CINCUENTA Y SIETE

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Ellos se miraban mientras bailaban, Isabella quería creer que era él e "I" anhelaba que ella se diera cuenta que era el.

Se mandaban miradas coquetas, pero Isabella pensaba que engañaba a nuestro chico I.

Al llegar al otro día, entusiasmada abrió los regalos. Y encontró el de I.

La chica de los dientes de lata¡Lee esta historia GRATIS!