Epílogo

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2 años después

—Destiny por favor, ven aquí —digo cansada. Se sube en los sofás de color morado y plata y empieza a saltar. Con tan solo dos años, esta niña tiene tanta energía que podría tumbarme.

—Cariño, hazle caso a mamá —William, con su pelo recién lavado, camisa blanca, pantalones oscuros, sale con la corbata nueva color verde claro que le compramos hace una semana. Me la tiende, y yo con una sonrisa, se la pongo. Cuando termino, me regala una bonita sonrisa y me besa en la frente. Han pasado dos años, y sigo amandolo, como el primer día.

Cuando vine a vivir con él, al principio todo era extraño. Pañales, lloros por las noches, biberones, y volvemos a empezar. William y yo empezamos a estar alejados, él tenía que estudiar, teníamos 18 y 20 años, y Destiny no nos hacía el trabajo fácil. Pero, cuando cumplió dos meses y medio, las cosas cambiaron. Empezamos a empezar más tiempo en familia, cuando antes nunca lo hacíamos. Y empezamos a pasar tiempo en pareja, que nos hacía falta, y mucha. Muchas veces, nos hemos ido de vacaciones juntos, solos. Y siempre hemos fortalecido más la pareja con eso.

Destiny al fin se acerca a mí, y vamos al cuarto de baño. Peino su precioso pelo rubio rizado. Le hago dos trenzas y luego las junto. Me mira. Tiene los ojos color azul de su padre.

Cuando termino de peinarla, me coloco mi vestido color morado y negro. Hoy tenemos boda.

La boda es, de Louis y Danna. Después de pensarlo, se decidieron.
William trabaja en un hospital, y yo, estoy estudiando, Filología inglesa, como quería. Destiny sigue siendo pequeña, pero ya tiene una fortaleza muy grande.

Salimos del piso, y nos disponemos a ir al salón de bodas, donde se casarán. William dejó la moto, y se compró un coche de color negro propio. Me costó convencerlo, pero finalmente, aceptó. Nos montamos en él, no sin antes abrocharle a Destiny el cinturón.

Llegamos en 20 minutos al salón. Está lleno de hierba de color verde pistacho, hay un bonito puente, y transmite mucha paz. Cuando entramos al sitio donde tiene lugar la ceremonia, Louis ya está en el altar, mordiéndose las uñas. Nos sentamos en el sexto banco, junto a Zayn y Gigi, su novia.

—Destiny, estás preciosa —le dice él a mi hija. —Tú también tía —me da un beso en la mejilla. Luego, Gigi y yo nos damos dos.

—¿Qué se dice Destiny? —pregunta William.

—Gracias Zayn —ella le sonríe. En ese momento, veo llegar a Alli, junto a su novio, Jeff. Me levanto, y voy a abrazar a mi hermana.

—¿Cómo estás preciosa? —le digo separándome de ella y mirando sus bonitos ojos color verde.

—Está todo bien Carla —me acerco a Jeff, y le doy dos besos.

—Me alegro de verte —me dice él.

—Igualmente Jeff.

Pasan unos quince minutos, y Danna entra en el lugar. Su vestido, el cual eligió hace seis meses, es blanco, palabra de honor, y ajustado al cuerpo. Está preciosa con ese semirrecogido. Estoy segura de que Louis está pensando lo mismo, porque la mira embobado. La ceremonia es preciosa, y ellos no paran de mirarse enamorados. En el momento del sí quiero, los miembros de la boda empezamos a tirarles arroz.

Riley y Harry, miran embobados la boda. Ella, está esperando un bebé. Pero eso no lo sabe a penas nadie. Al final, ellos acabaron juntos, como debía ser, como tenía que ser.

Se acercan a mí cuando Riley nos ve. Ella coge a Destiny, le da un abrazo.

—¿Qué tal está todo? —pregunta ella. Le señalo a William con la mirada, y después a mi hija, que le está dando un beso en la mejilla a Liam.

—No podría estar todo mejor, todo es... Perfecto —me da un abrazo. Ella es Riley, mi Riley, y su pequeña Riley. Estoy segura de que será una niña preciosa. Como siempre ha querido ella.

—Carly, ¿podemos dar un paseo? Riley, llévate a Destiny por favor —mi amiga le sonríe, y yo me voy con William a dar un paseo. Entrelazamos las manos, y seguimos caminando. De vez en cuando me mira, y yo le respondo con otra mirada de esas que dicen te quiero. 

—¿Te pasa algo amor? —él respira hondo, y después, nos paramos. Me coge ahora las dos manos, sonríe, y me acaricia una mejilla.

—Todo es casi perfecto. Pero, solo, quiero una cosa para que sea del todo perfecto —se apoya en una rodilla y la otra la levanta. Saca un pequeño estuche color rojo de su bolsillo. —¿Quieres hacerme más feliz aún, compartiendo nuestras vidas, no solo en una pequeña niña, si no también casándote conmigo? —siendo incapaz de decir nada, le abrazo, y con eso le doy a entender que sí. Él empieza a reír, y yo me siento muy feliz.

—¿Le falta algo a este final para que sea más perfecto? —susurro mirando esos ojos azules, intensos, preciosos.

—No Carly. Todo es perfecto. Todo es perfecto porque decidiste quedarte a mi lado.


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Y... Este es el final del todo. Siento las espera, de verdad, pero, solo puedo decir que William está inspirado en un personaje real, y no me sentía con fuerzas para escribir, ya que yo ahora tengo pareja, y me encontraba en una situación algo... Difícil.

Bueno, me callo un mes. Solo deciros que os paséis por mi nueva novela, que no me dejéis de seguir, que os quiero mucho guapuras, y que gracias por hacer de esta novela algo más grande.

Kisses :)

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