74 "Own our way"

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Capitulo 74 "Own our way"

Jude era muy callado. O talvez yo era muy callada. Llevábamos media hora de camino y todo estaba en calma. Sólos. Me imaginaba su vida. Con su padre y sin su madre neurótica. Me imagino que se divertía mucho. Es decir; padre e hijo... deportes, fiestas, convivios. Me imagino que todo lo que era él... se borró lara siempre.

-Jude... -Oí salir su nombre de mis labios. Él se volvió a mí.

-¿Qué?-.Dijo mientras me miraba lentamente.

-¿Cómo.......eras antes?-. Logré decir. -Es decir;...

-Entiendo a lo que te refieres.-Interumpió y admiró el sol entre el bosque. -¿Cómo era...cómo era?; era un tipo divertido. El típico chico popular de la escuela que es admirado y rodeado de chicas. Pero..; ¿sabes? era pura aparencia. No era yo en verdad. Algo... falso, sintético.- Tuve que interrumpirlo. Era necesidad. No sabía que era eso.

-¿Sintético?-.Pregunté. Aveces soy una estúpida pero procuro entender todo.

-Falso. No natural.-Explicó Jude y se volvió a mí con una media sonrisa. Él casi nunca sonreía. Creo; que, nunca sonreía. Toda su aparencia de chico malo cambió con su sonrisa. -Bueno, am... sí. Sintético. Para todo el mundo era genial. La tendencia de ahora. Procuraba no tener muchas novias pero tampoco me impedía tener algunas. Pero... al fondo de eso; era oscuridad. Osea. ¿Qué clase de chico puede ser feliz sin la familia deseada?; mi madre era una psicópata y no dejaba de ver a mi padre con un montón de mujeres desconocidas para mí. Y sí. Tenía mis lujos, papá me hacía caso y pasaba tiempo padre e hijo pero... -. Se paró en seco. Vió algo.

-¿Qué pasa?-.Pregunté.

-Hay tres. Ahí mira.-Señaló al lado de un árbol. Eran unos zombis pero parecían perdidos. -Hay que terminar con ellos. No quiero que se haga de noche y nos vengan a visitar.- En eso tenía razón. No soporto la idea de dormir aquí. Y si un maldito cojo nos viene a visitar será el colmo.

-Vamos, hay que hacer esto.-Ordené. Rodeamos a los zombis y Jude le dió un buen golpe a uno. Yo tenía mi cuchillo así que, se lo enterré a otro. Y seguí con el último dándole una buena patada (¡gracias, clase de karáte de segundo grado!) que hizo que atravezara su cabeza (aveces las cabezas de los zombis son sensibles, es decir; están muertos. Su cuerpo es putrefacción) y sin querer, sin querer hizo que pateara todo el rostro de Jude. Talvez quería atarcarla por detrás. Aunque no vi cómo rayos llegó tan rápido ahí. Me sorprendió, es cómo si llegara ahí para darle un chingadazo. «¡Hey!, ¡__________! me pondré detrás de este zombi para que me rompas la cara» Ingenioso.

-¡Dios mío!, ¡Jude!-. Estaba espantada. Tenía una buena rajada en parte de su mejilla izquierda cruzándo su nariz. Es decir; casi en la mitad de toda su cara. Él se tiró para atrás y cayó. Yo corrí tras él y lo examiné. -Dios, Dios, ¡Jude lo siento mucho!-. Él solo gimió. Brotaba y brotaba sangre de su herida. Tenía un buen golpe ensangrentado por mi culpa.

-Está bien. Fue un accidente. No te preocupes estaré bien. Amy me podrá curar cuando lleguemos a la casa.- Se levantó y me dio la mano para levantarme yo también. Admiramos a los zombis y seguimos caminando.

-¿Te duele?, ah. Soy un desastre.- Murmuré.

-Deja de lamentarte, no fue tu culpa. Estoy bien... solo... me harde, es todo.- Sabía que no estaba bien, tenía semejante herida en media cara. Y todo por mi culpa. Pero aún así, no lo discutí.

. . .

Era tarde, parecía que el camino era infinito. Y esa puta casa no aparecía. Aparentaba ser las seis de la tarde y decidí buscar un lugar en donde acampar (o bueno, lo que se pueda al término acampar).

