♡Noche 18#♡

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Tae paso sus manos por mi cintura mientras a trompicones me lanzaba a la cama, eran la una de la madrugada pero sentía como el calor se hacia presente entre nosotros como si el sol estuviera tendido en el denso aire.

Mi cuerpo impacto entre mis sabanas rosadas para luego saltar de manera brusca. Tae no me dio tiempo de actuar y sin dejarme reaccionar se abalanzo sobre mi dejándome prisionera entre su cuerpo. Ataco mis labios de manera posesiva, sus dientes jalaban mi piel a medida en que se movía sobre mi. Intente tomarlo por el cuello pero sus manos sujetaron mis muñecas y las apretujo sobre el colchón. Forcejee algo molesta por su acto y lo mire, sus ojos se encontraban clavados entre los míos. Aquel brillo que centellaba entre ellos me hizo entumecer. Sonrió con superioridad para luego volver a atacar mis labios.

Abrió mis piernas con una de sus rodillas, el ardor que comenzaba a sentir me hizo estremecer, jadee ante la sensación de su piel con la mía, ya que solo me encontraba en bragas y el se hallaba completamente desnudo. Saco mi pijama delantera con ferocidad para luego lanzadla al suelo, su mirada rápidamente se clavo en mis pechos desnudos. Mis mejillas se calentaron al ver como pasaba su lengua rojiza por sus labios y los embalsamaba de saliva. Se acerco mas a mi y mirándome a los ojos beso mi clavícula de manera superficial, así continuo repartiendo pequeños besos húmedos por todo mi pecho hasta llegar a mis senos erectos. 

Los miro con afán para luego pasar su lengua por mi pezón, un maullido salio de mis labios al momento de sentir como su saliva caliente se deslizaba por mis senos. Acerco su boca a mi oreja y lamiendo y chupando de manera lenta suspiro.

 ―Quiero tocarte...―murmuro con aquella voz ronca que me estremecía. Y haciendo acto a sus palabras beso mi oreja para luego pasar una de sus manos por mi seno izquierdo. La presión que ejercía al tocarme hizo que un gemido agudo saliera de mis labios. Jugo con mi pezón de manera ágil, podía sentir como sonreía en mi oreja, disfrutando de mis plegarias. 

me encontraba confusa. No sabia cuando había cambiado tan rápido, ahora el era un Monstruo cruel  Que salia todas la noches y me hipnotizaba con sus besos y caricias. Que me prometía el infierno y que se quedaría conmigo. Que era su presa, la cual nunca se escaparía de sus garras.

Yo era su niña favorita. Yo era la niña de los problemas paternales y eso a el le encantaba, lo extasiaba. 

―Tengo hambre...―farfullo, pero aun así lo pude comprender. Lamio mi mejilla salvaje mente dejándome cubierta de su saliva.  

Las noches pasaban y el y yo nos escondíamos entre mis sabanas todas las noches a expensas de mi madre. Cada vez que me necesitaba acudía a mi con carácter demoledor. Su personalidad tímida ya no era vista muy seguido, ya que ahora me necesitaba con mas urgencias que antes. 

Y eso, me encantaba...

―Quiero comerte...―mordió el lóbulo de mi oreja mientras una risa escalofriante salia de su garganta.

Quería besarle, pero su posición no me lo permitía y sus manos en mis muñecas me hacían las cosas difíciles.

―Tae...―susurre pero hizo oídos sordos a mi llamado y rió gravemente. 

―Te quiero en mi infierno...―busco mis ojos y mientras los evaluaba entre la oscuridad me beso. Su lengua se adentro en busca de la mía y cuando ambas se encontraron comenzaron a danzar de manera armoniosa.

 ―Quiero follarte...―separo sus labios de los míos y sin deducirlo comenzó a restregar su pene entre mis bragas húmedas. Gemí aun mas fuerte con el miedo de que mi madre me escuchara. Su pene caliente y palpitante rozaba repetidas veces la entrada de mi vagina. 

Cerre los ojos disfrutando de la fricción. 

