Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis... veinte... ya he perdido la cuenta de las lágrimas que caen por mis mejillas. No puedo chillar, no me puedo mover, simplemente sólo puedo llorar, aunque seguro que dentro de poco me quedaré sin lágrimas y tampoco podré llorar.

-Oh venga, no llores -reconozco a Tristan, que se levanta de la batería y se acerca a mi.

Ya no puedo más, están los cuatro a mi lado, delante de miles de personas, aunque eso es lo de menos, es simplemente que tener a mis ídolos justo al lado mía, yo no puedo con mi vida.

-Toma -me dice Brad guiñándome un ojo a la vez que me da mi sujetador, no me muevo, no puedo levantar el brazo para cogerlo- ¿quieres que me lo quede? Por mi encantado, eh -risas del público.

-Es verdad, Brad necesito uno -interviene James-, se le transparentan los pezones -más risas por parte del público, yo simplemente me quedo inmóvil.

-Eh tíos, yo creo que hemos parado el tiempo -dice Connor mirándome fijamente.

Brad se acerca aún más y pasa su mano por delante de mis ojos, con movimientos suaves, una y otra vez hasta que mis ojos siguen su mano, noto como sonríe.

-¡Sigue viva! ¡No ha muerto! -aparta la mano de mi cara y levanta los brazos en modo de victoria, estos chicos son increíbles... y de alguna manera u otra, consigo sonreír y moverme poco a poco.

-Alabemos a Brad el mago -Connor empieza a hacer una reverencia a Brad mientras James le pega una colleja.

-Bueno, no es por echarte -interviene Tristan mirándome-, pero el concierto se acaba en una hora y media y todavía nos quedan por tocar muchas canciones, así que deberías volver a tu sitio y disfrutar del concierto -me guiña el ojo, me muero, literalmente.

-¡Pobrecita! Nos ha tirado su sujetador y tú lo único que haces es echarla -le riñe Brad a modo broma-, pero en verdad sí te tendrías que bajar... pero...

-Anda que sois malos vosotros dos -dice Connor cogiéndome del brazo-, bueno, vale, sí, tendrías que irte pero no pasa nada... creo... o... eh... ¿qué?

Me suelta riendo y noto unas manos por mi espalda, me giro asustada por el roce, es el guardia que ha subido a buscarme, supongo.

Me coge de la misma manera que cuando me ayudó a subir y me obliga a caminar.

Los chicos se despiden de mi con un movimiento de mano, y Brad me manda un beso en el aire, adiós vida, he muerto.

Vale, no, sigo viva.

Consigo sonreírle y devolver un otro beso justo cuando el guardia me vuelve a meter dentro de la valla.

De pronto un avalancha se produce sobre mi, gente que no conozco de nada me abraza, lloran delante mía chillando cosas que no entiendo, ¿qué les pasa? Pero, sin darme cuenta, empiezo a llorar por enésima vez y me pongo a chillar, al fin y al cabo, soy una más de ellas, una fan que ha tenido su minuto de gloria, que ha tocado a sus "dioses", que ha hablado con ellos, pero, seguramente ellos ya se hayan olvidado de mi.

Me agacho corriendo el riesgo de que me aplasten como una hormiga, me da igual, ahora mismo sólo necesito llorar, recordar lo que ha pasado, volver a vivirlo desde mis recuerdos.

Joder, ¿por qué no les he hablado? Soy tonta, no, tonta no, lo siguiente. No tendría que haberme quedado ahí en silencio viéndolos actuar al lado mía, tendría que haber hablado, contar algún chiste para hacerles reír, abrazarles y susurrarles que los quiero, que son mi vida entera, mi mundo, mi todo, que si se van no me va a quedar absolutamente nada, que los amo ante todas las cosas, pero nooo... yo me he tenido que quedar ahí, como una tonta, mirándolos sin decirles nada, porque no me dio la puta gana de moverme.

"La lista" Brad y tú (The Vamps).¡Lee esta historia GRATIS!