31. Los griegos sí que dan miedo

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POV Emma:
-¡Carter! -grité de nuevo. El muchacho me miraba asustado. Quizás él es el padre del bebé que está a punto de nacer. -¿A quién le pedimos ayuda?

-¡Tío!

-Dime que no... -empezó su tío.

-Necesitamos ayuda.

-Ella es la semidiosa, ¿cierto?

Carter asintió.

-No podemos usar magia con ella, debe ser tratada por los de su especie -dijo Amos.

-Entonces, ¿cómo la trasladamos? Se supone que los barcos no pueden ser usados.

-No todos.

-¿Sabes en donde está ese campamento? - me preguntó Carter. ¡Pero que idiota!

-Ningún humano puede entrar al campamento.

-Aqua dijo que estaba en Long Island una vez.

Traté de despertar a mi hermana de una u otra manera, hasta que le di una cachetada y reaccionó. Apenas despertó le dije que nos dijera las coordenadas del campamento ese.

Ella susurro algo ininteligible, pero al parecer Cárter entendió y las buscó en su teléfono celular.

-Gue... rra -susurró por última vez.
Carter la tomó en brazos y subió al bote.

-¿No quieres venir? -me pregunto Carter.

-No, ve tú.

POV Carter:

¿Por qué Aqua me mintió? Ella estuvo embarazada todo este tiempo. ¡Y del tal Percy!

Al llegar a las coordenadas que ella dijo, me di cuenta que este sitio si que es bélico.

Había una especie de barco volador por nuestras cabezas, un montón de cañones también y parecía que todo me estaba apuntando. Por Ra, los griegos si que son muy atacantes.

Felizmente había llegado a la orilla sin problemas. Lo único que me daba miedo era entrar en aquel campamento, digo que si solo ponen esto para las visitas, solo me imagino cómo será por adentro. Y si, parecía un campo de batalla. Uno normal, pidiendo ayuda y todos parecen armados hasta los dientes.

Aún así sentía que algo no estaba bien. El barco volador estaba en contra del campamento, como si estuviera queriendo atacar el campamento este.

Con Aqua, trate de correr hasta donde la persona más cerca estaba pero no encontraba a nadie.

Parecía que todo estaba desierto, solo con armaduras en todos lados.

Hasta que vi una bandera morada que rezaba SPQR en el barco volador. ¿Pero eso no se supone que es romano?

-¡Aqua! -escuché que alguien susurró asombrado.

Era un chico el que me dejo que lo viese.

- ¿La conoces?

-¿Quién eres tú?

-Eso para otro día, necesito que la lleves con un médico.

-Te refieres con un hijo de Apolo - sugirió.

-Eh, si. - ¿Pero qué?

-Sígueme.

Tuvimos que caminar sigilosamente todo el trayecto. Luego él confirmó mis sospechas. Estaban en guerra contra un campamento romano que recién habían conocido. O sea todo normal. Él quería saber quién era yo. Pero dudaba mucho en contarle sobre La Casa de la Vida y todo eso. Digo, ¿quien le interesa saber que existen más enemigos que los romanos que acaban de conocer?

Cuando llegué solo había un par de personas uniformadas militarmente.

Una chica de piel verde (en serio, pensé que era un extraterrestre) descansaba junto un pequeño bebé que tenía cuernos, lo cual me desencajó un poco.

(Está bien, está bien... de hecho mucho).

Pedí ayuda a los que estaban en la pequeña recepción. Todos solo me miraron extrañados y sorprendidos a la vez.

-Por los dioses, ¡es Aqua!

Bueno, al parecer ella era la patrona que manda este lugar o algo porque todos la conocen.

Un chico apareció vestido de blanco y me hizo señas para dársela.

Él la llevo a una de las camillas y me dijo que ellos ya se encargarían.

- ¿Deberíamos avisarle a Quirón? -preguntó el que me había traído hasta aquí.

-Lo haríamos si tan solo estuviera aquí. Él está con los dioses -dijo el chico vestido de blanco.

-¡Necesitamos a un hijo de Hécate, Will! -sugirió otro de los doctores.

-¿Por qué, Cam? -respondió el de blanco.

-No parece embarazada, quizás es por la Niebla o algo semejante.

-Buena idea. ¡Travis, llama a Lou Ellen o a alguien de su cabaña!

El chico que me guió hasta aquí fue corriendo hacia afuera.

En todo este rato no dejaba de pensar sobre de quién estaba ella embarazada.

Lo primero que se me vino en mente fui yo, pero era imposible pues nosotros lo habíamos hecho hacía poco tiempo, a menos que esto sea un aborto espontáneo.

Will y Cam habían acomodado a Aqua en una camilla más espaciosa. Travis llegó junto a una chica de cabello oscuro y ojos verdes.

-¡Lou! -sonrió Will.

-Más te vale que sea importante, Solace!

-Créeme, lo es -abrió la puerta de la habitación de Aqua.

-Oh, por los dioses, Aqua...

- Está embarazada pero la Niebla cubre al bebé. Creíamos que tú...

-Sí, claro... -suspiró.

Ella se acercó a la camilla de Aqua y trató de concentrarse en la verdadera figura de Aqua. Un gran bulto sobresalió, lo que significaba que era más que imposible que ese bebé sea mío.

-Gracias, Lou.

-¡De nada! -dijo la chica mientras salía apresuradamente de la habitación. -Tengo que ir a preparar a la cabaña.

-Desde aquí yo me puedo encargar -dijo Cam y Will suspiró.

-¿Pero qué?

-Necesitamos todos los soldados posibles, uno de nosotros puede ir y debes ser tú, eres más ágil que yo.

-Perooo...

-Sin peros.

Will suspiró y desapareció por la salida.
Antes que Cam me pida irme para poder atender mejor a Aqua, ella despertó y me buscó con la mirada.
-Por favor, llámalos. Llama a tantos como puedas por favor, muchas vidas están en peligro.

Cam cerró la puerta y me vi sin nada que hacer. Hasta que se me ocurrió una idea, quizás. Necesito ayuda de una tal Sadie Kane.

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