Miro hacia mi alrededor  buscando el control remoto de mi televisor, cuando lo encuentro no dudo en tomarlo y presionar el botón de apagado. Logro captar la atención de Marlon quien me observa confundido, en una de sus manos sostiene una palomita de maíz. Subo una ceja y luego me cruzo de brazos, no me atrevo a decir nada y espero que él me de una explicación. Sin embargo mi ex amigo tira la palomita en su boca y mastica esta como si fuera la mejor delicia del mundo.  

— Iba en la doceava razón —Marlon señala pantalla.

Achico los ojos. 

— ¿Qué significa esto? 

Deja el bol de palomitas en la mesa de centro y se acomoda correctamente en mi sofá. Uno de sus brazos descansa en el espaldar de este. 

— Termine de ver tu serie Netflix. 

— ¡No me refiero a eso! ¡¿Qué haces en mi casa?!

Antes de que pueda oír su respuesta, escucho unos pasos desde la cocina. Veo entrar a mi madre a la habitación, ella sostiene una bandeja con algunos emparedados. 

 — Michi, qué bueno que ya regresaste. Marlon nos acompañó toda la mañana, estaba comentándole que hace muchos días no lo veía por aquí. 

— Ella ya no ha tenido mucho tiempo para mí —Marlon hace un puchero ridículo.

Quiero arrojarle el control remoto en la cara. Me contengo, primero debo  sacar a mi madre de la zona de guerra.

— ¿Y eso por qué?  —mamá le ofrece un bocadillo y él lo recibe gustoso. 

El emparedado pasa por su garganta antes de hablar. —Bueno, ella ya tiene con quien pasar sus tardes. 

Uno de los trozos de pollo vuela del bocadillo y cae en mi sofá. La mirada de mamá se posa en mí. 

— ¿Ya tienes noviecito? —pregunta emocionada—. ¿Acaso mi pequeña ya recibió su primer beso? —su boca se abre en una gran "O" , por otro lado mis mejillas se sienten calientes. 

Suelto un pequeño gruñido. Marlon parece incomodarse un poco por la pregunta de mi madre, comprendo que él se siente algo culpable. Entonces empiezo a recordar aquel beso que nos dimos. Descubro que me hubiera encantado estar al menos un poco consciente, no se sintió nada real. 

—  Efectivamente — afirmo moviendo la cabeza de arriba hacia abajo— , tengo un novio mam...

Antes de que pueda terminar mi oración, mamá está corriendo para envolverme en un gran abrazo. 

— ¡Mi pequeña bebe! ¡Esto merece un brindis! — siento unas fuertes palmadas en mi espalda, sobre el hombro de mi madre veo a Marlon levantar su refresco y dirigirlo en mi dirección. Me guiña un ojo y detecto sarcasmo en su "muestra" de alegría. El abrazo de mi madre termina con una caricia en la mejilla y sus ojos enrojecidos. Luego, y sin decir una palabra más, se dirige a la cocina canturreando una canción ochentera.

— Vaya, tiene mejor voz que tú — comenta Marlon— . ¿Me permites? — pregunta tratando de acercarse  a la Tv para reanudar la serie que no lo dejé terminar.

Un poco harta y frustrada por su actitud, decido hablar con toda la sinceridad posible.

—  Las cosas han cambiado un poco, ¿sabes?

Toda su atención se posa en mí. Empiezo a sentirme completamente segura de lo que voy a decir. 

— ¿Cómo cuáles? ¿Ya no son bienvenido en tu casa?

WHEN SHE WAS HIS FRIEND.¡Lee esta historia GRATIS!