Capítulo 14

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En los primeros días de su regreso, su casa había sido un ir y venir de gente. Tíos, primos e incluso sus abuelos paternos habían ido a verla. Lisa estaba feliz por ver de nuevo a toda su familia pero, dado que todo el mundo había estado preocupado por adonde había ido y que había estado haciendo, no tuvo más remedio que contarles sobre YongNam. Risas, aplausos, comentarios subidos de tono...durante esos días la alegría reinaba la casa.

—Lisa.

— ¿Qué pasa?—contestó desde el salón de casa.

— ¿Quieres venir conmigo al supermercado?

—Claro—contestó sonriente pero asustada.

Había evitado en todo lo posible salir de casa. Tenía miedo. Miedo de encontrarse con la gente. Miedo de no ser lo suficientemente valiente y fuerte para enfrentarlo todo.

Habían decidido ir andando ya que el supermercado no estaba demasiado lejos, además, su madre había afirmado que irían solo a por ‘’un par de cosas’’.

Por el camino, su madre iba comentando cosas. Cosas a las que Lisa no les prestaba atención. No hacía más que mirar de un lado a otro. Mirando, buscando algún rostro conocido.

—Lisa, ¿me estás escuchando?—preguntó su madre— ¿Qué haces?—volvió a preguntar una vez que vio que su hija no le escuchaba.

—Busco caras conocidas.

— ¿Por qué?

—N-no quiero encontrármelas—confesó.

—Tienes tiempo y tiempo.

—No. No lo tengo —se paró en seco en mitad de la acera—. Ya hemos discutido sobre esto, mamá. Volveré, volveré de nuevo a Corea.

—Pero cariño...

—Mamá, no vas a hacerme cambiar de opin...

— ¿L-Lisa?—sus  palabras se vieron interrumpidas por una voz. Una voz masculina. Una voz que Lisa conocía muy bien.

Su corazón comenzó a bombear sangre y, tras unos segundos, por fin, se giró.

Sentía cada latido en su oído. Sentía como su respiración se aceleraba. Y sentía, como las lágrimas se agolpaban en sus ojos, queriendo e intentando salir.

— ¿Eres tú?—preguntó Alex mientras una sonrisa aparecía en su rostro.

Ella asintió levemente con la cabeza.

— ¡Había escuchado que te habías ido!—exclamó contento. Avanzó un par de pasos con la intención de darle un abrazo, pero Lisa se apartó visiblemente incómoda.

—Oh...bueno...—murmuró al notar el rechazo de ella— ¡E-estás genial! ¿Cuándo has vuelto? ¿Adónde fuiste?

—No te importa—respondió cortante.

La sonrisa de Alex se fue desvaneciendo.

— ¿Sorprendido?

—S-sí...n-no me esperaba una contestación así...

— ¿Por qué? ¿Estás sorprendido porque siempre contestaba a todo y siempre me decíais lo que os daba la gana?

Toda la rabia y furia que había acumulado estaba saliendo poco a poco.

—Pues tanto tú como tus amigas—hizo especial énfasis en la última palabra—, ya os podéis ir acostumbrando. Ya no soy la tonta y estúpida Lisa que solía ser antes. Ya no vais a poder conmigo.

Para esto había vuelto, para decir todo eso.

—Y deja de hacer ver que te importa volver a verme solo porque mi  madre esté aquí.

Él permaneció en silencio.

—Tú fuiste el peor de todos y nunca me di cuenta.

—Vaya... ¿te diste de cuenta?—dijo—Veo que no eres tan  tonta como pensaba.

—Eres un maldito gilipollas.

Su madre, que se mantenía al margen, estaba asustada y sorprendida, sin poder creerse el cambio de actitud de Alex.

—Tú, siempre fuiste tú el que le decía a las demás que me hicieran las cosas. Fuiste tú el que les decía lo que me gustaba o no. ¡Fue por tu maldita culpa que el que me intentase suicidar!—confesó— ¡Tú fuiste el que me recomendó hacerlo! ¡Tú fuiste el que me dijo que si lo hacía podría arruinar la vida de ellas! ¡Todo fue por tu maldita culpa!—estalló.

—Lisa cálmate—comentó su madre mientras la sujetaba. Sentía que en cualquier momento se lanzaría a por él.

— ¿Y qué? ¿Me culpas de ello?

—No. No te culpo, tan solo te digo lo que por años he pensado.

Él comenzó a reírse.

— ¿Y lo dices ahora?

—Sí y si lo hago es porque se lo prometí a una persona. Y no me iré hasta haberos devuelto todo lo que me habéis hecho.

— ¿Y cómo lo harás? ¿Nos pegarás?

—No. Haré lo que un adulto haría: denunciar.

Las carcajadas no tardaron en escucharse por parte de él.

— ¿Y qué pruebas tienes?

— ¿Crees qué te lo diré?—ahora fue el turno de Lisa para reírse—Veo que sigues siendo igual de imbécil—espetó.

—Si dices eso es porque no tienes ninguna prueba.

—Piensa lo que quieras, pero créeme, os las haré pagar.

Sin más que decir, se dio la vuelta y entró al supermercado.

***

— ¡Señoría, protesto! ¡Lo que acaba de decir es irrelevante!

—Se acepta la protesta.

Al fin había llegado. Al fin el día del juicio había llegado. Seis meses. Había tardado seis meses en que su denuncia llegara a los juzgados.

Lisa estaba segura que a ellas no podría hacerles nada porque, seguramente, no tenían antecedentes. Pero con él era diferente. Se había enterado que hacía un par de meses había sido acusado de traficar con droga y, por ser la primera vez, lo habían dejado libre. Sin embargo, esta vez, sería diferente.

—No hay pruebas de que mi cliente haya hecho lo que ella dice.

— ¿No hay pruebas?—preguntó el juez a la defensa.

—Sí, las hay—respondió—Mi cliente posee una grabación donde, el acusado, admite haberlo hecho todo. Además, la madre de mi clienta es testigo.

Tras presentar todas las pruebas, interrogar a los testigos, el jurado deliberó.

—Declaramos al acusado: culpable de; atentar contra el derecho a la vida y mentir ante un tribunal. Y tendrá que cumplir con una pena de tres años y seis meses, además de una orden de alejamiento de cien metros de la víctima. Se cierra la sesión.

El juicio finalizó y las lágrimas no tardaron en aparecer en la familia de Lisa. Al fin terminaría con todo ello. Al fin podría mirar al pasado y sentirse orgullosa por haberse enfrentado a todo a lo que una vez temió. Al fin volvería a ser la persona que era antes sin tener ningún tipo de miedo. Y al fin, volvería al lado de la persona que llevaba seis meses esperándola.

***

¡Hola! Es muy raro que la autora se pase por aquí jeje pero he de deciros que esta historia está próxima a terminar. 

Tengo un par de proyectos en marcha (uno más serio que el otro) que me llevarán un tiempo antes de comenzar a publicarlos, pero es seguro que los publicaré :)

Me despido.

<3

Mi vida, Mi sueño y Tú¡Lee esta historia GRATIS!