-Jude, hay que rodear ése árbol contra ése, y.... ¡ése!-. Señalaba los árboles mientras Jude sacaba cuerda y amarraba los árboles uniéndolos para hacer un disque cuadrado. Luego hizo lo mismo, solo que esta vez amarró más abajo. Quería hacer una cerca. Era buena idea.

Media hora después Jude terminó la cerca y decidí hacer fuego. Tomé un tronco corto y grueso y uno más largo y delgado. Comencé a girar el tronco delgado contra el grueso con mucha fuerza dirección abajo. Comenzó a salir humo y después, una llama. Seguí y seguí hasta dejar un fuego aceptable.

-¡Guau!, ¿cómo supiste hacer eso?-.Preguntó Jude muy asombrado.

-Cuando era pequeña, iba a campamentos de verano de "pequeñas exploradoras". Aprendí muchas cosas.- Murmuré con aire orgulloso y presumido.

-Vaya, am. Pero... ¿Sabes que tenemos cerillos?, ¿verdad?.-Murmuró.

-No importa. Así está muy bien.- Afirmé.

Jude es una persona amigable. Y si no amigable, agradable. Su vida no ha sido lo mejor, pero... al menos aprecia lo que tiene. O mejor dicho; lo que tenía.

Pusimos las sleepingbag enfrente de la fogata y nos sentamos. Lo que hice fue relajarme y cerrar los ojos, luego decidí acostarme boca arriba. Él solo se quedó admirando el fuego. El silencio invadía el lugar. A exepción de los ruidos naturales de los pájaros o animales rondándo por ahí. Espero llegar pronto. No quiero pasar un día entero sin comer ni beber agua...

Abrí los ojos y tenía a la vista las ramas de los árboles más grandes. Los admiré por unos minutos y decidí reflexionar. Pero en eso Jude me interrumpió.

-¿Y tú?-. Preguntó dirigiéndose a mí.

Volteé la cabeza a la derecha para verlo bien. Aunque no sabía a qué se refería.

-¿Yo.... qué?

-¿Qué hay de ti?, ¿Cómo eras antes?-. Esa es una de las preguntas que casi no se usan en tema de socialización conmigo. Pero...

-Yo..... era... era... diferente.- Me senté para admirar el fuego con él. Ambos haciámos lo mismo y seguía hablando. Las palabras salían de mis labios sin siquiera pensarlo. -Era la clase de persona que... no te burles ja, ja. Pero... era una cerebrito.

-¿Qué?, ¡eso ya es inventado!

-¡No!-. No parábamos de reírnos. No dejé ni un detalle de mi anterior vida.

Horas después consideré al cien por ciento que Jude era distinto a lo que pensaba. De hecho, nos contamos los secretos más profundos de ambos, las anécdotas más estúpidas e historias de amor que al final resultaron ser una mierda... etcétera, etcétera.

-El mundo era una mierda antes de todo esto.- Murmuró. -Sé que todos quieren que esto sea un sueño y, que, quieren que esto termine. Pero;a verdad, es que mi vida es mejor ahora. Excepto por unas ciertas cosas. Es decir; mi padre está muerto. ¿Y mi madre?, a la chingada con ella. Esto ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida.

Me quedé helada. Éste chico era una cosa profunda e interesante. Sabiendo bien qué era y cómo se comportaba; por afuera era una completa mierda total y por dentro, era un cierta energía. Solo no sé decir si es positiva o negativa. Solo sé que, me impacta. Y mucho, tenía una forma de hablar de manera impresionante. Me quedaba asombrada por las palabras que este chico hacía sonar con sus labios. Y cada, pero cada palabra que salía de su mente; me dejaba bocabierta.

-Jamás pensé que serías tan... así.- Murmuré mientras sacaba las ramitas de los árboles que se enredaron en mi cabello.

-Tan... ¿como?-. Preguntó confundido. Me preguntaba si no notaba lo genio que era.

-Tan... expresivo, reflexionista, tan... inspirador.

-Bueno, gracias. Pero no soy así. Únicamente y simplemente soy yo.

Fall in Blood: Una historia de zombis. (Greyson Chance y Tú)¡Lee esta historia GRATIS!