Capitulo 12

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-Te dije que no iba a responder ninguna pregunta - le recordé mientras adentraba el coche a la carretera.

-Sólo un resumen, dime que sabes, algo, sólo para saber que este viaje no ha sido estúpido.

-Es mi madre - le recriminé mirándolo unos segundos.

-Lo sé y una bellísima persona, pero sé que no la has ido a visitar, has ido por algo más - recalcó él.

-Wilden, amigo de mi madre - fruncí el ceño, realmente no sabía como llamar a ese hombre - conoce a John y a Megan. Él me ha respondido lo que necesitaba saber.

-¿John trafica? - preguntó y le asentí - ¿Megan es la que le da la droga? - volví a asentir.

-Y no te pierdas esto - reí sin ganas - Megan ha estado aquí y le ha dicho a Wilden que estaba planificando una venganza, ata cabos sueltos y todo está resuelto. Viene a por mi - le miré detenidamente.

-No va a poder hacer nada, ¿vale? Yo me encargo - dijo él cogiendo mi mano y llevándosela a los labios.

-Estas jodidamente demente - le dije sacudiendo la cabeza y quitando la mano de sus suaves labios.

-Megan no va a ni respirar cerca de ti, yo me encargaré de eso - aquello lo dijo totalmente serio y luego prosiguió sin dejar que me quejase - te prometí que iba a cuidarte, que iba a protegerte y estaría rompiendo mi palabra.

-¿Esto lo haces por cuestión de promesas? ¿No quieres romperlas y ya está? Se rompieron hace tiempo, puedes marcharte siempre que quieras, por que no te necesito - dije entre dientes apretando el volante más fuerte.

-No es cuestión de no romper ninguna promesa que te di hace tiempo, es por que no puedo imaginar si te llega a pasar algo, no fui capaz de poder vivir durante cinco años sin ti.

-Pero lo hiciste - dije entre dientes apretando más el volante haciéndome daño mis palmas.

-¿Me vas a odiar toda la vida? Kate, no puedes... - le corté.

-¿Odiarte siempre? No, no creo que ocurra, pero todavía pienso en como me dejaste - le dije soltando una gran bocanada de aire.

-Necesitaba mis propias respuestas, Kate, ¿puedes entender eso? Yo no te dije nada cuando te largaste tres meses a vivir con tus padres, te esperé, ¿sabes? Esperé a la persona que más quiero en esta jodida vida.

-Tres meses no es nada comparado con cinco años, y yo, al menos, me despedí - le gruñí de vuelta.

-Kate... - volví a cortarle.

-Deja el tema, ¿quieres? Si viniste aquí fue por pura casualidad, no por que me estuvieses buscando.

Justin no recriminó nada más. Se quedó callado mientras veía el paisaje el cual íbamos pasando. Nada interesante si se decía que eran tan sólo casas y algunos niños jugando en sus porches.

Por mi parte, mi mente recreaba la noche que desapareció, que me dejó, la noche, la cual, creía que mi corazón había dejado de latir.

Volver a eso, me hizo sentir ese dolor en el corazón tan familiar de los últimos años, algunas lágrimas indecentes salían de mis ojos aun que no quisiese que saliesen. El dolor estaba ahí, nadie iba a quitarme aquello.

Me encantaría borrar toda aquella historia, volver de cero, pero mi mente y mi corazón me jugaban malas pasadas. No quería ser de nuevo herida, menos, volver a sentir el dolor que sentí durante un año.

-Me duele saber que estás llorando y ha sido por mi culpa - gruñó dando un golpe a la puerta del coche.

-Yo no lloraba - reí sin ganas - nunca lo había hecho tanto como lo hice cuando te fuiste y horas después moría mi padre.

Vuela Libre #2 (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!