Capitulo 11: Es un gran niño

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Desperté un poco mareada y con muchas nauseas, seguro es por la botella de vino que me tomé anoche luego de que Justin se fuera. Estuve toda la condenada noche pensando qué mierda había hecho. ¿Había cometido un error en darle esa oportunidad a Justin? No lo sé. Lo único que quiero es no volver a salir herida ni yo ni mi hijo.

Tomé la fuerza suficiente para levantarme y ducharme - porque de verdad no podía ni levantarme- tomé una ducha muy relajante. Me puse un pantalón chandal gris de Nike con una blusa blanca de mangas tres cuarto, unas botas de dormir animal prins y me até el cabello, hoy no tenia planeado salir. Bajé para prepararle el desayuno a Jason que seguía durmiendo, tomé la cafetera y nada mas me hice un café y unas tostadas, y a Jason unos huevos con tocino y jugo de naranja exprimido que a el tanto le gusta. Me di cuenta que el teléfono tenia una luz verde parpadiante creo que significa que hay un mensaje así que tome el teléfono y apreté el botón.

—Hola mi niña, soy mamá y queria saber como estabas y cómo estaba mi niño. Noté que estabais durmiendo así que llamaré más tarde. No te preocupes. Besos, te amo.

—Oh mamá, te extraño tanto.— dije mientras dejaba el teléfono y me dirigía a la cocina.

A los cinco minutos bajó mi niño con cara de dormido y refregando sus ojitos con su mano — ¡Despertaste! Ve a la cocina que tu desayuno está listo. —le dije a mi niño que sólo me asintió.

Cuando terminó de comer y ya estaba un poco más despierto, se fue a la sala a mirar tele. Yo fui a limpiar la cocina que estaba muy sucia.

Cuando terminé escuché que tocaban el timbre y Jason que gritaba "¡La puerta!" así que salí de la cocina para ver quien era. Era Justin, el me sonrío y luego me dijo un "Hola"

—¿Qué haces aquí?— pregunté sin ganas. De verdad no quería hablar con el.

—Hola Justin ¿Cómo estás? Bien preciosa, gracias ¿Y tú?— dijo sarcástico y divertido, y no me quedó otra que dejarlo pasar. Cuando Jason lo vio su cara cambio por completo.

—¡Justin!— gritó Jason alegre y salto a sus brazos a abrazarlo — ¿Viniste a jugar conmigo?— estaba muy feliz de ver a Justin ahí. Yo me quedé mirándolos a ambos, Dios mío se veían tan tiernos.

—¡Claro, campeón!— Justin sacó algo que tenía en su espalda, lo cuál yo no había notado. Sacó un hermoso camión de juguete para Jason que inmediatamente se puso contentísimo y unas rosas para mi. Las tomé y las olí, eran preciosas.

—Gracias.—y le di una sonrisa media apagada —Jason, ¿Qué se dice?— tenía que recordarle los modales siempre.

—Gracias, Justin.— Jason no paraba de sonreír y tomó la mano de Justin para llevarlo a la sala.

Cerré la puerta y me dirigí a la cocina para poner las flores en agua. Luego volví a la sala para ver que hacían esos dos. Jason jugaba con su camión y le contaba a Justin de cuando su abuelo le regaló un auto para la navidad pasada, Justin lo miraba con cariño y muy atentamente, luego notó que yo estaba parada ahí y me miró a los ojos por unos segundos porque luego Jason me llamó: —Mami, ¿Me traes leche y galletas?— me pidió sonriendo.

—Claro cariño, emm ¿Tu quieres, Justin?— le ofrecí pero él sonrió y negó con la cabeza.

Llegué con la leche y las galletas para Jason y el estaba con Justin mirando la Tv, se lo entregué y me dijo gracias. Le acaricié el cabello y volví a la cocina.

—Eres una gran madre.— sentí que Justin llegaba a la cocina, dejé de lavar los platos que quedaron y lo miré.

—Pues... En parte fue mucha ayuda de mis padres, pero no es difícil. Es un gran niño.— no es porque soy su madre , pero estoy muy orgullosa de mi hijo.

—Si, lo sé.— miró hacia abajo, después a mi otra vez y se acercó a mi —de verdad lamento mucho perderme la vida de mi hijo.

—No te la has perdido del todo, sólo tiene cuatro años.— no fueron muchos años, pero lo hizo.

—Pero lo he hecho, y no me perderé ni uno mas, lo prometo. — se acerco aún más, pero yo no me podía alejar porque estaba contra la mesa de la cocina.

—Pero no prometas cosas que luego no cumplirás ¿Okey?— no podía confiar en él por nada en el mundo, no podía pretender que no se volverá a ir si una vez lo hizo —Si te fuiste una vez, podrás hacerlo muchas veces más.— le dije así sin mas, el sólo me miro dolido.

—Se que no confías en mi, y lo entiendo _______, pero... yo vine aquí para estar con mi hijo y contigo. Nena, siempre han sido mi familia pero yo tuve la mala suerte y la idiotez de no darme cuenta hasta ahora. Pero te prometo que estas semanas te demostraré que es lo que mas quiero en este mundo.— me cogió la mano y me miró directamente a los ojos. Yo me solté y lo miré bien a los ojos.

—Como dije, eso espero.— estaba muy seria. Él se rió y yo lo miré confundida —¿De qué te ríes? ¿Tengo cara de payaso?

—No te sale hacerte enfadada conmigo ______, te conozco.— se acercó más a mi.

—Las personas cambian.— estaba un poco agitada por tanta cercanía, estaba demasiado cerca de mi.

—Tú no has cambiado nada, lo sé. Todavía te pones botas de dormir para andar en casa... Y cada vez que te enojas o te quieres hacer la seria primero levantas una ceja y luego la bajas... Y cuando lavas los platos tienen que estar perfectos o si no los lavas otra vez... que cuando estas nerviosa te comes las uñas o te muerdes el labio.— tomó mi mano y mis uñas estaban todas mordisqueadas — Que nunca tiendes la cama porque te olvidas... o que te sonrojas con sólo un halago o una cercanía.— y se acercó aún más casi su frente choca con la mía.

Mi propio cuento de hadas《Justin&Tu》Where stories live. Discover now