"escondido"

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Como es posible, es que acaso no pueden entender lo que es un simple antojo, ¡pero no!, he llamado a los chicos toda la mañana, puedo entender que tengan problemas en la escuela con mi desaparición pero de hay a ignorar mis llamadas es el colmo, no puede ser tan difícil conseguir una chimichangas a las 8 de la mañana, digo ya todo el mundo está despierto, supongo yo, por otro lado a Wade no lo he visto aun, pero sé que está cerca nunca falta nada en el departamento y la primera noche que dormí "solo" en la cama, me di cuenta en la mañana alado mío estaba desordenado y cálido, pero al menos sé que está cerca y eso me reconforta, bueno ya tengo12 semanas de gestación.

El timbre de la puerta sonó y Peter bajo del techo de la sala donde había caminado gran parte de lo que iba de mañana esperando a que alguien se dignara a aparecer en el apartamento, ya le habían dicho que hacer eso era malo, pero no podía dejar tan fácil esa maña. Claro que guardaba la esperanza de que aquella persona allá traído las chimichangas, si no conocerían a alguien embarazado, enojado y con mucha fuerza.

Al abrir la puerta se encontraba se encontró con San que traía una bolsa de papel marón de comida rápida y obviamente llena, Peter se la arranco de las manos sin perder tiempo ignorando a por completo a San, dejando a su amigo aun en la puerta paralizado por la acciónsin terminar de entender que es lo que había pasado a su alrededor, mientras Peter sin dudar la abrió la bolsa para mirar su contenido con cierta emoción.

- ¿Qué es esto? – pregunto Peter extrañado al ver que no era lo que había pedido.

- Un burrito de jalapeño comida mejicana, es que no encontré la chimi... no sé qué cosa.

- Son chimichangas y yo pedí eso porque es de lo que tengo antojo, no de lo que conseguiste del puesto de la esquina y no te atrevas a negarlo.

San no respondió de inmediato, pues era verdad no se había molestado en lo más mínimo en buscar lo que había pedido su amigo, simplemente se apareció con lo primero que encontró de camino hasta el departamento y que agradeciera que había llegado con algo porque si no encontraba nada, con eso hubiera llegado, y con más suerte corrió Peter pues seguía siendo comida mejicana.

- ¿Cómo puedes pensar eso de mí araña? – dijo como si de verdad estuviera ofendido – estuve buscando un lugar durante mucho tiempo donde pudiera encontrar lo que me pediste.

- ¿Cómo te atreves a mentirme? Dijo con los ojos llorosos las hormonas hacían estragos con su humor – hay un buen local a menos de 10 minutos de aquí, Wade se ubicó aquí por ese local.

- Ya cálmate un poco Peter – dijo San algo arrepentido –no fue mi intención.

- Bien, como quieras, si no vas tu yo mismo conseguiré las chimichangas.

- Pero Peter ya se empieza a notar el embarazo, pondrías en peligro al bebe, tres meses no pasan en vano.

- Uno de los suéter de Wade la tapara no es muy grande – dijo llegando a la puerta – y considera que si me pasa algo es tu culpa, por no haber traído las chimichangas.

- ¿Por qué tanto problema con la comida? – grito San pero solo fue ignorado.

Sin decir más tomo su cartera y se fue, iría caminando después de todo estaba falto de ejercicios y no podía salir mucho sin llamar la atención, a la vista de los demás que deambulaban de la calle dirían que es un hombre rellenito así que no importaba mucho, no llamaba la atención en lo absoluto.

Camino sin detenerse sintiendo como era seguido de cerca en todo momento, pero como su instinto arácnido no se activaba siguió caminando como si nada pasara, después de todo podría ser Wade quien lo estuviera siguiendo , pero ese simple hecho era molesto lo hacía sentir extraño.

Hasta el final¡Lee esta historia GRATIS!