Antes que tooodoooo. ¿Saben de alguien que haga hermosas portadas gratis? Necesito cambiar esta.

Estábamos en la misma habitación, pero muy separados. Él por una esquina y yo sentada mirando al suelo, realmente estaba comenzando a desesperarme un poco.

Hubo un instante en el que dejo de golpearme, y fue como si regresará en si, como si no sabía que estaba haciendo. Me estaba asustando verlo, conocerlo a fondo se había tornado peligroso. Mi cabeza estaba comenzando a pensar que él tenía un severo problema mental.

Él me estaba golpeando fuera de sus cabales, me estaba agrediendo y cuando dejo de hacerlo decía que no sabía por qué lo hizo. Y estar con una persona así no le hacía bien a nadie, una persona como él confundía, te enfermaba saber que podía llegar a causarte un moretón o decirte cosas horribles.

"Discúlpame" él suspira, parece gravemente arrepentido. Pero yo no me dignaba a creerle.

Levante la mirada, y me le quedé viendo un buen rato. Estaba ahí, mirándome con sus hermosos ojos verdes, de un perfecto esmeralda. Él tenía los ojos más penetrantes que había visto. Sus labios de forma fina pero llenos de carne, con ese pequeño toque rosa pálido, subiendo estaba su nariz, era una nariz grande y perfilada, la típica de un fuerte inglés. Sus cejas hacían un hermoso trabajo, enmarcando su precioso y perturbado rostro.

Por otro lado, siempre me había preguntado por qué sus manos eran mis favoritas; pulcras, pálidas, dedos largos y con anillos imponentes. Más arriba con sus brazos trazados en tinta, tinta que contaban perfectas anécdotas, y otras un tanto horribles.

Algo en mi interior quería saber si él me miraba de la misma forma, tomándose el tiempo para detallarme y sacar unas buenas conclusiones de mis rasgos. Si me miraba de la misma manera, con amor.

"No quiero tus disculpas" me cruce de brazos y arquee una de mis gruesas cejas. "Me las puedo pasar por el trasero" estaba muy cabreada.

"No me hables así" aprieta sus ojos con fuerza y vuelve a abrirlos.

"¿Qué? Creo que si vuelves a darme un puñetazo no lo sentiré, no me duele eso" mi voz se quiebra. "Me duele que estoy aquí sentada, aceptando ser maltratada por ti, por qué creo estar enamorada, porque creí que eras capaz de pensar y actuar como un hombre de verdad" le dije rápidamente, dudando si me había entendido algo.

Él no dice nada, parece molestarse un poco por mis palabras, pero no se mueve. Solo se queda observándome.

"Te dije que quiero dejarte y ofreciste matarme, ¿que clase de trato me estás brindando?" Inquirí. "Ya he sufrido mucho durante mi corta vida, mis únicos problemas deberían ser escapadas a fiestas y malas notas" sostuve mi rostro.

"Hela, no hagamos las cosas mal"

"¡Cállate!" Chille. "Por favor, hace unos minutos estabas sobre mi, me estabas golpeando con tus malditas manos"

"Entiendo tu punto, joder, prometo no hacerte pasar un mal rato, juro por lo más sagrado que tengo, que si vuelvo a ponerte una mano encima te pido de rodillas que llames a la policía"

"Estoy muy segura que el día que vuelvas a pegarme no podré decírselo a nadie" tragué saliva, viendo cómo sus ojos se oscurecían.

"No me controlo, a veces quisiera pero, no soy así" muerde su labio y veo como saca un cigarro de una de las gavetas de su mesa.

"Janice lo sabe" dije, sin importar que diría. "Ella estaba regresando de la calle, ella vio cuando me golpeaste por primera vez, no tuve la necesidad de decirle" me cruce de brazos.

"No me importa, ella no es nada" prende el cigarro y da una calada, ignorando lo de Janice. "Esa pequeña perra no hablara"

"No puedes mandarle" me encogí de hombros.

"Ella no quiere que deje a su madre sin trabajo" este sonríe luego de esparcirse el humo en su rostro. "¿No te ha contado que su madre trabaja para mi?"

"No" murmuré.

"No trabaja aquí, pero si lo hace en una de mis empresas, así como su padre también depende de mi" dice con tanto poder que sentí asco. "A ella la conozco desde muy pequeña, ella nunca me ha querido" ríe.

"¿No has intentado nada con ella?" Pregunte temiendo un si como respuesta.

"Una vez, era Navidad y me habían dicho para ir a una cena en su casa" suspira observando al techo. "Ella estaba vestida de verde oliva, realmente me apetecía esa noche. Subí a su habitación, cuando dije ir al baño"

Mis ojos se abren, y al parecer mi oídos oyen mejor.

"Intente tocarla y besarla, pero ella me alejaba, ella me decía que no. Y se que le gustaba, siempre hacia o decía cosas muy sexuales frente a mi, pero yo no quería verla distinto hasta esa vez" lamió sus labios. "El punto es que siempre me ha tenido como una persona intocable"

Ahora entendía muchas cosas, realmente sabia por qué hacía tanto inca pie en sus advertencias.

"Solo dime que no la forzaste"

"¡No! Por dios tampoco iba a esos puntos" ríe como si estuviese en un show de comedia.

"No lo quiero cerca, director Styles" me levante de la silla, y vi demasiado lejos la salida.

Comencé a caminar, parecía mentira pero mientras más pasos daba veía menos cerca la puerta, así como el momento pasó realmente lento. Su brazo acaricia el mío, y lo observé a los ojos, sus hermosos ojos.

"¿Estás segura?"

"Si" dije con mi corazón apretado, me dolía dejar algo en el cual me ilusione por días y horas.

Abrí la puerta y sentí sus cálidos dedos dejar la piel de mi brazo. Instantáneamente fue como si hielo cayera en la zona recién tocada, a pesar de ser algo tan pequeño sentía la necesidad.

***

Dos semanas luego, mi vida parecía haberse controlado. Poco tiempo pero grandes cambios, habían cruces incómodos, veces en las que profesores me mandaban a entregarle documentos, y el siquiera me veía al rostro, tampoco me decía por mi nombre, mi apellido.

Ya nos íbamos de vacaciones, tres hermosos meses en nuestros hogares, yo no planeaba quedarme en mi habitación viendo Netflix. Mi mente estaba haciendo una perfecta rutina; clases de baile, un buen gimnasio y compras. Así como Janice se iría un mes a mi casa, la pasaríamos bien, ya que la idea de estar cerca de la casa de al lado no me ayudaba a estar en paz. Estaba emocionada por el estilo que tendría de vacaciones, serían productivas y no sola.

"¿Tienes una tina en tu casa?" Janice inquiere. "Mañana apenas llegamos tengo que subir a darme un largo baño" ríe.

"Si, eso es lo de menos" le dije mientras doblaba mi ropa, las jodidas faldas no entraban en la maleta.

"¿Ya pensaste el gimnasio?" Sonríe. "Estoy emocionada"

"Ya veo" me burle. "Si, es uno que queda a unas cuadras de donde vivo, es el que está de moda"

"Vamos a cenar" Janice dice. "Yo invito, tengo la tarjeta de mi papi. Tener hambre cuenta como emergencia"

Ambas salimos, tomando el auto de Janice. Ambas lucíamos como esas mejores amigas de videos musicales en un auto descapotable.

No podía esperar a las vacaciones, sin algún tipo de inconveniente ni peligro.

Bryannnnnttt myersssss.

¿Les gusta el trap? A mí encanta,
¿Cuál es su favorita de este polémico género?

Bueno, comenten y voten.

Besitos y silicona.

Luciana Xx

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