Parte 9

2.2K 291 42

*


Eran principios de Julio, el cuatro para ser exactos y estaban en la avenida principal observando el desfile, Steve todo momento sujetando cerca a Tony, ambos emocionados admirando los globos gigantes, la banda y todos los disfraces a su alrededor con colores patrióticos.

—¿Quieres un hot-dog?—preguntó Steve mientras sacaba su billetera ya que ya era hora de comer.

—Prefiero una hamburguesa con queso—le respondió Tony, Rogers bufó, ya sabia eso pero no había ningún lugar cerca que vendiera hamburguesas.

—¿En serio la quieres?—preguntó con esperanza de que el pequeño dijera que no y que comería lo que el otro le comprara, pero era Stark.

—Sip—dijo asintiendo una sola vez, Steve suspiró rendido y se agachó para estar a la altura del menor, había mucha gente a su alrededor.

—Ok vas a quedarte aquí, correré a buscar tu hamburguesa y regreso rápido ¿ok?—Tony asintió mientras Steve lo tomaba de los hombros, no le gustaba dejarlo solo, aunque fuera por un rato pequeño—¿sabes qué hacer si te habla un extraño?

—Si no lo conozco no menciono ni una palabra.

—Ok, ¿y si hay un temblor?

—Me alejo de los cristales—dijo mirando hacia un costado fastidiado por las instrucciones que conocía más que la palma de su mano y siguió hablando antes que el rubio dijera otra cosa—y si hay una tormenta eléctrica me alejo de los árboles, si hay un ataque terrorista me pongo pecho tierra, si viene un tsunami corro a lo más alto, si hay un ataque zombi corro por mi vida y si...

—Ok ya entendí, me escuchas siempre, me alegra aunque te quieras hacer el gracioso.—le dio un beso en la frente y se puso de pie, mirando bien el lugar donde estaban.—Ok no tardo te lo prometo—Tony solo le asintió y volteo a ver el desfile.

Steve se puso en marcha a buscar las hamburguesas, porque al final también se compraría un par para él, estaba hambriento.

Tony por su parte se quedó en su lugar sin problema, la gente a su alrededor lo ignoraba y el a todos también, le gustaba ver los globos enormes, los bailarines, los hombres gigantes saludándolo desde la altura, reía bastante entretenido, pero después de unos cinco minutos se aburrió, dio vuelta esperando que Steve llegara pero no lo vio por ningún lado, además no es que pudiera ver mucho ya que era bastante bajo comparado con todos a su alrededor.

Caminó entre la gente hasta topar con la pared de un edificio, se recargó ahí, había menos gente en esa parte de la calle, todos estaban en la orilla de la banqueta observando, él se sentó poniendo sus codos en sus rodillas y con sus manos sosteniendo su cabeza.

El bullicio del desfile y de la gente taladraba en sus oídos, casi dándole dolor de cabeza, por un momento pensó que mejor se hubieran quedado en casa viendo películas, pero era cumpleaños del rubio y el quiso ver el desfile, al principio Tony se emocionó como todo niño, pero después pensó que prefería estar a solas con el otro y ni el mismo entendía porque.

Un ruido llamó la atención del menor quien volteo su cabeza, al lado del edificio había un callejón, estaba oscuro y parecía estar solo pero no lo estaba, diviso un par de personas casi al fondo, y la curiosidad le ganó y gateó metiéndose un poco en el callejón, escondiéndose detrás de unos botes de basura, observando la escena.

Dos personas besándose, y no era algo que él no conociera, pero hacían sonidos que el desconocía, y que le llamaron mucho la atención, sus ojos se abrieron al ver como uno de los hombres sacaba su lengua y la pasaba por los labios del otro, mientras el otro hombre cerraba los ojos y después abría su boca para sacar su lengua y juntarla con la del otro, luego sus bocas abiertas se unían y sus lenguas se perdían en la boca del otro.

Más tuyo que mío. [TERMINADA]¡Lee esta historia GRATIS!