Capítulo 21: "Conexiones"

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-¡Deudas, deudas, deudas! ¡Todas son deudas! ¡No veo ni un centavo para mi!

-Tranquilo, Simon. Ya vas a ver como la nueva escuincla colombiana nos volverá a hacer ricos hasta que podamos cobrar la herencia.

-¿Lucy? ¡Si todo lo que ganamos con ella ayer ya lo gasté en la coima! ¡El silencio cuesta una fortuna!

*Horas antes...*

El oficial de policia continuó riendo.

-¡Es que debió ver su cara! -carcajeó-. ¡Habría que ser muy estúpido para enfrentarse solo a un psicópata como usted, probablemente en la mano que tiene debajo del escritorio ya tiene lista la pistola! -Simon rápidamente guardó el arma en su cajón y lo cerró.

-Por supuesto que no, oficial Jackson, pero sí debo admitir que me asusté mucho al oír su declaración.

-¡Oh, vamos, todos lo conocen! Nadie se metería con usted. Yo en verdad quiero... invertir en este negocio, o mejor dicho que usted invierta en mi. Este lugar es muy obvio y en cualquier momento podría venir alguien honesto y usted se pudriría en prisión por no decir más. ¿Está dispuesto a disponer de mi servicio?

-Por supuesto que sí ¿de cuánto estamos hablando?

Y Simon torció la cabeza con una sonrisa cínica al oír la cifra pronunciada por los labios del policía.

~•~•~

Lauren se dirigió a la cocina para preparar el almuerzo de sus compañeras.

Ninguna sabía cocinar bien ya que eran muy jovenes, pero Lauren era la que más sabía pues en su infancia trabajaba en la pizzería de su familia.

Aquí no tenía muchos recursos para cocinar pues eran muy avaros para variar su almacén.

Decidió hacer arroz con pollo. Intentaba que sus almuerzos fueran lo más abundantes posibles ya que era su última comida, luego no tenían tiempo para cenar.

Luego de un rato cocinando llegó Sinuhe, leyendo una nota de papel.

-Gelatina, gelatina, gelatina... -dijo buscando en los estantes-. ¡Gelatina! -la tomó rápidamente y cogió un recipiente para empezar a prepararla.

Era un momento incómodo, ambas estaban dentro de la cocina, dandose la espalda, cada una haciendo lo suyo.
Una vez que estuvo lista la mezcla, la colocó en el refrigerador y se marchó, olvidando la nota que leía al entrar en la cocina.

A Lauren le ganó la curiosidad, y vigilando que se haya ido, tomó el papel y lo leyó rápidamente.

«Cuidados y alimentación post-operatoria de pacientes con apendicitis...»

Arrugó la frente en señal de desconcierto.
El papel tenía marcado "gelatina" y entendió por qué Sinuhe la preparó.
Pero...
¿A quién habrían operado? y más confuso.
¿Quién le importaría a Sinuhe?

Entonces recordó el primer día que conoció a Camila.
La que había ido por ella, era una mujer, aunque no recordaba su voz.
También recordó la vez que la "madre" de la chica del sótano irrumpió en su habitación mientras estaba con Camila. Lauren había tenido que ocultarse bajo la cama, y no había podido verla y su corazón latía muy fuerte como para reconocer la voz...
Pero pensándolo bien, la mujer de la que sospechaba era la única conocida que estaba lo suficientemente insana para hacer esa clase de cosas.

-¡¿Qué haces con ésto?! -le quitó a Lauren el papel de las manos.

-Yo... lo siento, no sabía que era suyo, simplemente lo encontré ahí.

-¿Y no te han enseñado a no tocar lo que no es tuyo en tu hogar?

*-¿Y a tí no te enseñaron a no guardar niñas en el sótano?*
-Supongo que no pudieron, pues ustedes me han alejado de mi familia ¿Lo recuerda? -Se puso firme, haciendo más notable la diferencia de altura con Sinuhe, pues la joven era más alta-. Con permiso, tengo que cocinar.

-Como te vea otra vez tocando mis cosas..-tomó firmamente el papel y se marchó.

Mientras cocinaba, seguía con la mente dando vueltas entre la conexión de esa infernal mujer y la dulce e inocente chica que vivía bajo sus pies.
¿Será que era su hija de verdad? Estaba la posibilidad de que no lo fuera, y se preguntó si no tendría Sinuhe también a su bebé. La idea la hizo temblar de rabia e impotencia.

Llegó la hora del almuerzo. Las chicas se sentaron y Lauren les repartía su ración.
Ella siempre había sido madura para su edad, y acostumbraba tomar el rol materno en sus grupos.
Cuando todas ya tenían su comida, empezaron a hablar.

-¿Alguien sabe que ha pasado con Amanda y Ariana? No las he visto -preguntó Dinah.

-Amanda escapó, estoy segura, pero no tengo idea de cómo estará. Ella era hija de Simon.

Las chicas se asombraron al oír eso.

-Es una bestia ¿cómo pudo hacerle ésto a su propia hija?

-Él es capaz de todo, no sé por qué te asombra.

Mientras platicaban, Lauren se percató de la nueva chica.

-Lucy... -llamó y las demás chicas dirigieron su mirada hacia ella-. Sé que te debes sentir horrible, pero igual tienes que comer. Necesitas fuerzas...

-¡No quiero comer, quiero morirme! -lloró.

-¿Qué ocurre aquí? -ingresó Sinuhe por la puerta trasera-. Argh, déjenla, solita rogará luego por un trozo de pan viejo del hambre que tendrá. Más para mí -tomó su plato y se lo llevó saliendo otra vez por la puerta trasera.

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-¡Está delicioso! -exclamó Camila comiendo rápidamente la comida que le trajo su madre, quien le sonreía.
Aunque en el fondo enfurecía porque nunca había reaccionado así al comer sus platillos, sólo se emocionaba así cuando traía pizza, o la comida que preparaba Lauren.

-Lo sé, cariño. Mami cocina delicioso.

~•~•~•~

-...¡Pero deben esforzarse más! -el señor Jauregui golpeó la mesa del detective-. ¡Mi hija está viva, y está más cerca de lo que creíamos! ¡¿Qué mas prueba quiere?! -tomó el beanie con su nombre y volvió a mostrarselo.

-Señor Jauregui, entiendo que luego se tanto tiempo sin noticias de Lauren, el que usted haya encontrado eso lo haya puesto tan sobresaltado. Pero es una pista muy sencilla y no podemos hacer hipótesis de su paradero sólo por el gorro.

-¡A ese gorro lo tenía una chica de la misma edad de Lauren! eso puede decir algo.

-Sr. Jauregui, todas las pistas serán tomadas en cuenta. Por lo pronto le pedimos que mantenga la paciencia y nos deje hacer nuestro trabajo.

Michael bajó la mirada, impotente.

-Está bien, oficial Jackson. Confío en ustedes.

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¡Buen día, tarde y noche mis preciosos lectores!
Aviso que no soy de actualizar seguido pero lo haré, cuenten con ello.

Pd: les recomiendo que lean "la trist istoria de mi puta bida" que está en mis listas de lecturas (LEANLAS YAAAA).
Narra con un humor patético la historia de nuestras vidas con mi prima. Es un asco, intencionalemente, con todo el amor.

Hasta luego <3
Yo.

Ojos Alegría (La chica del sótano) - Camren.¡Lee esta historia GRATIS!