GRETA

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—¿Pa?
Despierto como si hubiese pasado un largo sueño, pero un dolor en el pecho me invadía. No dejándome respirar bien, me sentía ahogada sin entender que sucedió solo veía a mi padre que muchos años estuve esperando. Me caían lágrimas sin poder aguantar, sentía desvanecerme y el solo sonreía y lloraba al mismo tiempo. Presionaba mi pecho con fuerza, pensaba era eso el dolor, pero aun así lo sentía más profundo mientras veía un hombre con cuchillos acercarse. Era el mismo que hace un tiempo, cuando un hombre me dijo que mi padre se había ido de viaje y me cuidaría. Me comentó que si tenía alguien esperando me escapara.
—Todo estará bien hija, ya estaremos juntos de nuevo —me dice en el instante que mis ojos se nublan—, me duele el pecho pa —le digo quejándome.
—Te quiero mucho amor. —Me toma con una mano el rostro y siento que me duermo en ella.
—Yo mucho más —respondo rindiéndome a mis sensaciones de dejarme dormir.

El lago de los recuerdos¡Lee esta historia GRATIS!