Capítulo 17

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LA CRUDA REALIDAD

Era más fría la sensación de tu ausencia que caminar por este lugar donde cada paso que doy, es dolor, es confusión. No puede ser dolor físico, no lo es, pero lo preferiría porque aunque han pasado tantos años, tú sigues aquí, y lo sabes.

En cada una de las letras de nuestra historia está el tiempo entre nosotros; Fue cruel, hasta injusto, pero haber estado juntos no era garantía de felicidad.

Ahora estás con él, yo estoy con ella, pero te encontré y tengo que recuperarte. Es esa la parte que no entiendo, pero que me mueve porque siento que me han inyectado de vitalidad, tengo más fuerzas, y todo por la esperanza de volver a verte y concretar esa cita que nos debemos.

Tengo miedo de tenerte tan cerca porque sé que me volveré loco. Mis manos me pedirán tocar tu piel, tu cabello. Pero por fin te eres real, no un recuerdo más. Ese es el mejor regalo. Creo que el tiempo se encargó de volvernos a juntar. Debe ser una forma de enmendar ese error que cometió porque nunca debió de habernos separado. ¿Por qué a nosotros? Éramos dos niños que estaban descubriendo un mundo nuevo de emociones y momentos. Dos niños que no sabían nada del amor, de la vida, que solo se estaban dejando llevar por la piel, por el corazón.

Ahora todo es diferente y siendo honesto, sé que ya no somos los mismos; Que tú no eres esa niña que recogí en medio de la carretera en una noche lluviosa, y que yo ya no soy ese chico del que te enamoraste; El mismo que alguna vez soñó con dedicarse a la música, que prometió sacarte de ese pueblo del cual creías ser prisionera. Te fallé en eso último. Ha sido mi más grande error.

Sabía que tenía que decirle al abuelo la verdad. Este escondite no iba a ser seguro por mucho tiempo. Iba a llegar el momento de que mis padres me encontrarían aquí pero no podía permitir que me encerraran en un colegio militar sin darme la oportunidad de redimirme, de demostrarles que podía cambiar, pero es que ellos no entienden ni mi pasión por la música, ni por los deportes, que quiero y necesito ser libre. Me asfixian hasta en la menor provocación. Quieren tener el control de toda mi vida y eso es algo que no tolero. Por lo menos en este lugar puedo ser yo mismo, respirar es un regalo que ni en mi propia casa puedo disfrutar.

El hecho de que papá esté enemistado con el abuelo por causas que desconozco es el pretexto perfecto para que pueda seguir aquí escondido, con Taylor a mi lado.

Ella me hace feliz. Es lo más hermoso que he tenido. Nunca había conocido a una chica como ella, que me ha hecho descubrir cosas nuevas de mi, disfrutar de todo eso que mis padres quieren que reprima.

- ¿Has hablado con tu padre?

La pregunta del abuelo me toma por sorpresa.

- Si. ¿Por qué?

- Porque estaba revisando el recibo de teléfono y no hay llamadas de larga distancia registradas.

- Es que prefiero llamarles del celular.

- Temes que se enoje al saber que estás aquí.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque sé que ellos no saben que estas aquí.

- Claro que lo saben.

- Ian, alguna vez tuve tu edad. Tu padre me lo hizo varias veces.

- ¿Vas a llamarlos?

- Eso es algo que tú harás tarde o temprano. No creo que quieras esconderte en este pueblo para siempre.

Fue en ese momento cuando me di cuenta que perder a Taylor era lo que más me aterraba. No me importaban mis padres, lo que pudieran decir, o hacer, iba a defender mi elección; Esa era quedarme aquí.

INSEPARABLES - 1999-Where stories live. Discover now