Creo que estaba soñando con guerras de tizas y helados de menta cuando un grito me despertó. Me removí en la cama y sentí algo duro contra mi mejilla. ¿Me había quedado dormida leyendo? ¿Y por qué tenía tanto frío? ¿Dónde diablos estaban mis mantas?

- ¡Alisson Aspen! ¡Despierta en este mismo instante o estarás en serios problemas!

Entreabrí los ojos y visualicé a mi madre en frente mío, tenía el ceño fruncido y las manos en los costados de sus caderas, su boca formaba una fina línea y sus ojos me exigían saber que estaba pasando.

- Mamá.. estoy durmiendo ¿No te das cuenta? –protesté tratando de apoyarme en algo más cómodo-

- Lo único que me doy cuenta es que estas acostada con un chico ¿Tienes algo que decir al respecto?

- Pero.. ¿Qué..

De repente abrí los ojos alarmada y me incorporé en la cama, Kian estaba acostado al lado mío, durmiendo profundamente y tapado con todas las mantas de mi cama. Mi mamá seguramente me vio durmiendo sobre el pecho de Kian. Iba a matarlo. Me prometió que no me iba a quitar las mantas y lo más importante me había dicho que se iba a ir antes de que mi madre se diera cuenta que se había quedado a dormir. Ahora solo me quedaba rezar que mi madre me haga un buen funeral, por que estaba segura que no iba a sobrevivir después de esto. 

Empecé a mover a Kian de un lado al otro pero él se limito a cambiar de posición y seguir durmiendo.

- ¡Kian! –le grité- tienes que despertarte ahora mismo.

Él puso una mano en mi cintura.

- Shhh, sigue durmiendo –me contestó con voz ronca-

- ¡No puedo! Mi madre nos esta mirando en este preciso momento y si no te despiertas va a matarte a ti también, pero si te vas ahora tienes tiempo de sobrevivir.

- ¿Qué...? ¿Tu madre? –balbuceó Kian-

- Si, su madre Kian –le contestó mi mamá secamente-

Kian se levantó de un salto y agarró las mantas para taparse su pecho desnudo. Oh mi Dios, no imaginaba que iba a pasar cuando mi mamá se enterara que Kian solo llevaba un boxer.

Me miró a mi esperando que haga algo, y como me quede quieta acostada a lado de él, me empujó de la cama haciendo que casi me cayera y alzo sus manos proclamando inocencia.

- Rachel puedo asegurar que no sabía que Alisson estaba durmiendo tan cerca mío –le dijo Kian con tono serio y luego sonrío- ¿Ha dormido bien?

- Yo no, pero veo que ustedes han dormido más que bien.

- La verdad que si.

- ¡Kian! –me quejé-

- ¿Qué? Tu cama es cómoda.

- Alisson –se dirigió mi madre hacia mi- ¿Por qué no me dijiste que Kian se iba a quedar a dormir en tu cama? ¿No era que te caía mal? Porque si esto es que te caiga mal no me quiero ni imaginar como es que te caiga bien.

Kian lanzó una carcajada y lo miré mal.

- Mamá no paso nada, te lo juro. Solo dormimos, Kian se quedo aquí porque había venido a casa de noche y se nos hizo tarde.

- ¿Qué te ha pasado en el ojo? –le preguntó mi mamá preocupada-

Kian se tensó a mi lado pero sonó calmado cuando habló.

- Tuve una pelea, no fue nada.

- ¿Estas seguro? ¿Quién ha sido el que te ha dejado el rostro así?

¡Esto es guerra! [Sin editar]¡Lee esta historia GRATIS!