❝ Charlajos.❞

— Devon

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— Devon.

Pude sentir hasta aquí la sonrisa de Peeta y de Johanna. — "Ellos deben creérselo" —dice ella, mientras cita lo que me dijo días atrás cuando peleamos con los cuchillos de aquella forma tan real. —Hasta yo me lo creí.

Devon exhalo una risa. Katniss me miro, como buscando mí aprobación, pero deje que ella sola decidiera, se tomo un pequeño tiempo, hasta que miro a Devon y le dijo. — Es bueno tenerte de vuelta.

El ambiente se relajo, y por un minuto todo lo que pudimos sentir era la felicidad inundando nuestro ambiente, y se sintió bien, como un breve descanso de nuestro alrededor. Me aproxime y lo abrace, el también me abrazo a mí. — Casi comienzo a odiarte. —le digo en su oído, siento su sonrisa.

— Debía verse real. —Dice, mientras nos separamos de vuelta. — Lamento si soy una carga más.

Katniss niega con la cabeza.— Está bien. —le dice. —Eres bueno con el hacha, y salvaste a la damisela. —dice, mientras mira a Peeta.

Todos estallamos en risa, ante el mohín de Peeta y el rubor en sus mejillas. — Me alegro que estés de vuelta. —le digo mientras lo abrazo por la cintura y comenzamos a caminar.

El me sonríe y besa mi sien. —También me alegra estar de vuelta, no tienes ni idea de lo insoportable que eran. —me dice, mientras soltamos suavemente nuestro agarre.

Johanna vuelve su cabeza para mirarnos. — Creo que si tiene una idea, Gloss era su ex. —dice burlona, mientras yo le lanzo una mirada mortífera.

—Oh, por supuesto. —dice con una sonrisa en sus labios, pero la sonrisa no toca sus ojos, y la mía tampoco, puesto que, a pesar de que Gloss era un maldito odioso, no pensaba concretamente que merecía morir mucho menos de aquella manera.

Todos caminamos hacia la playa de las doce, que habíamos marcado que era segura, o al menos, nos iba a proporcionar unas horas de tranquilidad

— ¿Doce en punto, verdad? —pregunta Peeta. —La cola de la cornucopia apunta a las doce.

— Eso fue antes de que nos dieran vueltas. —dice Devon.

— Yo estaba juzgando por el sol. —Dice Finnick.

— El sol solo te dice que son alrededor de las cuatro, Finn. —le contesto yo.

— Debe de ser después de las cuatro si la niebla ha parado. —dice Johanna.

― A no ser que la cortaran cuando nos dieron vueltas. ― Dice Beetee. ― Creo que se lo que Nova quiere decir, saber la hora no quiere decir que sepas necesariamente donde están las cuatro en el reloj. Tal vez tengas una idea general de la dirección. A no ser que consideres que quizás hayan cambiado también el circulo externo de la selva.

Nightmares ➽ Finnick Odair. [#1]¡Lee esta historia GRATIS!