Capitulo 11

5.2K 191 13

- ¿QUE? ¿Porqué? Me dijiste que vendrían.

- No es cierto, yo NUNCA dije que vendrían tu los metiste mas no yo - sonrió y ella se dio cuenta que había metido la pata.

- Yo no pasaré dos días sola contigo.

- Pues si pretendes que maneje por más de una hora y media solo porque la niña caprichosa quiere devolverse, estás loca.

- Pues... - estaba corralada - me iré sola - el solo rió fuerte y sonoro.

¿Qué? - Pregunto divertido y volvió a reír - Buena suerte - y agarro sus cosas para irse a armar la tienda donde iban a dormir, sabiendo que ella no se movería de ahí más que para resignarse.

*****Al rato*****

- ¿Me ayudas? - pregunto él, que a pesar de ser de noche estaba cansado por el calor y ella sentada tomando agua fría. Ella vio un tubo entre los pies de Justin y la idea más perversa que se le pudo ocurrir le paso por la mente.

- Claro - sonrió hipócritamente, fue hasta donde él y se le puso en frente y actuó. Piso con todas las ganas el tubo que estaba entre sus piernas haciendo que uno de sus extremos le pegara en su parte íntima, ¡Auch! Fue lo que se escuchó de él antes de poner sus manos en su parte 'afectada' - ¿Te dolió?- preguntó con ironía y fue a sentarse.

- Créeme que si no tengo hijos por tu culpa lo pagarás - dijo un poco mejor, parece como si en lugar de darle 'allí' le hubiera dado en el estómago hasta dejarlo sin aire.

- ¿A sí? ¿Cómo? - Preguntó desafiando, iba a responder pero como siempre algo los interrumpió, y esta vez nada normal, se escucharon unos disparos muy cerca, ambos se asustaron. - ¿Qué fue eso? - dijo ella abrazándolo por miedo.

- No lo sé pero tenemos que irnos, vamos hasta el auto - fueron juntos hasta el auto, dejando todo allí, pero era preferible dejar cosas materiales allí, que dejar su vida allí.

El manejo por 40 minutos iba 110 km podría estrellarse y no quedar vivos pero valía la pena arriesgarse, vio por el retrovisor que una moto iba detrás de ellos y aceleró a 150 hasta pensar que los había perdido de vista.

Llegaron a casa de ella, se bajo y entro, vio las luces encendidas de la sala y cuando entro vio una nota arrugada en el suelo, la recogió y la leyó 'Enana estamos en casa de Ryan, regresamos en la mañana. Cuídate'

Se le hacía raro, las luces y la nota, estaba comenzando a temer, subió a su cuarto y abrió la puerta la luz estaba apagada le dio más miedo aun, iba a dar otro paso pero sintió que alguien por detrás le tapo la boca, ahora si estaba en serios problemas.

- Si no gritas prometo no matarte - Woow gran consuelo - ¿No gritarás? - negué con la cabeza pero apenas me soltó, grite.

- AUXILI...... - no grité más porque me tapo la boca.

- Eres una gatita mala, ahora te tendré que amarrar a una silla.

Dicho y hecho lo hizo me amarro a una silla y me puso un pañuelo en la boca, solo me miraba sentado en la cama, encendió la luz y pude ver ese chico, ¡Dios! No pasaba de 20 años.

-Vaya estas mejor de lo que pensé - y se acercó a mi - Estas sin estrenar ¿cierto? - pregunto subiendo su mano por mi pierna y como no le respondía me agarró fuerte de la cara - ¿Cierto? - Replicó y le escupí en la cara - A mi me respetas - y me dio una bofetada, hasta marcar sus dedos en mi rápidamente, me quito la mordaza para poder hablar.

- ¿Cómo exiges respeto, si me amarras aquí? Eres un poco hombre por ponerte con una mujer ¿Por qué no me sueltas? Juro dejarte en tu lugar como lo mereces hasta que me pidas que te mate, ya lo dije, no vales nada, hasta un homosexual vale más que tu - me descargué y creo que no fue buena idea, nuevamente me dio una bofetada, pero esta vez hasta sacarme sangre del labio inferior.

- ¿Un poco hombre? Eso lo veremos - dijo eso y temí por mi vida, me desamarró de la silla hasta tirarme en la cama de la forma más brusca que pudo, se puso encima de mí, me empezó a besar el cuello con desenfreno, iba a gritar pero luego me beso fuerte, bajo otra vez a mi cuello no podía gritar, era mejor que dejara pasar lo que iba a pasar para que todo terminara de una vez, rompió mi blusa hasta despedazarla para dejarme en brassier.

- Suéltala imbécil - me lo quito de encima - ¿Por qué no te pones con un hombre? - le pego en el ojo, el tipo cayó al suelo y Justin se le tiro encima, pero veía que Justin también recibía golpes de él y le gritaba que parara, hasta que el tipo se rindió y Justin lo sacó, cuando regresó me abrazó, ahora si le debía la vida.

- Gracias - le dije con un hilo de voz, lo mire y su ojo estaba morado y tenía el labio partido, busque el botiquín y me acerque a él, con un algodón bañado en alcohol lo acerqué a su labio y él se quejó.

- ¡Auch! - volvió a quejarse.

- Ya tranquilo - nos quedamos mirando a los ojos, luego lo abracé un rato y me separé, quedando muy cerca, el miró mis labios y yo los suyos inevitablemente.

Tomo mi mentón y me besó lento, nuestras lenguas jugaban un papel fundamental, me fue recostando en la cama hasta el estar encima de mí, sin aplastarme, poso sus manos en mi cintura, me seguía besando yo solo coloque mis manos detrás de su cuello, poco a poco le fui desabrochando la camisa hasta quitársela, acaricie su esculpido abdomen, mientras aun nos besábamos, desabrochó mi pantalón y se separó de mi para mirarme a los ojos.

- ¿Estás segura?- Luego no podré... - lo besé en señal de 'si lo estoy' y el sonrió en mis labios, me desabrocho el pantalón mientras me besaba hasta quitármelo y dejarlo en cualquier parte de la habitación, volvió a mis labios, estaban rojos e hinchados, bajo hasta mi cuello besándolo y dejando rastros de besos por ahí, siguió hasta estar en mis pechos los besó por encima volvió a mis labios mientras desabrochaba mi brassier, lo hizo y también lo tiro, vio mis pechos y no dudo en tomar uno y llevárselo a la boca mientras el otro era masajeado con su mano, yo solo gemía excitada, mientras él lo hacía cada vez mejor, gritaba mas y mas, di un giro, tomando yo el control, desabroche su pantalón hasta quitárselo quedando en bóxers, bese su cuello y sé que amo eso porque me apretó mas contra su cuerpo, baje hasta su pecho lo bese dejando una línea de besos hasta llegar al final de su abdomen, el me subió y me besó, pensaba que me iba a quitar la ropa interior, pero la arrancó rompiéndola, tomo mi cintura y me penetró, gemí muy fuerte, el se movía y volvía a gemir pero me besaba para ahogar los gemidos, mientras yo solo lo apretaba de los hombros de la excitación, pero era igual, gemía en sus labios, algo que él le gustaba porque lo hacía más rápido, entre besos y gemidos ambos llegamos al clímax, estábamos cansados, salí de él y lo bese dejándome caer en su pecho.

- Woow eres asombrosa - dijo besándome y abrazándome por la cintura.

- Gracias - dije apenada, era mi primera vez.

Go Away-Justin Bieber y tu.¡Lee esta historia GRATIS!