Six

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Louis se observaba en el espejo de la alcoba. Reflejaba su cuerpo desnudo, su piel bronceada cubierta por unos lindos moretones violáceos en las caderas y algunas parte del trasero. Pasó sus dedos por estos, ya no dolían como el primer día. Harry tenía mucha fuerza, y eso simplemente lo enloquecía.

Era domingo en la mañana, rayos solares penetraban la ventana, cubriendo su cuerpo con pequeños brillos dorados. Haciendo que su preciosa piel luciera tan besable y follable.

— Mediré mi fuerza la próxima vez —sus brazos rodearon la pequeña cintura del más bajo y su cabeza descansó entre el hueco de su cuello, observó con deseo la figura de Louis queriendo tocar y lamer cada centímetro. Su semi-erecto pene chocaba contra el culo del otro. Bajó sus manos hasta las caderas de este, acariciando el sobresaliente hueso y rozando sus dedos por la zona lastimada.

Sus largos dedos bajaron rápidamente hasta llegar hasta aquel sabroso culo que tanto lo ponía, lo estrujó y cacheteó para resbalar su lengua desde el cuello del chico, pasando por su espina dorsal para terminar en su estrecho ano. Insertó ahí su húmeda lengua, dando lambidas y moviéndola dentro de él. Solo se deleitaba con los sollozos de excitación que le propinaban.

— ¡Harry! ¡Ahí, justo ahí! ¡Harry más!

Con sus manos abrió su trasero para que Harry se enterrara mejor en él, haciéndolo sentir en las nubes con la sucia boca del mayor.

Lo giró, quedando frente a frente y empezó a besarlo bestialmente. Sus lenguas crearon una guerra, sus respiraciones se mezclaban y sus manos manoseaban sin cesar. Repartió chupones por el torso del castaño, mordiendo lentamente.

Lo agarró por los muslos, llevándolo a la cocina. Lo sentó en el mesón, y fue hasta el refrigerador en busca de fresas y hielo. Apartó con brusquedad algunos recipientes que estaban en el mesón y acostó a un jadeante Louis en él. Repartió las fresas por todo el cuerpo del de ojos azules y empezó a comerlas, lamiendo y mordisqueando aquellos lugares en los que nadie nunca había llegado. Maravillándose con el sabor de la piel de Louis y las dulces fresas: una combinación de frutilla con vainilla.

Introdujo la última fresa en la pequeña y roja boca de Louis, adentrando también su lengua en aquella jugosa cavidad. Saboreando todo a su paso. Sin apartar sus labios, tomó un cubo de hielo y lo restregó por los sensibles pezones del menor, quien reprimió un sollozo en los labios del rizado. Lo levantó por el cuello, acorralándolo contra el mesón, besándolo y derritiendo hielos en sus dolorosos pezones.

— Voy a hacer algo que te encantará, bebé —susurró en su oreja, mordiendo el lóbulo.

Atrapó otro cubo entres sus largos dedos, uno más pequeño. Abrió las doradas piernas de Louis, acariciando la tersa piel, y las dejo descansar en sus hombros. Louis se tumbó para atrás, extasiado, sin recordar los gabinetes y propinándose un buen golpe en la cabeza.

— Mierda, Harry —gimoteó con sus cuencas zafiro llorosas —. Me golpeé muy duro.

– Ay amor, ven —lo abrazó, sobando la parte afectada y lo beso ahí.

Después de una sesión de caricias y muchas burlas de Harry por la torpeza de Louis, continuaron con lo que habían dejado.

Louis con las piernas en los hombros de Harry, y este con su cabeza a escasos centímetros de la entrada de Louis, estímulo esta zona dando lambidas y retorciendo su lengua dentro del ano de Louis. Agarró un cubo y expandiendo el culo de Louis con sus dedos lo metió dentro de él.

— ¡Harry! ¿Qué demonios? ¡Hazzie!

El cubo de hielo se adentraba en el con cada movimiento que daba, derritiéndose entre su piel, su culo succionando el pequeño cubo de hielo chorreante y su boca soltando vulgaridades.

Harry veía como Louis se tenía que sostener del borde de la barra para no desfallecer, moviendo su cabeza de un lado a otro con sus ojos cerrados, apreciando su abultadas pestañas, su nariz de botón y sus labios rojos abiertos gimiendo de satisfacción. Las manos del de ojos esmeraldas bajaron por su pene, amasándolo.

— ¡Harry, por favor! Por favor, por favor —gritaba a susurros con su voz cortada —. Te necesito adentro, yo... uh, por favor. ¡Harry!

Su culo chocó con la pelvis de Harry, creando un sonido parecido a un aplauso. Espero un momento a que las paredes del trasero de Louis de acostumbraran a la presencia de su miembro para empezar a adentrarse con fiereza en él. El culo de Louis estrujaba su adolorido pene, mientras que él lo penetraba sobre aquel mesón. Las manos de Harry encajaban perfectamente en la cintura del pequeño, adentrándolo más en él. Propinándole estocadas que lo hacían ver el cielo.

— ¡Joder, Louis!

La cabeza del mencionada reposaba en el hombro de Harry, mordiendo el espacio entre jadeos y gritos de súplica. Harry alzó el delgado cuerpo de Louis, enredándose en las rellenas piernas del pequeño y enterrándose dentro de él encarnizadamente. Las paredes del trasero de Louis aprisionaba su palpitante pene, agobiándolos.

Sus pechos estaban juntos, sus bocas viajaban de allí para allá, creando memorias que jamás olvidarían. Estaban uniéndose en uno solo, separados por una capa de sudor. Anudados por el deseo.

Cada estocada significaba escuchar los valiosos gemidos de Louis y los ásperos gruñidos de Harry. Cada estocada los juntaba, fusionando sus cuerpos. Queriéndose, deseándose, follandose.

— ¡Hazzie!

— Dios, Lou. Me vendré en cualquier momento.

Se introdujo por última vez, liberando su semilla en todo el agujero de su primo. Louis gritó en un tono alto al sentir el tibio líquido llenándolo, satisfaciendo todos sus sentidos. Después de unos segundos, cuando su erección bajo, salió de él, viendo como gotas de su semen salían por el ano de Louis, chorreando.

Louis aún sujeto a los hombros de Harry, bajo su mano hasta su trasero, introduciendo un dedo en la palpitante entrada, humedeciendo su dedo con la sustancia viscosa para chuparlo después con aquella sucia boca.

— ¿Siempre eres así de zorra, Lou? —cuestionó con un hilo voz.

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HOLA QUÉ TAL CHICAS COMO ESTAIS

les traigo smut ahre k tal eza

¿van a ir al concierto del harry? Yo no pq soy colombiana :(

ojalá la osen increíble las que vayan a ir y lleven un cartelito con mi nombre, aire no

RECUERDEN QUE SI HAY UN ERRÓ COMÉNTENLO

las amo muchísimo

Bye querida gente

H.

Sassy Boy |Larry Stylinson|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora