CAPITULO I "Trabajo nuevo"

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POV WOOHYUN

Agite el biberón, echándome una gota de leche en la mano, había pasado todo el día buscando un trabajo, pero al saber que tenía un hijo y que era papa soltero, me rechazaban, tampoco podía mentir de que tenía un bebe, tenía mis deberes y no quería ser como ella.

La persona más cruel que había conocido, pero esto pasaba por una calentura, bufe al saber cómo me había engañado, diciendo que podíamos ser una familia, pero ella simplemente se fue dejándome a cargo de nuestra pequeña.

Nam Arin

Mi pequeño de solo 4 años, los primero años, fue ayuda de parte de su madre, pero al casarse con aquel hombre, había cortado cualquier lazo, dejándome solo, había estado trabajando en restaurante, hasta que me pedían que trabajara todo el día, pero no podía.

Necesitaba cuidar a mi hija, y terminaba por renunciar, buscando otro trabajo. Necesitaba un trabajo donde podía hacer mi propio horario, mi propia forma de trabajar, pero eso era imposible, mire a mi pequeña como estiraba sus manitas para que le diera el biberón.

Le dedique una sonrisa para entregárselo y tomar aquel periódico, que se encontraba más rayado que nada, terminando por aventarlo y dejarme caer en el pequeño colchón, mirando el pequeño cuarto que había conseguido.

La señora era una buena señora, ella amaba a Arin, la cuidaba cuando yo iba a buscar trabajo, sonreí con tristeza por la pequeña historia que me había contado, sus hijos la habían abandonado y ella vivía sola por muchos años, diciendo que ningún de sus hijos la iba a visitar.

Molestándose por lo que había hecho mis padres y lo que había hecho ella, diciendo que no fue lo correcto de cómo habían pasado las cosas, sobre todo por una calentura. Suspire para girarme y mirar a mi pequeña ya dormida, mañana temprano buscaría un nuevo periódico, esperando encontrar un trabajo, solo espero encontrar el indicado.

Para la mañana siguiente, me levante con ánimos, tenía que ser positivo, eso es lo que la señora Park, me había dicho antes de salir de su casa, diciendo que ella se encargaba de mi pequeña, mire el primer puesto para comprar aquel periódico.

Como también recorrí por los locales cercanos para ver si no buscaban a alguien, pero nada, regrese a casa con el periódico y alguno que otro pan, la señora Park agradeciéndome por el pan que le había llevado, que no era necesario, pero había hecho tanto por mí.

Que no sabía cómo le iba a pagar, sobre todo por lo linda que era con mi pequeña, me adentre a mi cuarto para mirar a mi pequeña dormida, me acomode en la cama para tomar la mesa donde comía y colocar el periódico, deseando en tener buena suerte. Viendo uno que otros anuncios familiares, donde no me contratarían. Cuando un letrero en particular me llamo la atención.

"Hombre de compañía"

Susurre con una ceja enarcada, seria de esos que vendía su cuerpo, negué repetidas veces para seguir llamando, llamando uno que otros restaurante para saber algo de información, rechazándome cuando tenía una pequeña, no podía dejársela a la señora Park, era suficiente que no me cobrara la renta para que también me cuide a mi hija todo el día.

Deje caer la pluma y revolverme un poco el cabello, estaba cansado de todo esto, me estaba frustrando, tenía que conseguir rápido dinero, mire la comida de mi pequeña, pronto se acabaría, ni se digan de los pañales.

Sonreí de alado cuando le mostré ir al baño, aun no era perfecto en aquello, pero lo intentaba y eso me hacía feliz, mire a mi pequeña dormida, viendo un pequeño dibujo que había realizado. Uno donde estábamos solo nosotros dos y la señora Park a un lado.

La quería como su abuela, ella me había preguntado si era su abuela, le había dicho toda la verdad, de que mi familia no estaba, habían muerto para mí, y su madre también había muerto para mi pequeña, no tenía caso, ella jamás volvería.

Mire de nuevo aquel anuncio, ¿debería intentarlo? No quería vender mi cuerpo, pero sentía que era lo único que iba a poder conseguir, tenía la posibilidad de trabajar cuando quisiera, mordí mi labio para tomar el teléfono y marcar aquel número.

— Hombres de compañía, habla con Jang DongWoo — comento, mordí mi labio para pensarlo mejor, mirando a mi pequeña —

Necesitaba el dinero, necesitaba darle una mejor vida a mi pequeña, podía investigar un poco más de ese trabajo y si se trataba de vender mi cuerpo podía negarme aquel trabajo, escuche de nuevo que me llamaron.

— Yo... soy WooHyun — dije cerrando mis ojos por unos momentos — mire el anuncio y me gustaría ser parte de... — mordí mi labio al no saber de qué se trataba —

— ¿Perfecto, te parece venir mañana? — pregunto —

Mire a mi pequeña, para susurrar a qué hora podía ir, él me dijo que temprano por la mañana, que ahí me daría información, tome aquella pluma para tomar nota de la dirección, diciendo que mañana me presentaría, le agradecí y me despedí de él, deseando en que por fin mañana tuviera un empleo.

~*~

Mire el gran edificio color blanco, ventanales de cristales, me adentre al edificio para mira su interior, un escritorio en la entrada hecho de madera, un chico de cabellera castaña me dedico una sonrisa, le indique mi nombre.

— El señor Jang lo espera en su despacho, piso 3 —

Me entrego un gafete, me adentre con nervios al elevador, presione el piso, coloque mi brazo en dirección de mi corazón, tratando de respirar tranquilo, las puertas del elevador abriéndose y dándome una aceleración agitada.

Debía tranquilizarme, me adentre para mirar otro chico que me indicaba que ahora me atendía, me acomode en uno de los muebles de piel que se encontraba en medio, al parecer Jang, amaba el verde, todo los muebles eran verde, las paredes con una combinación también de verde.

— Joven Nam, puede pasar —

Hice una reverencia para adentrarme a su oficina, viendo a un chico de cabellera pelinegra y sonreírme brillante, me acomode en el mueble para ver sus ojos puestos en los mío.

— Eres perfecto, serás un buen candidato — confeso sonriente, enarque una ceja—

— Yo... quisiera saber ¿de qué se trata todo esto? Tengo una niña de 4 años y ... — me interrumpió—

— ¿tienes una niña? — pregunto confundido, para asentir con tristeza, ya no me contrataría— es maravilloso —

— ¿de verdad? — lo mire asentir—

— No hay problema, aquí trabajas a la hora que tú puedas y claro a la hora que te contraten — comento sonriente, dándome unos papeles— esto es el contrato lee todo —

Asentí para leer un poco, viendo cuanto me pagarían, era una cantidad buena, y si los que me contratan me dan algo extra que era para mí.

— ¿de qué se trata todo esto? ¿tengo que vender mi cuerpo? — pregunte confundido—

Lo mire reír y negar, diciendo que por que todos pensaban aquello, lo mire acomodarse mejor en su silla y contarme de que trataba el trabajo.

— Si tú quieres acostarte con ellas o ellos — lo interrumpí—

— ¿ellos? — pregunte confundido—

— Oh, es verdad aquí es para hombres y mujeres, ¿eres hetero? — pregunto curioso, negué, para mirarle asentir— bueno, el trabajo se trata de que si alguien te contrata, ya sea para fingir un noviazgo, tener una compañía en una fiesta, por cualquier cosas, pero si quieres tener tu sexo con ellas, ya es bajo tu responsabilidad —

Asentí por aquello, era bueno no tener sexo con ellas, y esperaba que respetaran aquello. Mire de nuevo al joven Jang, para mirarme sonriente.

— Entonces Nam ¿aceptas? — mordí mi labio para mirar la pluma estirada—

— Acepto—

Le dedique una sonrisa y tomar la pluma, coloque mi firma en el contrato y tomar su mano, ya tenía un trabajo, y esperaba que los clientes me contrataran.

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