en nuestra habitación.

-¿¡Qué haces tú aquí?! -dije sorprendida al vero ahí plantado. Me tapé por completo con las sábanas.

-Lo invité yo. Venga, levanta vaga -dijo ella, y por fin bajó de la cama.

-Ya voooy... -dije levantándome lentamente. ¿Cómo hacen los perezosos? Pues igual.

Cogí ropa, y me metí en el baño del cuarto. Cerré la puerta y me metí en la ducha. Cuando acabé, me vestí y salí.

-Ya estoy lista ¿Contentos? -dije aún con cara de dormida. Ellos estaban sentados en mi cama, ya que yo era la que dormía abajo y estaba más cerca. Hablaban, a saber de qué. No me encontraba a gusto en esa situación. Por favor, que pase el mes pronto para que ella se largue, y seguramente, yo con ella.

-Pues vayámonos -dijo Ana poniéndose de pie, y caminó hacia la puerta. Gesto que repetimos Louis y yo.

El camino hasta la tienda fue realmente aburrido. Bueno, aburrido para mí, no para ellos. Ellos iban a lo suyo, no callaban y solo sabían reírse. No me gustaba. Hacían gracia las cosas que decían, ¿por qué yo no conseguía reírme?

-Oye Irene -dijo Louis por fin percatándose de mi humor de perros- ¿Qué te ocurre? No dices nada.

-¿Ves? -dijo Ana- ya te dije ayer que te pasaba algo.

-No me pasa nada- dije seca, incluso borde- solo tengo sueño, nada más.

Ellos siguieron a lo suyo, como si mi respuesta hubiese quedado en el aire.

Poco después llegamos a la tienda, la verdad es que no eran muchas fotos así que tardaron poco en revelarse. Cuando estaban, salimos y nos sentamos en un banco a verlas. Estaban muy bien, la verdad. Todas eran haciendo el tonto, pero eso me gustaba. Cada foto, tenía reflejado su momento de felicidad.

Cuando acabamos de verlas, nos dirigimos a casa. Otra vez en el camino sin dirigirme la palabra.

-¡Mierda! -dijo Ana parando en seco, en medio del camino- ¡Me dejé el móvil en el mostrador! Ahora vuelvo chicos, esperadme aquí -dijo empezando a correr en dirección a la tienda. Louis y yo quedamos solos. Él se sentó en un banco, iba para rato aquello, la tienda estaba como a media hora de dónde nos encontrábamos. Él hizo un gesto de que me sentara a su lado. Yo lo rechacé pero él insistió, así que cedí.

-Ahora que estamos solos, ¿qué te pasa? Desde que llegó estás distinta ¿No es tu mejor amiga?

-Sí, ¿y qué?-me dieron ganas a decirle que era él, es que estaba distinto. Pero preferí tragármelo y tan solo responder borde.

-Se supone que deberías estar alegre por eso ¿no?

-Se supone -dije otra vez cortante. Él se cruzó de brazos y me miró fijamente con el ceño fruncido. Yo tenía la vista perdida en a saber dónde.

-¿Por qué? -dijo serio.

-¿Eh? -¿A qué había venido esa pregunta sin sentido? No lo sabía.

-¿Por qué vuelves a ser antipática conmigo? Te llevé a un parque de atracciones, y lo pasamos muy bien. Y estos días estabas bien conmigo.

-No sé.

-Venga, estaba muy bien contigo, demasiado diría yo. Sé como ante, porfa.

-Seré como antes cuando dejes de ignorarme delante de Ana -susurré muy bajo, se me escapó. Gracias a dios, no me había escuchado.

-¿Qué? -dijo al no entenderme.

-Nada -él se aceró a mí y me dio un abrazo. Yo estaba de perfil a él, y no le correspondí, pero sentí algo cuando me abrazó. No sabría decir el qué.

-Sé qué te pasa algo, si no me lo quieres contar te entenderé. Pero no estés así conmigo.

¿Por qué Louis? ¿Por qué me ignoras cuando está mi amiga pero luego eres así de dulce conmigo? Pues claro que me encantó ir al parque contigo, y estos días los pasé fenomenal. Pero ¿Por qué? Ahora era yo la que me lo preguntaba, pero decidí no decir nada, y como siempre tragármelo todo.

-No me pasa nada -dije, pero esta vez sin ser borde. Solo algo frustrada, por no saber la razón de sentir esa cosa cuando los veía tan juntos a ellos dos. Louis sonrió y me dio un beso en la mejilla que me hizo sonreír, y deshizo el abrazo. ¿Qué es esto? Siento unas cosquillas en el estómago por culpa de ese beso ¿Qué me ocurre?

-Así me gusta, sonriente.

Continuará...

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