Acomodo mis muñecas sobre mi cabeza al tiempo en que me besaba la frente. Levanto su pelvis y mirándome a los ojos soltó mis muñecas, su mirada me advertía que no se me ocurriera bajarlas. Beso mi abdomen mientras se apoyaba sobre sus brazos desnudos y jadeando levemente llevo sus dientes a la elástica de mi ropa interior. Sus labios rozaron mis glúteos al momento de arrancar mis pantis con sus dientes, las lanzo junto con mi camisa para luego mirarme atolondrado. 

Sus mejillas estaban rojas y sus ojos hinchados. Beso mi entrada de manera superficial haciendo suspirar. Se relamió al darse cuenta de que parte de mi se encontraba entre sus labios carnosos.

Acaricio mis piernas dejando que sus dedos fríos dibujaran sobre mi piel caliente.  Me sentía en las nubes con cada maldito roce. 

Su erección se balanceo en el aire cuando a pasos lentos se acerco a mi zona, me miro por un determinado tiempo para luego posar su pene sobre la base de mi entrada. Gimio bajo al sentir como mi piel lo rozaba. Su cabello se movía al compás de sus movimientos pelvicos, su pene se frotaba contra mi para luego alejarse y comenzar a rozar mi entrada. Lo mire excitada y con las mejillas caliente. 

―No puedo mas...―susurro al tiempo en que su glande abría paso entre mis piernas hasta que toda su longitud se clavo en mi interior. Un sonido desgarrador salio de sus labios mientras comenzaba a moverse dentro de mi. 

El dolor invadió mi cuerpo y los ojos se me llenaron de lagrimas al sentir como intentaba moverse. Sus gemidos inundaron la habitacion a medida que se movía, respire hondo y deje que el dolor se fuera dando paso al placer que comenzaba a llegar. Ahora acompañaba sus gemidos y sus movimientos. 

Intente deshacer mis muñecas, pero mis brazos se encontraban entumecidos. Sus ojos se cerraban con fuerza mientras lloriqueaba de placer, abría sus labios de vez en cuando para soltar una que otra palabra confusa.

Beso mis labios en un intento de callar nuestros gemidos. Sus besos se esparcían por todo mi rostro debido a sus movimientos. Besaba mis parpados, mis mejillas, mi nariz, mi mandíbula y cada pequeña parte de mi piel. Sus dientes mordieron con fuerza mi labio inferior haciendo que maullara adolorida. Su frente al igual que su pecho se encontraban cubiertos por una capa de sudor pegajosa. Sus cabellos se adhería de manera instantánea sobre su frente mientras cerraba los ojos y gemía. 

Comenzó a acelerar sus movimientos dándome a ver que se encontraba cerca, mi vientre comenzó a tener calambres mientras mi corazón saltaba de mi pecho.

―Sune...―gimió al sentir como mi orgasmo caía sobre su pene y como mis gemidos eran vociferados ante la noche. Mi cuerpo temblaba y mi vista se encontraba cansada y adormilada. Sentía que en cualquier momento me dormiría feliz. Su gemido se escucho en la habitacion para luego sentir como su pene era liberado de mi vagina, dejando que su semen de apariencia pegajosa y blancuzca cayera sobre mi vientre. El calor de aquel liquido sobre mi hizo que el frió desapareciera y una ola de calor invadiera mi cuerpo. 

Cayo sobre mi dejando que su cabeza se ocultara en mi cuello. Su pecho se movía apresurada mente y sus cabellos hicieron cosquillas en mi mentón. 

―Te amo...―murmuro agotado sobre mi cuello. Sonreí para mis adentros mientras comenzaba a acariciar su cabellos húmedo.

―Yo también te amo.―confesé observando el techo de la habitacion.

Luego de mis palabras saco la cabeza de mi cuello y me miro con sus mejillas levemente sonrojadas. Sus ojos brillaban ante la oscuridad y sus labios se encontraban rojos. 

―Prométeme que te quedaras conmigo...―murmuro como un niño caprichoso.―Eres mía.―enfatizo mientras besaba suavemente mi mentón.

Cerre mis ojos dejándome llevar por sus caricias y  sus labios de azúcar.

―Bienvenida a mi infierno...―su voz áspera me estremeció haciendo que abriera los ojos.

¿Taehyung?

「A Oscuras」 ;+k. thDonde viven las historias. Descúbrelo ahora