32. Vida perfecta {1615 palabras}

Resumen: OS sin resumen

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Narrador omnisciente


Niall deja caer su mochila en en suelo de la sala de estar. Es acogedora. Todo en el sitio le resulta extraño e inusual, simplemente porque él no está acostumbrado a esa realidad. Paredes altas, pintadas de color blanco, adornadas con miles de cuadros; una chimenea de ladrillo adornada con más fotos y una estatua de madera; un gran sofá color verde, y una mesita en el centro, con un florero que luce reluciente y brillante, como si todo acabara de ser limpiado. Quizás exagera. Quizás no se aleja mucho de su realidad, porque la casa de por sí luce de las viejas pero bien mantenidas, y, sin dudar, de esas que solo las personas ricas tienen, al igual que él, teniendo como única diferencia que su casa es más moderna y la de Harry... Vieja pero con ese ambiente de ser familiar.

Algo que la suya, en definitiva, no tiene.

Siente envidia. Tomando una de las fotos encima de la chimenea, siente envidia al ver a su compañero de trabajo sonreír sin falsedad, siendo abrazado por dos hombres y dos mujeres que él no tiene ni la menor idea de quienes son.

"Siéntate aquí, Niall. Traeré mi computadora, no tardo"

Ve como el chico sale corriendo, y le escucha decir algunas palabras a, seguramente, una de las criadas que tienen. Debe ser así. Los dos provienen de una escuela particular, así que no le sorprende que tenga a gente trabajando para él, pero el tono que usa... Es como si fuera amoroso. Amable. Eso le impresiona. Él apenas le manda una mirada a su sirvienta, y cuando hace algo mal, le pide a su madre que la despida.

Está en shock porque para los demás, Harry y él tienen la misma situación económica, pero distintas formas de ver la vida.

Ni siquiera conoce quién es el verdadero Harry Styles.

"Vale, ya volví" Ve al rizado entrar, regalandole una sonrisa, y sentándose al lado suyo "Estuve pensando en que podríamos basar nuestro ensayo en la segunda guerra mundial. Es fácil, o eso creo. Por lo menos, cuando la vimos hace unos años, me resultó fácil. O quizás podríamos..."

Pierde el hilo de la conversación, observando al chico hablar, sin escucharlo. Mira como los dedos de Harry teclean cosas en el computador, seguramente buscando lo que habla, pero él se ha mantenido callado porque no sabe qué decir.

Viéndolo, en la sala de estar de su casa, preocupado del trabajo y entusiasmado, sin un rostro aburrido por estar haciendo un ensayo con él, Niall se siente avergonzado.

Avergonzado porque creía que Harry era arrogante, al igual que él, a diferencia de que el castaño tenía una sola cosa por la que sentirse orgulloso; su inteligencia.

Sí. Harry es un nerd. El primero de la escuela, y se atreve a decir que quizás de la ciudad, porque sus notas siempre fueron y han sido perfectas, nada comparadas a las de él, insuficientes, y teniendo como único talento atraer chicas y amigos idiotas que se interesan por su dinero.

Está avergonzado porque, esa misma mañana, cuando su profesor de historia les dijo que debían realizar un ensayo en parejas de cualquier acontecimiento histórico, sus amigos y él se burlaron de Harry una vez que este se había ido, luego de preguntarle si quería ir a su casa para realizar de inmediato el ensayo y no atrasarse.

Es obvio que el pobre nunca ha tenido sexo y te quiere allí, Niall. Eso dijeron. Añadieron cosas como Se le nota lo gay a kilómetros y ¿Crees que podría perder un poco de su orgullo al hacerte una mamada?, cosas estúpidas, cosas de las que se arrepiente haberse reído, porque se nota que Harry solo está siendo amable con él al invitarlo a su casa y hacer el trabajo más rápido.

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