34

121K 6.2K 383

Aliso el vestido y me paro enfrente del espejo, hoy voy a tener mi primera cita con Dylan y estoy muy nerviosa. Cojo mi bolso y bajo rápidamente las escaleras, cojo las llaves del coche pero mi madre me detiene antes de que pueda abrir la puerta de la calle.

-¿Dónde vas?

-¿No te lo he dicho? -miro nerviosa a mi alrededor-, he quedado con Harper y unos amigos.

-¿Qué vais a hacer? -cruza sus brazos.

Odio cuando se pone en modo detective conmigo.

-Vamos a tomar algo y a dar una vuelta.

-Vuelve pronto.

Asiento y salgo rápidamente por la puerta, el coche de Dylan me espera en la entrada. Subo intentando que no me vean desde la ventana y le pido a Dylan que arranque el coche.

-¿Dónde tienes pensado llevarme?

Él me mira confuso y ríe.

-No había pensado en ningún lugar, había pensado llevarte a comer algo y a mi piso -me mira y alza las cejas-, ya sabes.

Golpeo su brazo y empiezo a reír.

-Venga dímelo.

-Es una sorpresa.

Enciende la radio y empieza a cantar, se ha arreglado con unos jeans negros, una camisa azul y una chaqueta vaquera del mismo tono que la camisa. Para enfrente de un bar y baja del coche mientras que yo permanezco dentro de él.

- ¿No bajas? -pregunta asomando la cabeza por la ventanilla.

- Creo que me he arreglado demasiado.

Dylan niega con la cabeza y me ayuda a bajar del coche.

-Estás genial, pero te falta algo.

Abre el maletero, saca un par de sombreros y dos pares de botas, los miro sorprendida y le abrazo.

- ¿Me has traído a un bar country? -digo ilusionada.

Asiente y se sienta en el maletero para colocarse las botas, me quito los zapatos y me pongo las mías. Dylan se sitúa de nuevo en el suelo, coge mi mano y me empuja hacia el interior del bar. Hay mucha gente dentro y es imposible moverse en el interior, nos hacemos un hueco y nos apoyamos en la barra.

-¿Quieres algo de beber?

-Sí, gracias.

Desde la barra localizo una mesa libre y camino hacia ella sin mirar atrás, dejo mi bolso sobre el taburete y me impulso para sentarme. He perdido de vista a Dylan pero pronto le veo con dos bebidas en la mano y una sonrisa en la cara, se sienta en el taburete de al lado y me acerca mi vaso.

-¿Qué es?

-Les he pedido algo especial, pruébalo.

Cuando el líquido roza mi lengua identifico el sabor a vodka con un toque de arándanos y menta. Está muy bueno y sin darme cuenta casi me bebo todo de un trago, Dylan coge mi vaso y lo posa en la mesa.

-Con tranquilidad.

Río y me sonrojo.

-Tengo que agradecerte tu invitación, nunca he estado en un bar country.

-De pequeño venía mucho con mi madre, ella es toda una experta bailando country.

Inconscientemente muerdo mi labio y bajo la cabeza.

-¿Pasa algo? -prueba su bebida y sonríe.

-No, es solo que nunca lo he bailado.

Dylan coge mi mano y la besa, se bebe de un trago su bebida y con la mirada me anima para que me acabe la mía. Lo hago y le acompaño a la pista de baile, Dylan se mete las manos en los bolsillos de sus vaqueros y empieza a bailar como si fuera lo más sencillo del mundo.

Empiezo a reír y me aparto, Dylan coge mi mano y me abraza. Es un detalle que me haya traído aquí en nuestra primera cita, lo estoy pasando bien y por primera vez en semanas he parado de pensar en que pasara con nosotros cuando me vaya a Nueva York.

-Voy a por otra bebida -digo mientras grito por encima de la música.

Cojo el bolso de la mesa y me acerco a la barra, le pido al camarero otro vaso de lo que me ha pedido Dylan, está muy bueno.

-Dichosos los ojos.

Mi cuerpo se tensa y no puedo mover las manos, me he quedado paralizada y no puedo mirar a la persona a la que le pertenece esa voz, aquella voz...

-¿No vas a saludar a un viejo amigo? -me mira de arriba a abajo -, no has cambiado nada desde aquel día.

Automáticamente niego con la cabeza, no debería haberlo hecho, estoy tan asustada que ya no puedo controlar mi cuerpo. Sé que quiere seguir insistiendo para que hable pero Dylan llega antes de que lo haga.

-¿Estás bien? -me rodea la cintura con su mano.

Dylan me mira y después a él, no parece entender lo que está pasando. Ahora mismo lo único que quiero es regresar a la pista de baile junto a Dylan.

-Me llamo Cooper Anderson -los dos estrechan sus manos.

-Dylan Willson.

Cooper le mira sorprendido.

-¿Tu padre es Will Willson?

Dylan asiente.

-Estoy a punto de cerrar un trato con él, por eso estoy en la ciudad.

Muevo el brazo intentando llamar la atención de Dylan.

-Vámonos por favor...

No tiene efecto ya que al parecer él no me ha escuchado y sigue manteniendo una conversación con Cooper. No puedo aguantar más, cojo mi bolso de la barra y camino fuera del local, me apoyo sobre el capó del coche y respiro profundamente. Me entran escalofríos tan solo de recordar todo lo que ocurrió aquel día, paso mis manos por mis brazos y tiemblo.

No temas al amor | Próximamente En Físico¡Lee esta historia GRATIS!