Eres un borreguito

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SON 9 MESES

Capítulo 12: Eres un borreguito

Por Janet Gaspar

Hoy a las 3 y algo de la madrugada tu papá me habló diciendo que tu mamá tenía mucho dolor así que ya se iban para el hospital, yo fui a despertar a tu abuela para que los acompañara y ya iba de vuelta a la comodidad de mis cobijas cuando tu madre me ha mandado un audio de whatsapp donde prácticamente se estaba quebrando. Ibas a nacer.

De cualquier manera me puse los tenis, saque un guante de mi mochila y salí volando por las escaleras, le hice un tacto a tu mamá y, ¿qué crees?, pues que tu cabeza ya estaba ahí, avisando que estabas lista para salir, ¿es en serio Catalina?, ¿en el cuarto de tus padres?, creo que solté una maldición y luego corrí volando a mi cuarto por guantes, alcohol, el equipo de sutura y no sé qué más. En cuanto se le pasó la contracción a tu madre la subimos en el asiento trasero del auto de tu papá y arrancamos, tu papá iba tan rápido como ambulancia y se pasó algún rojo, pero a las tres de la mañana no es que hubiera tránsito.

Tu mamá aún tenía fuerzas para hablar y reírse entre contracción y contracción, es maravillosa esa madre tuya, cuando le venía una contracción muy fuerte yo le recordaba como respirar y nos entendíamos con una mirada, como lo hemos hecho desde que somos niñas.

Estoy casi segura de que estuviste a punto de nacer en el puente del Pape frente al hospital, pero por fortuna alcanzamos a llegar a la sala de urgencias; por supuesto, tuve que hacer uso de "Soy médico y la paciente está completa", aunque tenía una apariencia de vagabundo de Nueva York con la piyama y la trenza deshecha.

Me entregaron las cosas de tu mami y yo me despedí de ella besándole la rodilla, se veía como una niña con la bata con mangas blancas y el cabello negro suelto. La subieron en la camilla y se la llevaron.

Yo salí, entregue las cosas a alguien y luego corrí al piso cuatro, fue un problema porque solo recordaba cómo entrar si eras médico y no cómo hacerlo si eras familiar, así que tuve que pedirle ayuda a alguien que iba pasando. Al final termine en las escaleras donde tantas veces vi personas sentadas esperando informes y me pegué a la puerta esperando a ver si alcanzaba a oír algo.

La voz de tu mamá me llegó clara, como si estuviéramos una al lado de la otra, escuché sus últimos quejidos, su respiración agitada y luego oí como gritabas, no había manera de que supiera que eras tú, pero eras tú. Puse una mano en la ventana cerrada y sentí que se me llenaban los ojos de lágrimas.

Te escuché dar tu primer grito de guerra, tu bienvenida al mundo, tu aviso de que te encontrabas bien y fue como si tu voz superara la distancia y me alcanzara, porque así es como funcionamos nosotras, con magia.

Justo ahora estoy trabajando en la farmacia, porque tengo tres trabajos y algún día voy a volverme loca. Tu papá me ha enviado tu primera foto vestida de borreguito.

Eres preciosa.

Eres lo más lindo que pude imaginar.

Y te amo.

Te amo bebe.


                                                           FIN

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